Algunos peligros en carretera se ven venir. Pero hay otro más silencioso, invisible y traicionero que puede aparecer incluso cuando crees estar conduciendo con normalidad: el microsueño. Apenas dura unos segundos, pero en ese instante puedes dejar de percibir lo que ocurre delante de ti. Y a ciertas velocidades, eso puede ser letal.
Lo preocupante es que muchos conductores no identifican sus señales previas ni saben que pueden sufrir un episodio de este tipo sin llegar a quedarse dormidos «del todo». Y ahí está el problema. El sueño no siempre avisa, a veces llega en forma de pestañeo largo, una mirada perdida o dos segundos en blanco. Tiempo que, en carretera, puede derivar en un accidente grave.
5¿Cómo evitar que el sueño al volante acabe en accidente?
La mejor forma de combatir el sueño es no darle oportunidad. Todo empieza antes del viaje. Dormir sigue siendo la principal medida preventiva. Si vas a hacer un trayecto largo, salir descansado es más importante que tomar café en ruta. Al sueño no se le engaña: tarde o temprano reclama su espacio.
Durante la conducción, conviene hacer pausas cada dos horas. Bajar del coche, caminar unos minutos, hidratarse y tomar aire reduce la fatiga. Una siesta corta de 15 o 20 minutos puede ser más eficaz que cualquier bebida estimulante. También ayuda evitar comidas pesadas, mantener una temperatura fresca en el habitáculo y cambiar de postura o de estímulos si notas monotonía.


