Coches chinos en Europa: ya copan el 20 % de las ventas de eléctricos pese a los aranceles

Las marcas chinas ya representan uno de cada cinco BEV vendidos en la UE, un año después de que Bruselas impusiera aranceles que no han frenado la presión. BYD, Chery y Leapmotor lideran un avance que también se extiende a los híbridos enchufables.

Te lo digo sin rodeos: los aranceles de Bruselas no están frenando a los fabricantes chinos. Según los últimos datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), los coches eléctricos de batería (BEV) procedentes de China ya representan casi el 20 % de todas las matriculaciones en la Unión Europea, frente al poco más del 16 % que suponían hace un año. Y eso que los gravámenes llevan en vigor desde octubre de 2024.

El dato es un jarro de agua fría para una industria europea que confiaba en que los aranceles ídem del 35% iban a contener la ofensiva. Pero las marcas chinas no solo no se han retirado, sino que han acelerado.

Un tsunami con nombres y apellidos

La ofensiva tiene rostros concretos. BYD, el mayor fabricante de vehículos enchufables del mundo, más que duplicó sus matriculaciones en la UE en el último año contabilizado: una subida del 152,9 % que la dejó por encima de las 71.850 unidades. Aun soportando un arancel adicional del 17 % sobre el 10 % estándar, BYD no ha trasladado el coste al precio final.

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Chery Automobile —a través de sus marcas Omoda, Jaecoo y Jetour— avanzó un 267,1 %. Y Leapmotor, la marca china que se distribuye en Europa gracias a su alianza con Stellantis, disparó sus ventas un 558,8 %. Son cifras que dejan en evidencia la eficacia de los aranceles como herramienta de defensa comercial.

Además, según la organización Transport & Environment (T&E), los eléctricos chinos siguen siendo un 21 % más baratos que los europeos, incluso con los gravámenes. Los fabricantes chinos absorbieron los costes arancelarios para no perder cuota de mercado.

Por qué los aranceles no han frenado nada

La explicación es más sencilla de lo que parece. Los márgenes con los que operan los grupos chinos —respaldados por ayudas estatales y una escala de producción que Europa no tiene— les permiten asumir el sobrecoste. Transport & Environment detectó además un giro estratégico clave: ante los aranceles sobre los eléctricos de batería, las empresas aceleraron sus exportaciones de híbridos enchufables (PHEV), que no estaban sujetos a los mismos gravámenes.

El resultado salta a la vista. Las marcas chinas pasaron de controlar el 3 % al 13 % del mercado europeo de híbridos enchufables en apenas dos años. Y las exportaciones totales de automóviles chinos hacia Europa crecieron un 84,7 % interanual, con los PHEV liderando la remontada con un alza del 152,4 %, según el instituto Gasgoo.

Hablar solo de eléctricos puros es contarlo a medias: el verdadero juego de los chinos ahora mismo está en los híbridos enchufables.

La vía de escape: los híbridos enchufables

Ese movimiento coloca a los fabricantes chinos en una posición que les permite sortear los aranceles y, al mismo tiempo, satisfacer a un comprador europeo que aún recela de la autonomía 100 % eléctrica. Con etiqueta CERO de la DGT en muchos municipios, los PHEV ofrecen un comodín perfecto para la guerra comercial.

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De hecho, las importaciones de baterías chinas —que apenas pagan arancel— se multiplicaron por siete en los últimos cinco años. Y menos de una cuarta parte de las baterías que se fabrican en Europa sale de manos de productores europeos,, según T&E. Esto ilustra una dependencia que va mucho más allá de vender coches.

La impotencia europea

La respuesta política en Bruselas refleja las divisiones internas. Alemania, cuyo sector del automóvil depende de sus ventas en el mercado chino, ha sido uno de los Estados miembros más reticentes a endurecer las medidas comerciales. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, mantiene la vía del diálogo constructivo con Pekín, pero el problema de fondo, según la fundación Funcas, es estructural: Europa carece de un mercado de capitales integrado que pueda financiar la innovación a la escala necesaria y no tiene las herramientas políticas de China para canalizar inversión hacia sectores estratégicos.

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La consultora AlixPartners prevé que los vehículos de marcas chinas alcancen el 16 % del mercado europeo total en 2030. Para hacernos una idea, eso supondría que uno de cada seis coches nuevos en cualquier tecnología llevara logo chino. Y mientras tanto, ya hay diez instalaciones productivas chinas anunciadas en Europa desde que la Comisión abrió la investigación antisubvención en septiembre de 2023.

Hablar solo de eléctricos puros es contarlo a medias: el verdadero juego de los chinos ahora mismo está en los híbridos enchufables.

Información útil para el conductor

  • Cifra clave: el 20 % de los eléctricos nuevos en la UE ya son de marcas chinas, un salto de 4 puntos en un solo año.
  • Comparativa: hace doce meses esa cuota era de poco más del 16%; el avance de los PHEV chinos ha pasado del 3 % al 13% en solo dos ejercicios.
  • Ganadores y perdedores: BYD (+152,9%), Chery (+267,1 %) y Leapmotor (+558,8 %) lideran la ofensiva. Los fabricantes europeos, que no pueden competir en costes, pierden terreno incluso con protección arancelaria.
  • Lectura de Motor16: si estás pensando en comprar un eléctrico o un híbrido enchufable, las marcas chinas ofrecen cada vez más opciones a precios imbatibles, pero ten en cuenta que la red de posventa aún está en construcción. Infórmate bien sobre los plazos de entrega y el servicio técnico en tu zona antes de decidirte.