Microsueño al volante: dura 2 segundos y puede matarte (y muchos conductores no saben que lo tienen)

La fatiga al volante no siempre termina con un conductor dormido. A veces basta un microsueño de dos segundos para perder el control del coche. Reconocer sus señales y entender cómo evitarlo puede salvar vidas.

Algunos peligros en carretera se ven venir. Pero hay otro más silencioso, invisible y traicionero que puede aparecer incluso cuando crees estar conduciendo con normalidad: el microsueño. Apenas dura unos segundos, pero en ese instante puedes dejar de percibir lo que ocurre delante de ti. Y a ciertas velocidades, eso puede ser letal.

Lo preocupante es que muchos conductores no identifican sus señales previas ni saben que pueden sufrir un episodio de este tipo sin llegar a quedarse dormidos «del todo». Y ahí está el problema. El sueño no siempre avisa, a veces llega en forma de pestañeo largo, una mirada perdida o dos segundos en blanco. Tiempo que, en carretera, puede derivar en un accidente grave.

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Fuente propia

Muchos conductores asocian el microsueño con profesionales del transporte o con personas que hacen viajes muy largos. Pero puede aparecer también en trayectos cotidianos. Volver del trabajo agotado, conducir de noche, salir temprano tras dormir poco o afrontar una carretera monótona puede ser suficiente para que aparezca.

El problema es que el sueño suele infravalorarse. Se aguanta y se intenta seguir «un poco más». Y esa confianza es peligrosa, porque no siempre da segunda oportunidad. Puede durar unos segundos, pero bastan para invadir otro carril, salirse de la vía o no ver un frenazo delante. Entenderlo cambia la forma de conducir: no se trata solo de evitar dormirte, sino de anticiparte al sueño antes de que tome el control. Ahí está la diferencia entre llegar a destino o no.

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