La FIA ha dado luz verde a Madring para su debut en el Mundial de Fórmula 1, y con ese gesto deja escrito que el Gran Premio de España muda de piel: de Montmeló a IFEMA, de trazado permanente a semiurbano, de un contrato que agonizaba a un acuerdo blindado hasta 2035.
Asfalto homologado y pianos rojigualdos: la FIA da el OK a la primera fase
Los inspectores de la FIA, encabezados por el director de carrera Rui Marques y el presidente de la comisión de circuitos Jorge Abed, visitaron las instalaciones la semana pasada y certificaron que ‘por el momento, todo está en marcha y va según lo previsto’. El asfalto del nuevo trazado, de 5,4 kilómetros y 22 curvas, está terminado y ya ha recibido la homologación de Grado 1, necesaria para albergar pruebas de Fórmula 1.
Carlos Sainz ya lo estrenó hace unas semanas a bordo de un Ford Mustang, una imagen que sirvió a los organizadores para demostrar que la capa de rodadura está lista. Ahora los operarios se centran en en los aledaños: viales de acceso, escapatorias y los icónicos pianos rojos y amarillos que ya se han filtrado en vídeos promocionales.
Paddock, boxes y Paddock Club: lo que queda pendiente hasta agosto

Pero la parte más delicada del proyecto —el paddock, los garajes, el edificio de boxes y el Paddock Club— todavía está en fase de construcción. Fuentes de Madring aseguran que avanzan conforme al cronograma, y la FIA ha fijado una segunda visita en agosto para verificar que todo esté rematado antes de la cita de septiembre.
A diferencia de Mónaco o Bakú, Madring no es un circuito callejero puro, sino un híbrido que aprovecha los viales de IFEMA y zonas verdes. El trazado, diseñado por el equipo del ingeniero español Jorge Ponce, combina una larga recta de más de un kilómetro con curvas de alta velocidad y un sector final sinuoso que recuerda a la T3 de Abu Dabi. La apuesta es clara: un escenario que favorezca los adelantamientos sin sacrificar la espectacularidad visual.
Para las escuderías, la falta de datos históricos de un circuito nuevo es un factor que nivela la parrilla. No hay simulaciones de carrera, ni mapas de motor optimizados, ni referencias de desgaste de neumáticos. Todo el mundo llega a ciegas, y eso suele traducirse en sorpresas en clasificación y carreras imprevisibles.
La igualdad que impone un circuito desconocido es un regalo para los equipos de la zona media. Y una pesadilla para los favoritos, que pierden la ventaja del conocimiento acumulado.
Los aficionados ya han podido rodar por Madring en la última actualización del simulador oficial de la Fórmula 1, el F1 25, lo que ha generado expectación sobre un trazado que en las primeras pruebas virtuales se ha mostrado más rápido de lo esperado: tiempos de vuelta por debajo de 1:20 en clasificación, según las primeras estimaciones.
El gran ganador es Madrid, pero ¿y Barcelona?
El acuerdo entre Madrid y Liberty Media se firmó hasta 2035, un horizonte temporal que deja a Barcelona sin opciones reales de volver al calendario a corto plazo. El circuito de Montmeló, sede del GP de España desde 1991, perdió su hueco en la renovación del campeonato tras una larga negociación en la que el apoyo institucional de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de la capital fue determinante.
Barcelona no tira la toalla. El RACC ha explorado la posibilidad de un Gran Premio de Europa o un formato de alternancia anual con Madrid, pero Liberty Media ha dejado claro que su apuesta es por un evento único y estable. Mientras, Montmeló se resigna a perder su cita más rentable y centra sus esfuerzos en MotoGP, donde sí mantiene un contrato a largo plazo.
Madring aspira a convertirse en el primer circuito urbano con certificación de sostenibilidad de la Federación Internacional de Automovilismo. El proyecto incluye la instalación de paneles solares en los edificios de boxes, puntos de recarga para vehículos eléctricos y un sistema de recogida de aguas pluviales. Todo ello alineado con la estrategia Net Zero que la Fórmula 1 quiere alcanzar en 2030.
El impacto económico estimado por edición ronda los 350 millones de euros, según fuentes de IFEMA. De esa cifra, casi el 40% corresponde a hostelería y turismo. El Paddock Club, con capacidad para 3.500 invitados VIP, generará diez millones solo en patrocinios, una cifra que ningún otro circuito español había alcanzado.
Análisis de Impacto
- Dato de mercado: El GP de España de 2025 en Montmeló congregó a 280.000 espectadores durante el fin de semana. Madrid, con un aforo ampliado y la expectación de estreno, aspira a superar los 300.000 asistentes en su primera edición, según estudios internos de IFEMA.
- El rumor del paddock: En los despachos se respira inquietud por el asfalto recién estrenado. Algunos ingenieros temen que la poca goma acumulada provoque una degradación anómala de los neumáticos, un problema que ya sufrió Miami en su año de debut. La FIA monitorizará los ensayos libres con especial atención.
- Veredicto: Madring llega con el cronómetro en la mano. Si la segunda inspección de agosto confirma que todo está a punto, el GP de España en Madrid se convertirá en la cita más importante del sur de Europa, solo por detrás de Mónaco en glamour y potencial de negocio.

