Como marca pionera en la utilización de la tecnología 4×4, Suzuki es capaz de contar con diferentes alternativas de tecnología de tracción total que se adaptan a la perfección a cada uno de sus modelos. Y no solo para el momento climatológicamente más complicado; también en verano, la tracción 4×4 supone un plus de seguridad en pistas de tierra, estacionamientos sin asfaltar o al remolcar una embarcación, solo por poner ejemplos habituales en los recorridos estivales.
Los sistemas de tracción total de Suzuki están habitualmente asociados a condiciones de lluvia, nieve o rutas todoterreno, pero la marca subraya que también resultan útiles durante el verano. Esta tecnología aporta mayor adherencia y fuerza de agarre en firmes deslizantes, lo que se traduce en más seguridad y control al volante en distintas situaciones propias de la época estival.
Entre los escenarios veraniegos en los que la tracción 4×4 resulta especialmente práctica, Suzuki menciona el acceso a calas remotas, viviendas vacacionales apartadas o campings a los que solo se puede llegar por pistas de tierra autorizadas. También destaca su utilidad para evitar quedarse atascado en estacionamientos no asfaltados, habituales en playas, eventos al aire libre o restaurantes.

Aunque en verano las precipitaciones son menos frecuentes, las tormentas estivales pueden resultar especialmente peligrosas. El calor dilata las grietas del asfalto, en las que se acumulan polvo y tierra; cuando caen las primeras gotas tras un periodo seco, esa suciedad se humedece y genera una fina película de barro sobre el pavimento, con un efecto muy deslizante. En los chaparrones más intensos, además, se acumula gran cantidad de agua sobre el asfalto en poco tiempo. En ambos casos, la tracción a las cuatro ruedas ofrece mayor adherencia y control del vehículo.
También hay otro uso veraniego -aunque menos extendido en cantidad- donde la tracción total de Suzuki puede ser clave, como es el remolque de caravanas o embarcaciones. La tracción 4×4 ayuda a iniciar la marcha y a avanzar en rampas o firmes poco adherentes, como los que suelen encontrarse en las rampas de varaderos o en campings.
Casi 60 años de experiencia en tracción total

Todo este conocimiento viene de la larga experiencia de la marca japonesa con estas tecnologías, ya que desarrolló su primer vehículo con tracción a las cuatro ruedas en 1968, y desde entonces la tracción 4×4 se ha convertido en una de las señas de identidad de la marca. Tanto es así que en estos casi 60 años de historia no hay una única tracción 4×4 en Suzuki, sino que la gama incluye cuatro sistemas diferentes, cada uno adaptado a un tipo de vehículo y de uso.
El Suzuki Swift monta el sistema AllGrip AUTO, orientado a ofrecer seguridad sin que el conductor deba intervenir. Se trata de un sistema 4×4 de acoplamiento viscoso que distribuye automáticamente el par motor hacia las ruedas traseras cuando detecta una pérdida de adherencia en el eje delantero.
Para los Vitara y S-Cross se emplea el AllGrip SELECT, pensado para vehículos que pueden circular por pistas y terrenos más exigentes. Este sistema permite al conductor elegir entre cuatro modos de conducción -Auto, Sport, Snow y Lock- y cuenta con un sistema de control inteligente predictivo denominado Synergetic Vehicle Dynamics Control, que anticipa un posible deslizamiento y transmite más par a las ruedas delanteras o traseras para evitarlo o compensarlo.

El Suzuki Across -con su tecnología híbrida enchufable- utiliza el sistema E-Four, que incorpora un motor eléctrico trasero independiente de 40 kW (54 CV) que trabaja junto al motor de combustión delantero, variando el reparto de par en un rango de 100/0 a 20/80 entre los ejes. E-Four dispone además del modo Trail, una función automática de control del diferencial que busca el mejor agarre posible sobre superficies deslizantes.
Y la última tecnología 4×4 que ha sumado Suzuki ha llegado con el lanzamiento del e VITARA, el primer modelo 100% eléctrico de la marca, que incorpora el sistema AllGrip-e, disponible en la versión 4×4 equipada con batería de 61 kWh. Esta configuración monta dos motores eléctricos: uno delantero de 128 kW (174 CV) y otro trasero de 48 kW (65 CV), que funcionan siempre de forma combinada, resultando en una tracción total permanente. El sistema incluye también un modo Trail en el que la electrónica actúa como un bloqueo de diferencial, permitiendo que cada eje envíe la potencia a una sola rueda para asegurar la tracción en situaciones de adherencia límite.
La marca japonesa no ofrece, por tanto, solo una variedad de modelos que pueden contar con la tracción total, sino una variedad de ‘tracciones totales’ adaptada cada una de ellas a las exigencias de cada vehículo.
Imágenes tracción 4×4 Suzuki
Fotos: Suzuki













