Cada operación salida repite la misma escena: carreteras llenas, prisas por llegar al destino y miles de conductores que siguen «un poco más» antes de parar. Unos retrasan el descanso para ganar tiempo, otros creen que detenerse rompe el ritmo del viaje, y la DGT lleva años insistiendo en la recomendación de hacer una pausa cada dos horas o cada 200 kilómetros.
Para Tráfico, este consejo es una medida directa para reducir la fatiga, mejorar los reflejos y reducir la siniestralidad en carretera. Pero aunque muchos conductores lo conocen, pocos lo cumplen con disciplina. En trayectos largos, precisamente cuando es más necesario, es habitual apurar hasta el límite. El problema es que el cansancio no siempre avisa, y cuando lo hace, a menudo ya es tarde.
4¿Cómo hacer una pausa eficaz?
No basta con detener el coche cinco minutos para repostar y seguir de inmediato. Para que la parada tenga efecto, debe servir realmente para romper el desgaste físico. La DGT recomienda aprovechar esos descansos para caminar, mover piernas y espalda, beber agua y despejar la mente antes de volver al volante.
En viajes largos con familia, las pausas son incluso más importantes. Los niños también necesitan descansar, y el propio conductor reduce el estrés del trayecto. Si además se evitan comidas pesadas, se mantiene una temperatura adecuada en el habitáculo y se planifican las paradas antes de salir, el viaje gana en seguridad y comodidad.


