El Ferrari Enzo encabezó la subasta de Broad Arrow en The Quail con un precio de martillo de 10,675 millones de dólares, una cifra que consolida al hiperdeportivo de Maranello entre los clásicos modernos más deseados del mercado.
Durante la Monterey Car Week de 2026, Broad Arrow Auctions recaudó 97,4 millones de dólares con un índice de ventas del 85 por ciento: 159 de los 186 lotes ofrecidos encontraron comprador. Veinte automóviles superaron el millón de dólares a lo largo de dos jornadas celebradas el 13 y el 14 de agosto en el Quail Golf Club de Carmel, California, un escenario que durante años estuvo asociado a Bonhams.
La edición de 2026 reunió a las principales casas de subastas del calendario californiano: Bonhams en Salinas, Gooding Christie’s en Pebble Beach, Mecum en Monterey y RM Sotheby’s en la misma localidad. Broad Arrow entró en ese reparto con The Quail, un emplazamiento de prestigio que Bonhams había ocupado en años anteriores.
Las claves de esta historia
- Lo más importante: El Ferrari Enzo de 2003 se remató por 10,675 millones de dólares y fue el lote más caro de una subasta que recaudó 97,4 millones en total.
- No te lo puedes perder: Es uno de los siete Enzo que han superado los diez millones en subasta pública, todos ellos durante 2026, y presentaba un kilometraje alto para ese club: 13.200 millas.
- Cifras y cotización: Broad Arrow vendió el 85 por ciento de los 186 lotes, con 20 coches por encima del millón y nueve récords mundiales de subasta, según la casa.
El lote que lideró la puja en The Quail
El Ferrari Enzo subastado, de 2003 y acabado en Nero, es uno de los aproximadamente doce ejemplares entregados en Estados Unidos. De ellos, solo tres se tapizaron en cuero Rosso, lo que convierte esta unidad en una especificación especialmente rara. El coche mostraba 13.200 millas en el momento de la venta, la cifra de uso más alta entre todos los Enzo que han alcanzado los diez millones de dólares en una puja.
La puja se cerró en 10,675 millones de dólares, precio que incluye la comisión del comprador. Jesús Ortiz Paz, vocalista del grupo de música mexicano-estadounidense Fuerza Regida, se adjudicó el coche en la sala, según informaron varios medios del sector.
Un clásico moderno en plena revalorización
El resultado de The Quail confirma una aceleración sin precedentes en la cotización del modelo.
Hasta enero de 2026, solo un Enzo había superado los cinco millones de dólares en subasta: el ejemplar de 2005 que perteneció al Papa y que en 2015 se remató por seis millones, récord entonces para el modelo. Hubo que esperar once años para que otro Enzo rebasara esa barrera, y en un solo mes, enero de 2026, lo hizo en cuatro ocasiones.
El Enzo ha dejado de ser un usado excepcional y cotiza ya con la lógica de un clásico moderno.
Ahora ya son siete los Enzo que han roto el umbral de los diez millones, todos en lo que va de 2026. El de Broad Arrow se distingue por su kilometraje, notablemente superior al de otros que han alcanzado esas cifras, lo que sugiere que la demanda ya no castiga el uso con la severidad de antaño.
La lectura del mercado: nueve récords y una demanda consolidada
El segundo lote más caro fue un Bugatti W16 Mistral de 2025, adjudicado por 8,805 millones de dólares. Se trata del segundo resultado más alto jamás logrado por un Bugatti moderno, únicamente por detrás del Chiron Profilée de 2022, vendido nuevo por fábrica por 10,677,740 dólares. La unidad de The Quail, una de las 99 producidas, acumulaba 652 millas y presentaba opciones de personalización valoradas en casi 650.000 dólares. Un Mistral similar, acabado en Italian Red sobre Nocturne, se vendió en RM Sotheby’s durante la misma Monterey por 8,310,000 dólares.
Broad Arrow anunció nueve récords mundiales de subasta en The Quail. Destacan los 3,305 millones de dólares por un Bugatti Veyron 16.4 Grand Sport de 2011, los 2,837,500 dólares por un Hennessey Venom F5 Revolution Coupé de 2023 y los 2,865,000 dólares por un Porsche 959 Komfort de 1988. El récord global del 959, sin embargo, se fijó en otra venta de Monterey: un 959 Sport de RM Sotheby’s alcanzó los 7,045,000 dólares.
La presencia de un Bugatti W16 Mistral con apenas 652 millas y la de un Hennessey Venom F5 como récord de subasta confirman que el coleccionismo de Monterey ya no se limita a los clásicos de posguerra. La prima por la escasez, la personalización de fábrica y la titularidad única pesa tanto como la historia de competición a la hora de fijar los remates.
La irrupción de Broad Arrow en The Quail, un recinto que Bonhams había utilizado en ediciones anteriores, consolida la competencia entre las grandes casas durante la Monterey Car Week. El resultado de 97,4 millones de dólares, con un 85 por ciento de lotes vendidos, sitúa a la casa en una posición relevante en el calendario californiano. Para el Ferrari Enzo, la cita confirma que ha cruzado una frontera: ya no se valora como un superdeportivo de segunda mano, sino como un clásico moderno con lógica de coleccionismo.

