El Honda Ridgeline es, desde su debut en 2005, uno de los automóviles más difíciles de clasificar del mercado norteamericano. Pickup mediano a efectos administrativos y de estadística, se aleja de sus rivales en un aspecto fundamental: su carrocería es de tipo monocasco, la misma arquitectura que emplean los turismos y los todocaminos, en lugar de recurrir a un chasis independiente de largueros, como la inmensa mayoría de las camionetas.
Esa decisión de diseño lo hace más parecido, en su comportamiento, a un todocamino largo que a un Ford Ranger o un Toyota Tacoma, sus competidores directos. El Honda Ridgeline nunca se ha comercializado en Europa ni es previsible que lo haga, aunque podría tener un gran potencial.
Honda ha confirmado que la tercera generación del Honda Ridgeline está en desarrollo. La marca no ha desvelado detalles técnicos, pero sí ha avanzado que el nuevo modelo lucirá “un diseño aún más robusto” y que llegará al mercado en un plazo de dos años.
El diseño se está concibiendo en el estudio de Honda en el sur de California (EE. UU.), y la ingeniería corre a cargo del Honda Auto Development Center, en Ohio (EE. UU.). La producción se mantendrá en la planta Honda Alabama Auto Plant, en Lincoln (Alabama, EE. UU.), que también fabrica el Pilot, el Passport y el Odyssey, ninguno de los cuales se comercializa en Europa.
La historia del Honda Ridgeline, el pickup que nunca fue un pickup convencional
El Honda Ridgeline nació oficialmente como vehículo del año modelo 2006, aunque su venta comenzó en marzo de 2005. Honda partió de la plataforma del primer Acura MDX —el todocamino premium de la marca— y desarrolló durante cuatro años una carrocería pickup.
La primera generación compartía apenas el 7 % de sus componentes con otros modelos de Honda, según datos de la propia marca. Se fabricó en Alliston (Ontario, Canadá) hasta 2009, y posteriormente en Lincoln (Alabama, EE. UU.), hasta que la producción se detuvo a principios de 2015.
Tras un año de parón, la segunda generación llegó en junio de 2016 como modelo 2017, esta vez construida sobre la plataforma global de vehículos ligeros de Honda, la misma que emplea el Pilot de tercera generación. Pese a compartir el 73 % de sus componentes con aquel todocamino, el chasis se reforzó notablemente: la estructura delantera ganó un 17 % de rigidez, la trasera un 31 %, y la torsional global mejoró un 28 % respecto a la primera generación. El motor era un V6 atmosférico de 3,5 litros con 284 CV asociado, desde 2020, a la caja automática ZF transversal de nueve velocidades.
La prensa especializada estadounidense nunca terminó de ponerse de acuerdo sobre el Honda Ridgeline. Algunos medios lo tildaron de vehículo raro, incapaz de satisfacer a los compradores de camionetas tradicionales, mientras que otros lo describieron como “la navaja suiza de los pickups” o “la anti-camioneta”, subrayando su altísima practicidad y su escasa imagen de dureza.


El nuevo Honda Ridgeline apunta a una estética más convencional
La imagen de avance o teaser dada a conocer muestra un frontal más anguloso, un capó más plano, un parabrisas más vertical y unas proporciones notablemente más convencionales que las del modelo actual. Honda no ha mencionado en su comunicado si se mantienen las señas de identidad tradicionales del Ridgeline, como la caja integrada en la carrocería (en lugar de independiente, como es habitual en los pick ups convencionales) o el portón trasero de doble apertura. Prácticamente todos los detalles relevantes del escueto comunicado giran en torno a la idea de lograr un aspecto y un comportamiento más duros.
Lance Woelfer, vicepresidente de ventas de automóviles de American Honda Motor Co., Inc., ha declardo que: “el galardonado Honda Ridgeline lleva dos décadas introduciendo tecnologías y características innovadoras en el mercado de camionetas estadounidense, priorizando las funciones y capacidades que más necesitan y utilizan los compradores de pickups orientadas al ocio. El próximo Ridgeline, que seguirá siendo fabricado por nuestros trabajadores en Alabama, avanzará en este legado al tiempo que incorporará un diseño y unas capacidades aún más robustos”.
La producción actual del Honda Ridgeline cesará a lo largo del cuarto trimestre de este año 2026, y durante aproximadamente un año y medio no tendrá sustituto. Así que habrá que esperar hasta 2028 para conocer en profundidad la tercera generación de uno de los pick ups más singulares del mercado.
Las claves del Honda Ridgeline de tercera generación
- El Honda Ridgeline es la única pickup mediana monocasco del mercado estadounidense; no se comercializa en Europa.
- Honda ha confirmado la tercera generación con un diseño más robusto, sin desvelar datos técnicos.
- La producción del modelo actual se pausará a finales de 2026; según Automotive News, el parón durará unos 18 meses.
- El diseño se desarrolla en California (EE. UU.) y la ingeniería en Ohio (EE. UU.); la fabricación seguirá en Lincoln (Alabama, EE. UU.).
- La imagen teaser muestra proporciones más angulosas y convencionales que las del Ridgeline actual.
- El motor V6 de 3.5 cm³ actual podría ser sustituido por uno nuevo para cumplir normativas de emisiones, según Automotive News.
- Honda no ha anunciado fecha de presentación ni precio; el lanzamiento se prevé antes de finales de 2028.

