El CEER Exobot estrena una pantalla de 48 pulgadas y cabina envolvente en versión sedán y SUV

El primer modelo de CEER Motors cruza la cabina con una pantalla de 48 pulgadas de pilar a pilar y añade una táctil central de 10,4 pulgadas. La conducción asistida en autopista permite cambiar de carril sin manos, aunque la mirada sigue siendo responsabilidad del conductor.

El CEER Exobot instala una pantalla de 48 pulgadas de pilar a pilar en un salpicadero que renuncia a los mandos físicos convencionales. Detrás está CEER Motors, la primera marca saudí con vocación de producción en serie, nacida como sociedad entre el fondo soberano PIF y el fabricante taiwanés Foxconn.

El estreno llega con dos carrocerías, un sedán y un SUV de líneas angulosas y puertas de ala de gaviota. Tres motores eléctricos mueven la versión de lanzamiento con 850 CV, y CEER anuncia para más adelante una variante superior de más de 1.100 CV. Lo diferencial, sin embargo, no es la potencia: es la cabina.

Qué equipa la cabina: tres pantallas y un volante de yugo

La pieza principal es un panel de 48 pulgadas que recorre el salpicadero de pilar a pilar, sin marcos intermedios a la vista. A su lado conviven una pantalla táctil central de 10,4 pulgadas para las funciones de uso rápido y un panel de 8,0 pulgadas para los pasajeros traseros. Son tres superficies repartidas, no una sola, y esa división permite separar la información de conducción del entretenimiento puro.

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El puesto de conducción renuncia al volante redondo y adopta un volante de yugo, ese aro abierto que obliga a recolocar las manos arriba y abajo. La dirección es steer-by-wire, es decir, dirección por cable: no existe columna mecánica que una el volante con las ruedas, solo señales eléctricas. Gracias a ello el salpicadero puede ser más bajo y la forma del frontal, más libre.

El resto del habitáculo sigue la misma lógica de superficies. Las puertas de ala de gaviota incorporan cristal conmutable, que pasa de tintado a opaco con un botón, un recurso habitual en superdeportivos. El parabrisas mide 240 centímetros de longitud y se monta con un ángulo de 15 grados; CEER lo presenta como el mayor de un coche de producción y añade un recubrimiento reflectante para frenar el sol.

Una pantalla de 48 pulgadas no es solo un escaparate: obliga a rediseñar mandos, alertas y prioridades para que el conductor no aparte la vista de la carretera.

En pleno desierto

Hay un dato de uso que importa más de lo que parece. La climatización del Exobot rebaja la temperatura interior de 65 a 32 grados en diez minutos, una cifra pensada para el calor extremo de Oriente Medio y que también dice mucho del aislamiento del habitáculo. A ello se suma un difusor de fragancias con tres aromas seleccionables, otro guiño al cliente premium.

Cómo te afecta al volante: manos libres y dirección sin columna

El Exobot incorpora un paquete completo de asistentes a la conducción y un programa de conducción manos libres en autopista capaz de ejecutar cambios de carril automatizados. Conviene precisar el alcance: se trata de un nivel 2 avanzado dentro de la escala SAE, la clasificación que ordena la automatización del 0 (sin asistencia) al 5 (sin conductor), y no de un Nivel 3. La diferencia es jurídica y práctica: en el nivel 2 la responsabilidad sigue siendo del conductor, que debe vigilar la vía en todo momento.

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La dirección por cable elimina la columna y abre la puerta a calibrar la respuesta del volante por software. Se suman la dirección a las ruedas traseras, que reduce el radio de giro en maniobras urbanas y aporta estabilidad a alta velocidad, y una suspensión neumática que en el SUV permite 30 centímetros de altura libre al suelo.

En uso cotidiano, ese conjunto se traduce en menos fatiga en trayectos largos y en maniobras más sencillas en aparcamientos estrechos. Eso sí, quien venga de un coche con volante convencional necesitará unas semanas de adaptación al yugo, sobre todo al girar despacio.

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El salpicadero como argumento de marca: qué conviene mirar

Hace una década, la referencia del segmento era un panel central de 7 pulgadas con cuadro analógico; hoy las marcas compiten por centímetros de cristal y el Exobot lleva la idea al extremo. La pantalla de 48 pulgadas es, antes que una solución funcional, una declaración de intenciones: quien se sienta dentro entiende de qué marca es el coche sin mirar el logotipo.

Para el conductor, la consecuencia es doble. Primero, gana superficie para mapas, cámaras y datos de conducción sin apilar menús. Segundo, asume más dependencia del software: si la pantalla envejece o la marca deja de dar soporte, el coche pierde parte de su atractivo de un día para otro. Antes de comprar un vehículo con esta arquitectura conviene preguntar cómo se actualiza el sistema, cuántos años de soporte incluye y qué funciones quedan detrás de una suscripción.

El Exobot y su hermano SUV salen de la nueva planta de CEER en King Abdullah Economic City, en Arabia Saudí. La marca prevé arrancar las ventas en el mercado saudí y extenderlas después a otros países de Oriente Medio, con una gama que aspira a siete modelos en 2030. Para el comprador europeo, el siguiente hito será saber si la firma confirma calendario y homologación fuera de su región.

🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: 48 pulgadas de pantalla de pilar a pilar, acompañadas de una táctil central de 10,4 pulgadas y un panel de 8,0 pulgadas para las plazas traseras.
  • Lo que equipa: pantalla envolvente de 48 pulgadas, táctil central de 10,4, panel trasero de 8,0, volante de yugo, dirección por cable, dirección a las ruedas traseras, suspensión neumática, cristales conmutables en las puertas y climatización que baja de 65 a 32 grados en diez minutos.
  • Así te afecta como conductor: ganas superficie para mapas y cámaras, asistentes que cambian de carril en autopista y menos fatiga en viajes largos, pero asumes más dependencia del software y un periodo de adaptación al volante de yugo.