Hay nombres en la historia del automóvil que no necesitan carta presentación, y uno de ellos es el del legendario Lamborghini Miura. Mucho antes de que la firma de Sant’Agata Bolognese convirtiera las siglas SV (Super Veloce) en un sello habitual en modelos como el Diablo, el Murciélago o el Aventador, ya las había empleado para dar vida a la versión más evolucionada de su icono de finales de los sesenta. El Lamborghini Miura SV representó el punto culminante de un coche que muchos consideran el primer superdeportivo de la era moderna, y dentro de esa ya exclusiva familia, existe un ejemplar que destaca por encima del resto.
Se trata de una unidad que no solo encarna la esencia del Lamborghini Miura SV, sino que además presume de una configuración estética absolutamente irrepetible. Su carrocería luce un espectacular tono Bleu Tahiti, un color que no se repitió en ningún otro SV y que, combinado con los detalles dorados de los faldones y de las llantas Campagnolo, crea una presencia visual difícil de igualar. Es uno de esos coches que no solo atraen miradas: las hipnotizan.
Este Lamborghini Miura SV tiene 54 años y tan solo 1.516 kilómetros

El Lamborghini Miura siempre ha sido considerado una obra de arte sobre cuatro ruedas, un diseño adelantado a su tiempo que marcó un antes y un después en la industria del automóvil. Pero con esta combinación cromática, el impacto visual se multiplica. Cada línea parece todavía más afilada, cada curva aún más escultural. Y si el exterior es capaz de dejarte sin palabras, el interior no se queda atrás. El habitáculo de esta maravilla de la ingeniería está dominado por un elegante cuero blanco que cubre asientos, paneles de las puertas, techo y salpicadero, creando un contraste perfecto con el exterior.
Este ejemplar tan especial que abandonó la factoría de Sant’Agata Bolognese en 1972 para ser entregado a su primer propietario en Italia, será uno de los claros protagonistas en la subasta que Mecum Auctions celebrará el próximo 16 de mayo durante su evento Indy 2026. Lo hará además sin precio de reserva, un detalle que siempre añade emoción a la puja y que, en este caso, promete una batalla intensa entre coleccionistas con cuentas corrientes bastante saneadas. Más allá de la particular combinación cromática, lo que llama aún más la atención es que este Lamborghini Miura SV apenas ha recorrido 1.516 kilómetros en sus 54 años de vida (eso son como unos 28 kilómetros por año), una cifra casi simbólica para un modelo con más de medio siglo de historia.
Una unidad que está llamada a acariciar la barrera de los 5 millones

Ese detalle ayuda a explicar el impecable estado en el que se encuentra este Lamborghini Miura SV. Ahora bien, también ayuda el detalle de haber pasado por las manos de los artesanos de Cremonini Carrozzeria en Modena, quienes realizaron un minucioso trabajo de restauración para devolver a esta joya a su esplendor original sin alterar ni un ápice su autenticidad.
Aunque los chicos de Mecum Auctions aún no han publicado una estimación oficial de por cuanto podría cambiar de manos esta maravilla, es evidente que esta unidad alcanzará cifras millonarias. La producción del Lamborghini Miura SV se limitó a solo 150 ejemplares, y la demanda por ellos no ha dejado de crecer en los últimos tiempos. Las cifras recientes hablan por sí solas, porque a principios de este mismo año, un Miura SV rojo con algo más de 4.400 kilómetros se vendió por casi 4,5 millones de dólares (unos 3,9 millones de euros). Mientras que en 2025, otro SV con bajo kilometraje cambió de manos por 4,46 millones de dólares (3,85 millones de euros). Pero también es cierto que ninguno de ellos contaba con una configuración tan exclusiva ni con un historial tan impecable como el protagonista de esta historia.
La evolución perfecta que pedían quienes conducían un Lamborghini Miura

Más allá de su belleza, el Lamborghini Miura SV también supuso un salto técnico respecto a las versiones anteriores de este memorable superdeportivo. La firma de Sant’Agata Bolognese introdujo cuatro carburadores Weber 40 IDL3C revisados, además de una distribución variable para su ilustre motor V12 atmosférico de 4.0 litros, una joya mecánica que entrega 385 CV de potencia a 7.850 rpm y 400 Nm de par motor a 5.750 rpm. Esas cifras generadas por un corazón colocado en posición transversal se enviaban a sus dos ruedas traseras por medio de un cambio manual con cinco velocidades.
Sin embargo, la compañía italiana no solo introdujo mejoras en la parte mecánica a la hora de desarrollar sus Lamborghini Miura SV, sino que también sumó mejoras en el chasis para potenciar el comportamiento dinámico a la vez que lo hacía más manejable y estable. Para ello modificaron prácticamente todo su eje trasero, uno de los puntos débiles de esta maravilla de la ingeniería que actualmente causa furor entre los coleccionistas más adinerados del planeta, que seguro luchan para llevarse a casa este ejemplar prácticamente a estrenar.
Fotos: Mecum Auctions































