Un Mercedes 300 SL «alas de gaviota» de 1955 ha sido hallado en un cobertizo de Lisboa. Según la revista alemana Auto Motor und Sport, el descubrimiento lo realizó el especialista aleman HK Engineering.
El hallazgo en un alcornocal de Lisboa
El chasis y la carrocería del vehículo, un barn find de los que hacen leyenda, aparecieron separados pero en buen estado dentro de un cobertizo de piedra en un alcornocal cercano a la capital lusa. Otras piezas del coche se almacenaban en un sótano de una vivienda próxima.
Toda la documentación —facturas, correspondencia y registros— confirma que el 300 SL permaneció siempre en poder de la misma familia. El nieto del primer propietario fue quien contactó con Hans Kleissl, máximo responsable de HK Engineering, a través de una consulta a una inteligencia artificial. La IA le recomendó precisamente a este experto como la persona indicada para valorar y recuperar el vehículo.
Kleissl adquirió el ‘alas de gaviota’ y ya tiene nuevo dueño para la unidad, que será sometida a una restauración integral. El primer dueño estrenó el modelo en 1955 con un elegante color DB 180 gris plata y un interior de cuero azul. La familia hizo fortuna con la explotación de los alcornoques de la zona y durante años guardó el coche con la intención de restaurarlo, pero nunca llegó a reunir las piezas.
La boda del 300 SL bajo un alcornoque de Lisboa resume como pocas la mística del motor clásico.
La ‘boda’ bajo el alcornoque y la restauración

El traslado del vehículo a Alemania se convirtió en una operación casi ritual. Los mecánicos de HK Engineering decidieron volver a unir la carrocería al chasis in situ, aprovechando un robusto alcornoque como punto de anclaje para un polipasto. En el mundo del automóvil, la unión del chasis y la carrocería se conoce como «la boda». Y esta boda, lejos de la línea de montaje de Stuttgart, se celebró bajo la copa de un árbol.
Con un bastidor similar al que Mercedes empleaba en fábrica, y la ayuda del polipasto colgado del árbol, el ‘alas de gaviota’ quedó de nuevo sobre sus ruedas y pudo cargarse en un tráiler cerrado rumbo a Alemania. Junto a él viajaron decenas de documentos y todas las piezas que completarán la restauración.
Los trabajos, que comenzarán en las próximas semanas, se prolongarán aproximadamente durante dos años. Si el calendario se cumple, el 300 SL podría volver a rodar en la primavera de 2028, con su combinación original de gris plata y cuero azul y toda la artesanía que hizo de este modelo una leyenda.
El hallazgo portugués se suma a una corta pero mediática lista de barn finds del 300 SL. En 2024, RM Sotheby’s subastó el lote de Rudi Klein en Los Ángeles, que incluía un 300 SL con carrocería de aluminio (solo 29 unidades) que alcanzó 8,6 millones de euros. Más recientemente, en enero de 2026, Artcurial vendió en París un 300 SL de 1956 que perteneció al importador de Coca-Cola Claude Foussier por 4,4 millones de euros.
Lo que cuenta esta historia para los aficionados europeos
Aunque el hallazgo no tiene implicaciones directas para el mercado español de clásicos, la leyenda del 300 SL trasciende fronteras. Cada barn find de un ‘alas de gaviota’ alimenta la mística de un modelo que en subasta puede multiplicar su valor según su procedencia. En España, el coleccionismo de clásicos tiene fuerte arraigo. Historias como esta impulsan a revisar garajes y fincas en busca de joyas ocultas.
El dato en contexto
- Origen del dato: revista Auto Motor und Sport, Alemania.
- Cifra clave: un 300 SL de 1955 rescatado de un cobertizo en Portugal.
- Por qué se ha hecho viral: la imagen de la «boda» bajo un alcornoque y el valor legendario del modelo.
- Equivalencia europea: otros barn finds recientes como el del desguace Klein en Los Ángeles o el de Claude Foussier, subastado por 4,4 millones de euros.

