El Jaguar E-type Series II roadster de 1970 con premios JCNA vuelve a Bring a Trailer tras dos propietarios y una estancia en Canadá.
Las claves de esta historia
- Lo más importante: un XKE Serie II roadster fabricado en marzo de 1970, en su Willow Green de fábrica sobre cuero Suede Green, con certificado del Jaguar Daimler Heritage Trust.
- No te lo puedes perder: el coche acumuló premios best in class del JCNA antes de cambiar de manos en diciembre de 2019, pasó después por Canadá y regresó al vendedor actual en septiembre de 2021.
- Cifras y cotización: 4.2 litros de seis cilindros con 246 hp (unos 249 CV) y 263 lb-ft (357 Nm) declarados de fábrica, 86.000 millas (unos 138.000 km) en el odómetro y dos transacciones públicas previas en la misma plataforma.
Un roadster con sello de concurso y trazabilidad americana
El coche salió de fábrica en Willow Green sobre cuero Suede Green, una combinación poco habitual que el Jaguar Daimler Heritage Trust confirma junto a la fecha de fabricación —marzo de 1970—, los colores y el equipamiento original. Su primera distribución correspondió a British Leyland of New York, el importador que abastecía el mercado estadounidense, donde el modelo se vendía como XKE y no como E-type.
La mecánica es la del 4.2 litros XK, seis cilindros en línea con dos carburadores Stromberg, cambio manual de cuatro relaciones y diferencial autoblocante. La ficha de época declara 246 hp y 263 lb-ft, equivalentes a unos 249 CV y 357 Nm. Frenos de disco en las cuatro ruedas —los traseros, montados inboard— y llantas de radios de 15 pulgadas (381 mm) con cierres de orejetas completan el conjunto.
El habitáculo conserva asientos de cubo en cuero verde, volante Moto-Lita de aro de madera, estéreo Panasonic con cassette y calefacción. El odómetro de cinco dígitos marca 86.000 millas, unos 138.000 kilómetros, de los que apenas un centenar se han sumado con el vendedor actual. El lote incluye manual del propietario, historial de servicio, herramientas, gato, mazo de cara blanda y el reconocimiento de los premios JCNA, según la ficha del lote.
La Serie II o cómo Jaguar adaptó el E-type a la ley americana
La Serie II apareció en 1968 como respuesta a la normativa de Estados Unidos, que obligaba a elevar la altura de los faros y prohibía en la práctica los carenados de cristal de la Serie I, tal y como resume la ficha histórica del modelo. De ahí los faros desnudos, los parachoques envolventes con defensas y los pilotos traseros situados bajo el parachoques. Llegaron además los interruptores basculantes, la columna de dirección colapsable y una refrigeración revisada con doble ventilador. La sustitución de los tres carburadores SU de la Serie I por dos Stromberg explica el descenso de la cifra oficial de 265 a 246 hp.
La Serie II no fue un E-type peor, sino un E-type obligado a convivir con la ley: cambió tres carburadores por dos y renunció a los carenados de cristal.
Este ejemplar pertenece al tramo final de la serie, penúltimo año antes de que el V12 de la Serie III tomara el relevo en 1971. Es la versión que mejor resume el dilema del aficionado: menos pura de línea que una Serie I y bastante más utilizable, gracias a la refrigeración corregida y a los frenos revisados. De las poco más de 72.000 unidades que Jaguar fabricó del E-type entre 1961 y 1975, la carrocería roadster de dos plazas sigue siendo la más buscada.
Lo que la puja dirá sobre el mercado del E-type
El E-type mantiene una jerarquía interna estable desde hace dos décadas. El mercado premia la Serie I 4.2 roadster de faros carenados, castiga el 2+2 y sitúa al resto en una franja intermedia muy disputada, donde conviven la Serie II roadster y los primeros Series III. En 1961 el modelo se presentó con una velocidad máxima declarada de 150 mph (241 km/h) y un precio que dejaba en evidencia a buena parte de la producción deportiva europea.
Dentro de esa franja, la procedencia documentada decide. Los premios del Jaguar Clubs of North America funcionan como aval externo: el JCNA juzga con un reglamento estricto que puntúa originalidad, autenticidad y estado, de modo que un best in class no premia un restomod, sino la fidelidad al catálogo. Para el coleccionista estadounidense equivale a un sello de numbers-matching —la coincidencia documentada entre chasis, motor y carrocería— emitido por un tercero ajeno al vendedor.
El fenómeno restomod ha tensado ese mercado por arriba. Los especialistas británicos que reconstruyen E-type sobre carrocerías originales con mecánica moderna han elevado el techo de precios y, por contraste, han revalorizado los ejemplares de especificación intacta. Un coche como este, con certificado de fábrica y premios de concurso, juega en la liga de la originalidad.
Conviene detenerse en la letra pequeña. La ficha declara trabajos de chapa y pintura en 2019, además de una reparación en el piso. El E-type es un monocasco con subchasis delantero, y la corrosión ataca bajos, estribos y mamparo; una intervención documentada no es un defecto, pero un piso reparado sin rastro sí lo sería. El repintado respeta el Willow Green de fábrica, y ese detalle sostiene el valor.
Hay señales de uso moderno que un purista anotará. Los neumáticos Michelin Defender son de diseño actual, nada que ver con los radiales de banda estrecha de época, mientras la rueda de repuesto conserva una Michelin con banda roja. El volante Moto-Lita y el estéreo con cassette responden a una época de uso posterior, y la documentación del lote no aclara si alguno procede de fábrica.
Para un comprador español, la operación no termina en el remate. Hay despacho de aduanas y, después, la catalogación como vehículo histórico conforme al Reglamento de Vehículos Históricos, que obliga a acreditar antigüedad, originalidad y fecha de fabricación. El certificado del Jaguar Daimler Heritage Trust y los premios de concurso juegan aquí a favor; la ITV de históricos viene después.
Lo que hay que revisar antes de pujar
- Bajos, estribos y mamparo: la reparación de 2019 debería venir acompañada de fotografías del proceso; sin ellas, el capítulo queda abierto.
- Historial canadiense: tres años fuera de Estados Unidos obligan a comprobar la documentación de exportación e importación y el estado del título limpio de Washington.
- Originalidad del interior: volante, estéreo y guarnecidos deben contrastarse con el equipamiento que detalla el certificado del JDHT.
- Premios JCNA: conviene verificar fechas y categorías del reconocimiento y si corresponden al estado actual del coche o a su configuración previa a 2019.
El E-type no necesita presentación. Este lote, en cambio, sí pide una lectura atenta de su historial antes de decidir.

