Ford ha dejado de hablar en renders. Las pruebas con el prototipo arrancaron el pasado 5 de agosto en el circuito de Le Castellet, pero la información no trascendió hasta el lunes 17. La elección del trazado tiene lógica industrial: está a escasos kilómetros de las instalaciones de ORECA en Signes, el socio técnico que firma el chasis del nuevo LMDh.
Matt Campbell y Logan Sargeant completaron los primeros kilómetros sobre el asfalto francés. El V8 Coyote de 5,4 litros respondió sin problemas y todos los sistemas de control quedaron activados para la siguiente fase de pruebas.
Primer contacto real: el binomio ORECA y V8 Coyote
La primera salida a pista de un LMDh no se mide por tiempos, sino por la capacidad del coche para validar procesos. Y en este apartado Ford cumple. El comunicado oficial de Ford Racing confirma que el programa se completó según lo previsto, sin contratiempos y con el coche listo para rodar esta misma semana.
Ese arranque limpio no es un detalle menor. Los programas de resistencia suelen convivir con problemas de juventud: fugas, sensores descalibrados, errores de mapeo. El hecho de que Ford complete el primer ciclo en Paul Ricard sin incidencias reduce meses de correcciones posteriores.
El calendario de pilotos también despeja dudas sobre el compromiso real del proyecto. Tom Blomqvist será el siguiente en subirse al prototipo. Después llegarán Mike Rockenfeller, Seb Priaulx y Nick Yelloly, una alineación que mezcla experiencia en resistencia y velocidad pura para un plan de test europeo intensivo.
Ford no ha vuelto a la resistencia para rellenar la parrilla: ha vuelto para medirse con Porsche y Ferrari desde la primera vuelta.
La ubicación también juega a favor del proyecto. Paul Ricard no es un circuito inocente: su recta de Mistral castiga la velocidad punta y las curvas rápidas exigen carga aerodinámica. Es un banco de pruebas útil para un coche que tendrá que rendir en Le Mans, Spa y Bahréin.
Lo que Paul Ricard dice sobre el concepto aerodinámico
Las primeras imágenes han confirmado un prototipo con rasgos más cercanos a los LMH que a algunos de sus rivales LMDh. El morro se adelanta, el cockpit se sitúa en posición muy avanzada y el voladizo delantero se reduce al mínimo.
El splitter queda muy bajo. Las formas laterales recuerdan al Aston Martin Valkyrie, aunque con pontones menos esculpidos. La parte trasera llama la atención por los soportes del alerón unidos directamente a los pasos de rueda y por una aleta de tiburón que inevitablemente remite al Porsche 963.
La lectura de fondo es clara: Ford ha buscado una identidad visual propia dentro de las reglas LMDh. El parecido con el Ferrari 499P no es casual, aunque en este caso se trata de un coche construido sobre la base ORECA compartida por otros fabricantes.
La comparación con Genesis también resulta pertinente. Ambos proyectos son los que más se acercan, por proporciones, al aspecto de un hiperdeportivo de calle elevado a LMH. La diferencia está en que Ford ya tiene una base de desarrollo industrial disponible y una red deportiva activa en Europa.
El precedente que Ford no quiere repetir
Ford conoce bien el riesgo de quemar expectativas en Le Mans. Su etapa con el Ford GT en GTE Pro dejó victoria en 2016 y prestigio, pero también un final de programa temprano y una sensación de retirada apenas cumplido el ciclo competitivo.
Ahora el contexto es distinto. La categoría reina del WEC vive una edad dorada con Porsche, Ferrari, Toyota, BMW, Alpine y Cadillac, además de la llegada de Genesis. Entrar en 2027 sin una base sólida supondría pasar dos temporadas persiguiendo décimas antes de pelear por podios.
El dato que importa no es la estética del coche. El dato que importa es que Ford ya tiene un prototipo rodando cuando aún restan más de cuatro meses para el cierre del año.
Ese margen permite introducir mejoras de forma progresiva y no llegar al primer test colectivo del WEC con un coche inacabado. La verdadera prueba llegará cuando el LMDh comparta asfalto con sus rivales, algo que no está previsto hasta los test oficiales de la próxima temporada.
Análisis de Impacto
- Dato de mercado: Ford se suma al WEC con una estructura ya operativa en Europa y un calendario de test claramente definido.
- El rumor: El paddock espera que el programa complete una alineación definitiva de pilotos antes del final del año, con Blomqvist bien posicionado.
- Veredicto: El primer shakedown no garantiza victorias, pero reduce la incertidumbre tecnológica del programa.
El siguiente hito será la confirmación de los próximos test y, sobre todo, la evolución de la fiabilidad cuando Ford suba la exigencia en pistas rápidas.

