La Svartpilen 801 SE aterriza en el mercado con un plus que enamora a primera vista: un color Verde Oliva Metalizado que la desmarca de cualquier otra naked del segmento. No es solo pintura, es una declaración de intenciones. Husqvarna ha escuchado a los que querían una estética aún más exclusiva para su naked de referencia, y el resultado es esta edición especial que, además de color, añade equipamiento de serie que antes se pagaba aparte.
Qué cambia realmente en la Svartpilen 801 SE
El salto cualitativo no está solo en la nueva librea. Husqvarna incorpora dos elementos que transforman la experiencia de conducción: el quickshifter bidireccional y el control de crucero. El primero permite subir y bajar marchas sin embrague, con un tacto suave y preciso que agiliza la conducción deportiva; el segundo es un salvavidas en viajes largos. Hasta ahora, ambos eran opcionales en la 801 estándar. Ahora vienen de serie, lo que aumenta el valor percibido de la moto sin disparar la factura.
La base sigue siendo la misma, y eso es buena noticia. Husqvarna apuesta por el probado motor bicilíndrico en paralelo de 799 cc que entrega 105 CV a 9.250 rpm y un par máximo de 87,2 Nm a 8.000 vueltas. Es un bloque ligero (52 kg en seco) que utiliza el cárter como parte del chasis, contribuyendo a una rigidez torsional óptima y a un reparto de pesos impecable. El bastidor de acero al cromo-molibdeno y la suspensión WP Apex regulable completan un conjunto que ya convenció en la generación anterior.
Motor y parte ciclo: la misma base que convence
El bicilíndrico LC8c, de origen KTM, se caracteriza por un carácter vivo y un consumo contenido. En modo Calle entrega la potencia de forma lineal, mientras que el modo Deportivo afila la respuesta del acelerador. A esto se suman cuatro modos de conducción y un control de tracción sensible a la inclinación. El ABS funciona de manera combinada y, si quieres divertirte en circuito, puedes desconectarlo en la rueda trasera.
La ergonomía es uno de los puntos fuertes de la Svartpilen. El asiento, a una altura de 820 mm, permite apoyar los pies en el suelo con seguridad a conductores de talla media, y la posición de conducción ligeramente adelantada invita a atacar curvas sin renunciar a la comodidad diaria. El manillar ancho y los estribos retrasados crean una postura natural que recuerda a las mejores supernaked.
El panel TFT a color se conecta sin cables al teléfono y los mandos del manillar incorporan iluminación integrada, un detalle que mejora la usabilidad nocturna. Todo el conjunto transmite un acabado premium, muy por encima de lo que sugiere su precio.

En carretera, el motor empuja con fuerza desde medio régimen y estira hasta el corte con una progresión que engancha. El cambio con quickshifter es rápido y preciso, y la electrónica nunca resulta intrusiva. Solo cuando fuerzas la trazada en curva con el asfalto mojado notas la intervención sutil del control de tracción.
La Svartpilen 801 SE demuestra que la estética y el rendimiento pueden ir de la mano sin caer en estridencias.
Para quién es esta naked escandinava
El perfil del comprador de la Svartpilen 801 SE es el de un motorista que busca una naked diferente, con personalidad y un equipamiento de fábrica muy completo. No es la moto más radical del segmento —eso se lo dejamos a la 790 Duke—, pero sí la más elegante y versátil. Funciona igual de bien en el día a día urbano que en una escapada de fin de semana por carreteras reviradas.
En España, el precio aún no se ha confirmado, pero se espera que ronde los 10.500 euros, prácticamente lo mismo que la versión estándar. Eso la convierte en una opción muy atractiva frente a rivales como la Triumph Trident 660 o la Honda CB650R. Husqvarna ofrece, además, una amplia gama de accesorios oficiales —desde protectores de chasis hasta maletas blandas— para personalizarla a tu gusto.
Si buscas una naked que ofrezca el rendimiento de un bicilíndrico moderno sin el aspecto extravagante tan común en el segmento actual, la 801 SE es una de las opciones más elegantes e inteligentes disponibles. Y si te gusta el verde oliva metalizado, directamente te comprarás una.
Tu Mecánico de Confianza
El bicilíndrico LC8c es un motor robusto que ya ha demostrado su fiabilidad en múltiples modelos del grupo KTM. Los intervalos de revisión se sitúan en los 15.000 km, lo que abarata el mantenimiento. Aun así, desde el taller nos advierten: presta atención al tensor de la cadena de distribución después de los primeros 20.000 km. Es un punto que conviene revisar cuando el motor empieza a acumular kilómetros.
- Consumo real: en conducción mixta se mueve entre 4,5 y 5,2 l/100 km, según fuentes de talleres oficiales.
- Cambio de aceite: cada 7.500 km, con filtro, sale por unos 120-150 euros en servicio oficial.
- Neumáticos: la monta de serie (Pirelli MT60 RS) ofrece un agarre excelente en seco pero se desgasta rápido si abusas del gas; calcula un juego cada 8.000-10.000 km.
Y un dato curioso: el nombre Svartpilen significa ‘flecha negra’ en sueco, un guiño a la ligera monocilíndrica de 1955 que alcanzó gran popularidad en los países nórdicos. Esa herencia estilística sigue muy viva en esta 801 SE.

