La Semana Santa ha sido la primera gran operación especial desde que la Dirección General de Tráfico (DGT) multa por no llevar la baliza V16 en la guantera. Desde que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2026, solo habíamos tenido la operación retorno después de las fiestas de Navidad, pero en ese momento este dispositivo solo llevaba unos días siendo obligatorio y nos encontrábamos en ese periodo de ‘tregua’.
Sin embargo, más de tres meses después de su implantación para sustituir a los triángulos de emergencia, esta Semana Santa ha sido la primera prueba de fuego. Justo después de que la DGT lleve meses insistiendo en la obligación de llevar una baliza V16 homologada y conectada en la guantera. Eso sí, los paneles informativos de las carreteras no dicen lo mismo.
¿Obligatoria o recomendada? El mensaje de la DGT que no termina de cuadrar

El objetivo de la baliza V16 es que el conductor no tenga que bajarse del coche para señalizar una avería, accidente o parada en el arcén ni recorrer varios metros por el arcén para colocar los triángulos. Y su uso en España desde el 1 de enero de 2026 es completamente obligatorio.
Sin embargo, esta Semana Santa hemos visto algunos paneles informativos contradictorios en la carretera: «Con avería, mejor usa la baliza V16 conectada«. Decir ‘mejor usa’ la baliza V16 no significa lo mismo que ‘obligatorio’. Y aunque sepamos que es obligatoria, el mensaje que Tráfico ha lanzado esta Semana Santa en las carreteras suena más bien a recomendación. Y eso, lógicamente, puede confundir a muchos usuarios.
Entonces, ¿la DGT está suavizando el mensaje porque la medida no está tan asentada como se esperaba? La realidad es que el debate alrededor de la baliza V16 comenzó fuerte a principios de año, pero ahora se ha suavizado algo más. Pero eso no significa que haya desaparecido, y la prueba está en que 4,2 millones de conductores (alrededor de un 15%) todavía no tienen la baliza V16 conectada. Y dentro de este grupo, más de 1,5 millones aseguran que no tienen intención ninguna de comprarla.
La DGT también cuenta con la opinión en contra de asociaciones, como la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que cuestiona que sea un método seguro para señalizar una situación de emergencia. Ponen el foco, sobre todo, en la falta de visibilidad. Y ahora le sumamos la incertidumbre que genera un mensaje como «mejor usar la baliza V16».
Los datos posteriores a Semana Santa tampoco ayudan a la DGT

No hablamos solo de una percepción común entre los conductores o las asociaciones especializadas en seguridad vial, y es que tampoco ayudan los datos que hemos conocido después de Semana Santa.
Este periodo vacacional se ha saldado con 30 personas fallecidas en 28 siniestros de tráfico, después de un total de 17,3 millones de desplazamientos de largo recorrido. Y lo que preocupa especialmente es que se han producido cinco atropellos mortales en vías interurbanas, que es la cifra más alta en una década en este periodo. Precisamente, va en contra del objetivo de la baliza V16, que es reducir este tipo de accidentes.
En los últimos años, ha habido periodos con dos o tres casos, y otros con ninguno, pero lógicamente este repunte (que puede ser casualidad o no) hace que salten las alarmas alrededor de la baliza V16.
Lógicamente, los datos no son suficientes como para confirmar si el motivo está en su uso o no, porque hay más factores en la ecuación. Este año, por ejemplo, se han registrado unos 17 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 21% más que en 2020, con casi 1.000 agentes menos en carretera. En cualquier caso, desde la AUGC acusan a la DGT de generar una expectativa que no se está cumpliendo.


