Todos los coches nuevos tienen una garantía del fabricante durante varios años que cubre defectos de fabricación, averías mecánicas, eléctricas o electrónicas sin límite de kilometraje. Incluso si te compras uno de segunda mano, tendrás también una cobertura, normalmente durante un año, que cubre averías que no sean consecuencia del desgaste natural del vehículo.
Eso sí, esa protección que suele ofrecer el fabricante en coches recién estrenados no dura toda la vida ni tampoco es automática. De hecho, lo que muchos conductores no saben es que pueden perderla si cometen algunos errores. Repasamos los cinco fallos más habituales.
4Prescindir del perito cuando el problema se complica
El perito es la figura que aparece en estas situaciones cuando hay desacuerdo entre el propietario del vehículo y el taller o el fabricante. Es la persona que analiza el coche desde un punto de vista técnico y es la que determina si el fallo debería estar cubierto por la garantía o si tiene otro origen.
El informe de los peritos suele servir como respaldo o aval en caso de tener que presentar una reclamación formal. No siempre es necesario y hay manera de llevar a un acuerdo. Pero si la situación se complica y crees que tienes razón, no prescindas del servicio del perito.

