¿Cuántas veces has pegado el frenazo justo antes de un radar y has acelerado después? ¿O has visto a alguien hacerlo en la carretera? Es un gesto muy habitual en las autovías españolas y la Dirección General de Tráfico (DGT), que conoce perfectamente esta práctica, estrena una nueva multa para los conductores que la realicen.
A partir de ahora, la intención de Tráfico es que no sirva de nada frenar justo antes de un radar, y contempla multas de 600 euros. Eso sí, no siempre por exceso de velocidad, sino que el ‘truco’ está en la forma de interpretar esa maniobra.
1Frenar antes de un radar ya no te salva: así funciona la nueva sanción de la DGT
La DGT está obligada a señalizar los radares fijos y a informar de su ubicación, así que los conductores saben perfectamente dónde están ubicados. Así que, aunque muchos circulen por encima del límite máximo permitido en ese tramo, frenan justo antes del radar y aceleran unos metros después.
Hasta ahora, lo importante era pasar justo por el radar dentro del límite de velocidad permitido, pero eso ya no te va a servir con el nuevo enfoque de Tráfico. La DGT considera que frenar de manera brusca en el último momento puede ser una conducta peligrosa desde el punto de vista de la seguridad vial, con multas de hasta 600 euros y la retirada de puntos del carnet de conducir.
La cuantía exacta de la sanción depende del caso, pues un agente puede considerar que es conducción negligente o peligrosa. Además, algunos radares no miden la velocidad solo en un punto concreto, sino que analizan cómo circulabas antes de llegar a él. Si detectan una bajada brusca de la velocidad, pueden entender que el conductor ha dado un frenazo injustificado y multarle igualmente.


