KTM deja atrás la crisis 2026 al triplicar ventas gracias a Bajaj

Las ventas del grupo austriaco casi se duplican hasta alcanzar las 147.572 motos en el primer semestre de 2026. La facturación roza los 700 millones de euros y el margen EBITDA se sitúa en el 8,7% tras el rescate de Bajaj.

KTM ha conseguido lo que hace doce meses parecía un milagro: en el primer semestre de 2026, el grupo austriaco (KTM, Husqvarna, GASGAS) ha vendido 147.572 motocicletas en todo el mundo, un 81% más que las 81.336 unidades del mismo periodo de 2025. Las ventas prácticamente se han duplicado, la facturación ha llegado a los 700 millones de euros y el margen EBITDA se ha recuperado hasta el 8,7% en el segundo trimestre, dejando atrás los números rojos del año pasado.

El rescate financiero liderado por Bajaj Auto ha sido el factor diferencial. Sin los cerca de 800 millones de euros inyectados por el socio indio, la marca naranja difícilmente habría podido mantener sus líneas de producción activas. Hoy, esas cifras empiezan a contar una historia de regreso a los concesionarios y a la confianza de los compradores.

Las cifras del primer semestre: el 81% que cambia el panorama

Los resultados preliminares que maneja la compañía muestran un crecimiento orgánico apoyado en los segmentos de baja y media cilindrada. Entre abril y junio, fuera de la India, se comercializaron 48.672 motos, un 71% más que en el segundo trimestre de 2025. Si sumamos las unidades distribuidas a través de Bajaj Auto, el volumen semestral se acerca a las 150.000 unidades, una cifra impensable durante la tormenta financiera del año anterior.

Publicidad

La facturación de 700 millones de euros prácticamente dobla los 373 millones de 2025, y el margen EBITDA del 8,7% indica que ya no se pierde dinero con cada moto vendida. Hay que recordar que hace apenas un año KTM arrastraba un margen negativo que amenazaba la viabilidad del grupo.

El papel de Bajaj: el salvavidas que devuelve la respiración a KTM

Bajaj Auto no solo ha puesto el capital. También ha empujado una reestructuración de deuda y una estrategia comercial más agresiva en mercados emergentes. La apuesta por las motos de pequeño y medio cubicaje —donde el volumen es mayor y el flujo de caja más constante— está surtiendo efecto. Modelos como las KTM 200 y 390, fabricados en colaboración con Bajaj, están tirando del carro mientras las gamas más altas recuperan ritmo.

KTM no ha resucitado: ha sabido agarrarse al único asidero que tenía, un socio dispuesto a poner 800 millones sobre la mesa.

El plan no ha sido solo financiero. Se ha reorientado la producción, se han ajustado los volúmenes de stock y se ha reforzado la presencia en puntos de venta clave. Todo apunta a que la firma de Mattighofen vuelve a tener argumentos para competir en Europa, Latinoamérica y el sudeste asiático.

No todo está resuelto: la cautela del editor

Conviene mantener los pies en el suelo. La compañía aún arrastra compromisos financieros relevantes y el proceso de saneamiento no está cerrado. Parte de la mejora del margen se debe a la reestructuración de la deuda y a la inyección de capital que aún pesa como pasivo. Decir que KTM ha salido completamente de la crisis sería tan prematuro como falso.

Sin embargo, los números del semestre demuestran que la estrategia funciona. La combinación de respaldo industrial indio, enfoque en segmentos de volumen y control de costes está devolviendo a la marca a una senda de rentabilidad. El próximo hito será ver si esta tendencia se consolida en la segunda mitad del año y qué decisiones toma el grupo sobre las gamas deportivas y off-road que históricamente han definido su identidad.

Mientras tanto, el mercado ya descuenta que KTM tiene futuro. Lo que hace un año era una incógnita, hoy es una recuperación que, aunque todavía frágil, se refleja en los pedidos de los concesionarios y en la agenda de lanzamientos que se espera para 2027.

Publicidad

Tu Mecánico de Confianza

Cuando una marca atraviesa una crisis como la de KTM, la pregunta más repetida entre los motoristas es si merece la pena comprar una de sus motos hoy. La respuesta tiene matices. Si estás pensando en un modelo de alta gama (890, 1290 o eléctricas), la tranquilidad es relativa: los recambios y la asistencia posventa están garantizados por la red oficial, pero conviene seguir la evolución de los concesionarios y la política de garantía. Para las motos de baja y media cilindrada fabricadas con Bajaj, la situación es más sólida: el socio industrial garantiza continuidad. Como editor, mi consejo es informarse bien, comparar las condiciones de compra y no dejarse llevar solo por el precio. Si tienes dudas, consulta con el concesionario oficial sobre el plan de cobertura para el modelo que te interesa.