Durante años, elegir un coche diésel era casi una decisión lógica para muchos conductores. El menor consumo y, sobre todo, el precio más bajo del combustible convertían al diésel en el aliado perfecto para quienes hacían muchos kilómetros. Pero algo ha cambiado. Y de forma notable.
Hoy, repostar diésel puede salir incluso más caro que llenar un depósito de gasolina. Una situación que desconcierta a miles de conductores y que rompe con décadas de tendencia. ¿Qué ha pasado realmente? ¿Es algo puntual o estamos ante un cambio estructural en el mercado de los combustibles?
5Por qué el diesel sube más rápido que la gasolina
Existe un fenómeno conocido en el sector energético como “efecto cohete y pluma”. Significa que los precios suben rápidamente cuando el coste del petróleo aumenta, pero bajan lentamente cuando este desciende.
En el caso del diesel, este efecto es aún más acusado. Su precio depende más del coste de la materia prima que el de la gasolina, donde los impuestos tienen un mayor peso. Esto hace que cualquier subida del petróleo se note antes y con más intensidad en el diésel. Además, las reservas de diésel suelen ser más limitadas que las de gasolina, lo que añade presión al mercado y puede provocar subidas más bruscas.


