Para cada dos horas o 200 km: la regla de oro que la DGT recomienda y casi nadie cumple

La fatiga al volante es una amenaza silenciosa, pero miles de conductores siguen ignorando este consejo. Cumplir esta regla de la DGT puede marcar la diferencia entre llegar seguro o asumir riesgos innecesarios.

Cada operación salida repite la misma escena: carreteras llenas, prisas por llegar al destino y miles de conductores que siguen «un poco más» antes de parar. Unos retrasan el descanso para ganar tiempo, otros creen que detenerse rompe el ritmo del viaje, y la DGT lleva años insistiendo en la recomendación de hacer una pausa cada dos horas o cada 200 kilómetros.

Para Tráfico, este consejo es una medida directa para reducir la fatiga, mejorar los reflejos y reducir la siniestralidad en carretera. Pero aunque muchos conductores lo conocen, pocos lo cumplen con disciplina. En trayectos largos, precisamente cuando es más necesario, es habitual apurar hasta el límite. El problema es que el cansancio no siempre avisa, y cuando lo hace, a menudo ya es tarde.

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La regla de los 200 km se combina con otras claves de la DGT

Deterioro de los neumáticos
Fuente propia

El consejo de parar cada dos horas o 200 km forma parte de una estrategia más amplia de seguridad vial promovida por la DGT, sobre todo en operaciones salida. Revisar el vehículo antes del viaje, evitar horas punta, respetar los límites de velocidad y minimizar distracciones forman parte del mismo enfoque preventivo.

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Una conducción relajada y descansada reduce las opciones de terminar sufriendo un accidente o inmovilizado por un incidente evitable. Por ello, los operativos especiales de la DGT vigilan comportamientos de riesgo asociados a trayectos largos como saltarse descansos, conducir con prisa o asumir más kilómetros sin parar, porque son conductas que aumentan los riesgos.