Porsche no cancela el 718 eléctrico. El nuevo CEO, Michael Leiters, confirma que el proyecto sigue adelante pese a las dudas internas y los rumores que apuntaban a su cancelación. Detrás de esta decisión pesan más los números que la pasión deportiva: los 1.800 millones de euros que la sobreinversión en eléctricos bajo Oliver Blume restó al beneficio operativo obligan ahora a Leiters a enderezar el rumbo.
La gama 718 nunca llegará a ser solo eléctrica. Porsche descubrió a medio desarrollo que el mercado no estaba preparado y dio marcha atrás: los Cayman y Boxster de nueva generación mantendrán versiones de combustión, probablemente con los reconocidos bloques atmosféricos de seis cilindros que montan el GT4, el GT4 RS y el Spyder RS. El plan inicial —vender en exclusiva eléctricos— ha mutado en una estrategia de doble motorización que, si los precios acompañan, hará que los térmicos superen con holgura a los eléctricos en ventas.
Leiters salva al 718 eléctrico: ‘Es la mejor solución económica’
En una entrevista con el Frankfurter Allgemeine, Leiters reconoció que el 718 eléctrico llegó a estar sobre la mesa de recortes. “Con el 718 eléctrico hemos llegado a la conclusión de que construiremos el modelo, porque es la mejor solución económica y será un coche fantástico”, afirmó. La declaración tiene doble lectura: no se trata de un proyecto estratégico irrenunciable, sino del mal menor para amortizar inversiones ya comprometidas y cumplir con las sinergias internas.
Leiters, que aterrizó en Zuffenhausen a principios de 2026 procedente de McLaren, ha dejado claro que evalúa cada iniciativa desde las cuentas de Porsche antes de mirar al Grupo Volkswagen. Ese enfoque choca con la etapa de Blume, donde los objetivos de electrificación marcaron el paso sin reparar en costes. Ahora, el 718 eléctrico pasa a un papel secundario, más orientado a compartir plataforma con el futuro deportivo eléctrico de Audi —el heredero del TT— que a liderar las cifras de ventas de la marca.
Porsche ya había empezado a simplificar la oferta del Taycan, otro de los modelos que llegó a estar en entredicho. Leiters descartó su desaparición a corto plazo y se limitó a señalar que reducirán sus versiones para recortar complejidad. La racionalización es la nueva consigna.
Un motor de combustión que se resiste a morir y un Audi TT en el horizonte
El repliegue térmico del 718 ilustra hasta qué punto Porsche ha tenido que enmendar sus planes. Tras decidir que no sería solo eléctrico, la compañía rediseñó la plataforma para albergar motores de combustión también en los escalones inferiores de la gama. Oficialmente, Porsche nunca ha detallado las cifras de ventas previstas para el eléctrico, pero las voces del sector coinciden en que los volúmenes serán modestos, sobre todo si los Cayman y Boxster de gasolina mantienen un precio competitivo.
Detrás de la decisión de mantener vivo el 718 eléctrico hay un factor determinante: Audi necesita sus componentes para alumbrar un coupé deportivo eléctrico que sirva de sucesor espiritual al TT. Leiters insistió en que las sinergias no condicionan la viabilidad del proyecto, pero la realidad industrial apunta a que sin ese socio interno el caso de negocio se habría desmoronado. La entrevista de Leiters al Frankfurter Allgemeine deja entrever esa tensión: primero Porsche, después el grupo.
En paralelo, el máximo responsable de la firma dejó caer que Porsche estudia un deportivo insignia por encima del 911. Lo presentó como una de las oportunidades que se barajan para el mercado estadounidense, sin dar más detalles. La idea reaviva el concepto Mission X —presentado en 2023— y se alinea con la aspiración de volver a ocupar un hueco en la cima de los hiperdeportivos, un territorio que Porsche apenas ha transitado desde el 918 Spyder.
El 718 eléctrico pasa de ser la punta de lanza de la electrificación a un producto complementario diseñado más para amortizar inversiones y contentar a Audi que para liderar las ventas de Porsche.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: Porsche ha perdido 1.800 millones de euros de beneficio operativo por la sobreinversión en eléctricos durante el mandato de Blume. La confirmación del 718 eléctrico debe leerse en ese contexto: no se construye por convicción, sino porque pararlo sería aún más caro y perjudicaría a Audi.
- El rumor del sector: El posible modelo por encima del 911 se inspira en el prototipo Mission X y podría llegar con mecánica híbrida enchufable de altas prestaciones. De confirmarse, sería la respuesta de Porsche a una estrategia que ha privilegiado los SUV eléctricos frente a los deportivos puros.
- El veredicto de Motor16.com: Leiters está recalibrando la hoja de ruta con pragmatismo. El 718 eléctrico será un modelo de bajo volumen que mantendrá viva la plataforma para el futuro TT de Audi, mientras la combustión seguirá gobernando las ventas de la gama. El verdadero golpe de efecto llegará si Porsche se atreve a lanzar un superdeportivo por encima del 911, un movimiento que devolvería a la marca a la conversación de los hiperdeportivos.

