La alargada sombra de la geopolítica vuelve a planear sobre la Fórmula 1. El recrudecimiento de la tensión entre Irán, Israel y Estados Unidos, con ataques a infraestructuras petroleras, ha hecho saltar todas las alarmas en el paddock. Stefano Domenicali, director ejecutivo de la F1, confirmó en declaraciones a L’Equipe que el campeonato ya trabaja en un plan de emergencia para el tramo final de la temporada. La amenaza directa recae sobre los Grandes Premios de Qatar (29 de noviembre) y Abu Dhabi (6 de diciembre), dos citas que podrían verse suspendidas como ya ocurrió en abril con Bahrein y Arabia Saudí. ‘Las Vegas no será la última carrera del calendario. Eso puedo confirmarlo’, ha sentenciado el CEO, dejando claro que el Mundial 2026 tendrá un cierre alternativo si la situación lo impone.
La cancelación de las pruebas de Bahréin y Arabia Saudí a principios de temporada abrió una brecha logística que aún no se ha cerrado. Domenicali fue rotundo: ‘Para ser transparentes, creo que es imposible sustituir ambas carreras. Incluso reemplazar una sola no será sencillo; no hay muchos fines de semana libres disponibles’. La única ventana viable que manejan en los despachos de la Federación Internacional de Automovilismo se sitúa entre el GP de Azerbaiyán y el de Singapur, a principios de octubre, aunque el italiano no garantiza que esa opción llegue a materializarse. El Gran Circo no puede improvisar como quien mueve una fecha de un torneo de fútbol.
La logística del ‘Gran Circo’: por qué mover un GP no es un partido de fútbol
La declaración no es retórica: cada gran premio moviliza más de 1.500 toneladas de material, tres sets de motores por equipo y un despliegue humano de unas 2.000 personas entre mecánicos, ingenieros y personal de televisión. Reubicar una sola fecha exige renegociar contratos con promotores, slots de carga aérea y alojamiento, en un calendario ya saturado. El flete aéreo urgente puede elevar la factura en un 30% y condenar a los equipos modestos a improvisar con menos garantías. Eso convierte a la F1 en un deporte de alto riesgo logístico, donde una decisión equivocada puede costar millones.
Pese a la amenaza, los promotores de Losail y Yas Marina mantienen activa la venta de entradas, que según fuentes de la organización ‘va muy, muy bien’. Pero el reloj corre. Domenicali advierte: ‘Llegará un momento en el que tendremos que tomar decisiones’. La F1 se enfrenta a a una decisión que pondrá a prueba su capacidad de reacción en un entorno geopolítico volátil. El paddock empieza a asumir que Qatar y Abu Dhabi no están garantizados.
Las Vegas no cierra, pero el destino del final sigue en el aire

El rumor que llevaba semanas circulando en el paddock apuntaba a que Las Vegas (22 de noviembre) podría erigirse en la última cita del año si se caían las dos carreras del Golfo. Domenicali lo desmintió con un mensaje directo: ‘Puedo confirmar que tenemos un plan de emergencia. Si las dos carreras del final no pueden celebrarse, disponemos de soluciones alternativas. Las Vegas no será la última carrera del calendario’. El Gran Premio del Strip mantendrá su fecha original, pero el colofón final del Mundial sigue sin dueño. El mensaje de Domenicali se interpreta como un intento de calmar a los patrocinadores, especialmente a los socios de Las Vegas, que temían perder el protagonismo del cierre.
Las alternativas, aunque el directivo italiano no las detalló, pasarían por circuitos europeos ya homologados con disponibilidad en diciembre. Circuitos como Portimao, Estambul o incluso un regreso a Hockenheim aparecen en las quinielas oficiosas. Ninguna decisión está tomada, y la FIA necesita al menos dos meses de antelación para recolocar la logística de una carrera. Eso sitúa el límite de la decisión en torno a septiembre, justo cuando la ventana entre Bakú y Singapur podría servir también como recolocación de los GPs aplazados. La FIA no desea improvisar un final de campeonato en un circuito que no haya sido sometido a las inspecciones de seguridad de última hora.
La F1 tiene plan B, pero mover 1.500 toneladas de material no se improvisa en una semana.
La fecha para despejar la incógnita se acerca. Según Domenicali, la decisión llegará ‘en los próximos meses, cuando sea el momento’, pero en el paddock se maneja septiembre como límite práctico. Los equipos más modestos, como Haas o Stake, verían en la incertidumbre un riesgo financiero añadido: retrasar la contratación de vuelos chárter puede disparar hasta un 40% los costes de transporte. Algunos jefes de equipo han expresado en petit comité su temor a que, de caerse ambas citas, el campeonato se cierre en un circuito sin la preparación adecuada, afectando a la seguridad y a la igualdad de condiciones.
Análisis de Impacto
- Dato de mercado: La cancelación de Qatar y Abu Dhabi supondría una pérdida económica de al menos 180 millones de euros en derechos de televisión y patrocinio, según estimaciones de la FOM. Las dos citas del Golfo generan casi el 15% de los ingresos por canon de los circuitos no europeos.
- El rumor: Varios promotores europeos han recibido ya contactos informales de Liberty Media para sondear disponibilidad en diciembre. La F1 se quiere blindar con un mínimo de dos trazados de reserva, aunque no se descarta que uno de ellos sea un circuito urbano de nueva creación en una capital del sur de Europa.
- Veredicto: La Fórmula 1 demuestra una vez más que su calendario es un puzle en el que la geopolítica mueve las piezas. Domenicali acierta al anticipar un plan de contingencia, pero el verdadero desafío no es logístico sino financiero: los contratos con los promotores del Golfo son a largo plazo y su ruptura abriría litigios millonarios. El Mundial 2026 se decidirá, sí, pero probablemente no en el lugar que todos esperaban.
La fecha límite para anunciar el calendario alternativo se acerca, y los equipos ya trabajan en simulaciones de viaje para estar preparados ante cualquier escenario. La F1, por primera vez en décadas, podría ver su campeonato definido en un trazado europeo invernal, lejos del glamour de Oriente Medio. Y eso, a estas alturas de la temporada, no es ciencia ficción.

