El 72% de los compradores entrega su coche al adquirir un eléctrico nuevo, según Edmunds

La cifra ha aumentado 5 puntos porcentuales desde enero, a pesar de la eliminación del crédito fiscal federal. Los precios de los eléctricos usados suben un 11% en lo que va de año y ya superan a los de combustión en el mercado mayorista.

El 72% de los compradores de EV nuevo en Estados Unidos ya entrega un coche de gasolina como parte del pago. El dato, correspondiente al mes de abril y extraído del último informe de Edmunds, supone un salto de cinco puntos porcentuales desde enero, cuando esa cifra era del 67%. La tendencia se ha acelerado justo cuando el crédito fiscal federal de 7.500 dólares dejó de existir, lo que desmonta la idea de que los eléctricos solo convencen con ayudas públicas.

El informe no se queda en la primera compra. La fidelidad al eléctrico también se dispara: el 35,4% de los compradores que ya tenían un EV entregaron su viejo modelo para comprar uno nuevo, frente al 26,2% de enero. En apenas tres meses, la tasa de repetición ha crecido nueve puntos. El mercado estadounidense de eléctricos empieza a mostrar una inercia que ni los recortes de incentivos ni la incertidumbre regulatoria han frenado.

La gasolina cara empuja el cambio, pero no es la única razón

Ivan Drury, director sénior de análisis de Edmunds, prefiere la cautela. En declaraciones a CNBC, vincula parte del fenómeno a la escalada de los precios del combustible tras la crisis en Oriente Medio. “El petróleo y la gasolina empezaron a subir después de que EE.UU. e Israel atacasen Irán. Necesitamos tres meses más de precios altos para ver si es una reacción coyuntural o un cambio estructural”, explica. El analista apunta a que la factura en el surtidor está haciendo que muchos conductores hagan números y se pasen al coche eléctrico.

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Sin embargo, hay algo más que el precio del barril. Cox Automotive ha detectado que los precios de los eléctricos usados llevan seis semanas consecutivas superando a los de los modelos de combustión en el mercado mayorista. En lo que va de año, los EV de tres años se han revalorizado un 11%, mientras que los todocaminos de gasolina apenas han subido un 0,3% en el mismo periodo. La brecha es tan amplia que ya no se explica solo por el ahorro en combustible.

El dato de los SUV de combustión es demoledor. En el análisis por segmentos que maneja Cox Automotive, los todocaminos y crossover de gasolina son los que menos valor conservan, precisamente porque su consumo lastra la ecuación económica del propietario. En el extremo opuesto, los compactos de combustión —más eficientes— suben un 7,6%. La lógica del mercado es implacable: el sobrecoste inicial del eléctrico se amortiza antes cuando el usado mantiene mejor su precio y el combustible sigue caro.

Por primera vez en mucho tiempo, los concesionarios ven cómo el inventario de eléctricos de ocasión se mueve con fluidez. La previsión de Jeremy Robb, economista jefe de Cox, es que si el conflicto en Oriente Medio se alarga, la demanda de vehículos eficientes seguirá al alza durante todo el verano, justo cuando vencen más contratos de leasing de EV y aumenta la oferta.

El comprador de eléctrico ya no es solo el early adopter con conciencia ecológica: ahora también es el conductor que hace cuentas con la gasolina a 1,20 dólares el litro.

La pregunta del millón: ¿tendencia estructural o reacción coyuntural?

coche electrico carga en un garaje de madrugada
Un coche eléctrico cargando en el garaje de una vivienda. Fuente propia/IA

La cautela de Drury no es gratuita. Si la gasolina bajase de golpe, parte de ese trasvase de compradores podría frenarse. Pero hay señales que apuntan a que la migración no es solo una huida del surtidor. La cuota de repetición de compra de eléctrico —uno de cada tres compradores de EV ya venía de uno— sugiere que la experiencia con el vehículo es satisfactoria y que el miedo a la autonomía está perdiendo peso. Además, la infraestructura de recarga en Estados Unidos ha mejorado, aunque sigue siendo la gran asignatura pendiente.

Otro factor a vigilar es el precio de los eléctricos nuevos. Aunque los datos de Edmunds muestran que la falta de ayudas fiscales no ha frenado la demanda, el ticket medio de un EV sigue siendo más alto que el de un gasolina equivalente. Si el apetito por el usado se mantiene, los fabricantes tendrán margen para ajustar las tarifas de los modelos de entrada sin recurrir a descuentos agresivos. Eso podría consolidar un círculo virtuoso para la rentabilidad de las marcas, que hasta ahora sufrían márgenes muy ajustados en sus gamas electrificadas.

En paralelo, el mercado de ocasión eléctrico se profesionaliza. Las plataformas de subastas, que históricamente castigaban a los EV por la incertidumbre sobre la batería, están afinando sus herramientas de valoración. Eso reduce el riesgo para el comprador y estrecha el diferencial con los térmicos. Cox Automotive ya habla de un “cambio estructural en la percepción del valor residual”, aunque aún es pronto para darlo por consolidado.

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Análisis de Impacto

  • El dato de mercado que lo cambia todo: el 72% de los compradores de EV entrega un gasolina como parte del pago, cinco puntos más que en enero. La reiteración de compra de eléctricos sube nueve puntos en el mismo periodo. Ambos movimientos coinciden con la eliminación del crédito fiscal de 7.500 dólares, lo que sugiere que la demanda de eléctricos es más resiliente de lo que se pensaba.
  • El rumor que corre por los despachos de Detroit: los equipos comerciales de los grandes grupos ya están revisando sus previsiones de ventas de eléctricos para 2027. Algunas marcas japonesas, que habían retrasado sus planes de electrificación, podrían acelerar lanzamientos en el segmento C para no perder el tren del trade-in. La cautela de Toyota contrasta con los movimientos discretos que se están viendo en su división norteamericana.
  • Veredicto: aunque es precipitado hablar de un punto de inflexión, los datos de Edmunds y Cox dibujan un escenario inédito. El conductor medio ya no compra un eléctrico por convicción ecológica, sino por cálculo económico. Si la gasolina se mantiene alta durante el verano, el 80% de los trade-in de EV podría ser una realidad antes de que acabe el año. Eso obligaría a todos los fabricantes con presencia en Estados Unidos a reequilibrar sus cadenas de suministro antes de lo previsto.