En Goodwood, donde cada Rolls‑Royce nace a mano y con una atención obsesiva al detalle, la marca británica acaba de inaugurar una instalación que encaja a la perfección con su filosofía: la pista de pruebas Eric Platford. No es solo un nuevo recurso técnico a su disposición, sino toda una declaración de intenciones. Rolls‑Royce quiere seguir afinando el concepto de refinamiento absoluto, y esta pista es la herramienta que permitirá a sus ingenieros llevar ese objetivo todavía más lejos.
El acto de inauguración estuvo presidido por Gunther Boehner, Director de Fabricación de Rolls‑Royce Motor Cars, acompañado por el Alto Sheriff de West Sussex, Gary Shipton, DL. Ambos destacaron el simbolismo del proyecto y el homenaje implícito a Eric Platford, el primer jefe de pruebas de Sir Henry Royce. Su trabajo fue decisivo para cimentar la reputación de excelencia técnica de la marca británica, y su nombre ahora da vida a una instalación que continúa ese legado más de un siglo después.
Un homenaje a una figura clave en la historia de Rolls‑Royce

Platford no solo contribuyó al desarrollo de los primeros modelos de la firma de Goodwood, sino que también jugó un papel crucial en el mundo de la competición, como el Gran Premio de 1913, donde su criterio ayudó a lograr la victoria para Don Carlos de Salamanca, uno de los primeros grandes clientes de Rolls‑Royce. Su figura representa la mezcla de ingeniería impecable y relación cercana con el cliente que ha definido a la marca desde sus orígenes. La nueva pista es, en esencia, un recordatorio de que la perfección no es un destino, sino un proceso continuo.
La pista Eric Platford forma parte de la inversión constante en la sede de Goodwood. Consta de cuatro carriles paralelos de 90 metros, cada uno con superficies específicas que permiten reproducir estímulos controlados sobre chasis, suspensión, carrocería y componentes interiores. En total, ofrece ocho perfiles distintos que simulan situaciones habituales de conducción en cualquier parte del mundo.
Una instalación diseñada para reproducir situaciones como en el mundo real

El protocolo de pruebas incluye dos pasadas por cada superficie: una a velocidad constante y otra con variación progresiva. Este método permite detectar ruidos, vibraciones, resonancias y comportamientos dinámicos con una precisión que sería imposible percibir en carretera abierta.
Las superficies incluyen adoquines de distintos tamaños, ondas de hormigón con juntas de dilatación, resaltos de torsión, vías de tren emparejadas, tapas de alcantarilla alternas, ondulaciones sinusoidales de alta frecuencia y tramos de asfalto liso. En los extremos, zonas de giro permiten simular maniobras tipo rotonda, útiles para comprobar la estabilidad de objetos sueltos en el interior y el comportamiento del vehículo en cambios de dirección cerrados.
Antes de pisar la pista de pruebas, una cámara aeroacústica espera a cada Rolls-Royce
El recorrido comienza en una cámara aeroacústica donde se realizan pruebas estáticas de ruido aerodinámico mediante chorros de aire a alta presión. El sistema permite simular velocidades superiores a 70 millas por hora (112 km/h), recreando condiciones similares a las de carreteras sin limitación de velocidad. Es un paso clave para garantizar que el silencio característico de Rolls‑Royce se mantenga incluso en situaciones extremas.

A pesar de la sofisticación de la nueva pista, Rolls‑Royce mantiene una tradición: validar una muestra de vehículos en un recorrido de ocho millas (12,875 kilómetros) por las carreteras que rodean Goodwood. Es un guiño a la historia de la firma británica y una forma de comprobar que el refinamiento logrado en un entorno controlado se mantiene en el mundo real.
La pista Eric Platford no es solo una infraestructura técnica. Es una pieza más en la búsqueda incansable de la marca británica por ofrecer una experiencia de conducción sin esfuerzo, silenciosa y perfectamente equilibrada en cada uno de sus fascinantes vehículos. Un espacio donde cada detalle se examina, se pule y se perfecciona para que, cuando el cliente reciba su coche, la sensación sea exactamente la que Rolls‑Royce promete: absoluta.
Cinco claves de la pista Eric Platford
- Homenaje histórico al primer jefe de pruebas de Sir Henry Royce.
- Instalación avanzada con cuatro carriles y ocho superficies distintas.
- Simulación realista de condiciones de conducción globales.
- Cámara aeroacústica para pruebas de ruido a alta velocidad.
- Validación en carretera que completa el proceso de refinamiento.
Fotos: Rolls-Royce





