La DGT ha autorizado en Madrid las primeras pruebas con coches autónomos de nivel 4, un paso inédito en España y en la UE.
La autorización concede a la alianza formada por WeRide, Uber y Avomo —filial del grupo Moove Cars— el permiso para operar una flota de 20 unidades del modelo GXR en la Comunidad de Madrid, siempre con un especialista a bordo durante esta primera fase.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: es la primera autorización nacional de circulación para turismos autónomos de nivel 4 y la primera homologación del WeRide GXR en la UE.
- Cómo te afecta: por ahora no cambia tu conducción diaria: no se abre un servicio de robotaxi al público, solo pruebas técnicas con supervisión a bordo.
- Puntos clave y plazos: 20 coches ensayarán en Madrid a partir de septiembre de 2026; el transporte sin conductor podría llegar a finales de 2026 si la validación es positiva.
Qué autoriza exactamente la DGT
El permiso se enmarca en el programa estatal ES-AV, la hoja de ruta española para la conducción automatizada, y supone el primer hito regulatorio a escala nacional, según la información oficial de la DGT recogida por ABC Motor. No habilita por ahora un servicio comercial: durante los primeros meses la actividad se limita a elaborar mapas de alta definición, validar rutas y realizar comprobaciones técnicas en entornos de alta demanda de la región madrileña.
El programa ES-AV fija los requisitos técnicos y documentales para que un fabricante o un operador pueda ensayar en carreteras abiertas. La DGT evalúa cada solicitud, las rutas propuestas y los protocolos de seguridad antes de conceder un permiso como el que ha recibido la alianza.
Los vehículos elegidos son 20 unidades del WeRide GXR, un turismo con capacidad de nivel 4 de automatización, diseñado para operar en modo robotaxi. En esta primera etapa no recogerá pasajeros reales: los trayectos se centran en la recogida de datos y en la validación de la conducción en entornos complejos.
La autorización es un primer paso regulatorio, no la apertura de un transporte sin conductor al público: toca validar la seguridad antes de hablar de robotaxis.
Qué es el nivel 4 y qué implica
El salto desde los sistemas actuales de asistencia es relevante. Un coche de nivel 2 mantiene al conductor al mando y exige supervisión constante; el nivel 4, en cambio, permite que el vehículo asuma la conducción completa en entornos delimitados, sin intervención humana. La homologación del GXR en la UE es, además, un paso previo indispensable para su futura certificación y comercialización en el continente.
La figura del especialista a bordo no es un conductor convencional: se trata de un operador entrenado para tomar el control si el sistema no responde como se espera. La normativa exige esta supervisión humana durante la validación inicial, incluso aunque el vehículo pueda circular de forma autónoma en zonas delimitadas.
A quién afecta y desde cuándo
Para el conductor particular, hoy no hay ningún cambio normativo que modifique sus obligaciones. La autorización afecta de momento a las empresas implicadas y a las rutas concretas que la DGT y la Comunidad de Madrid han validado para las pruebas. No se trata de una recomendación: es un permiso acotado a una flota identificada y a unos ensayos concretos, con supervisión humana obligatoria en esta fase.
- WeRide: aporta la tecnología de conducción autónoma y los vehículos GXR.
- Uber: integrará el servicio en su aplicación de movilidad.
- Avomo: se encarga del mantenimiento, la custodia y la logística de la flota, con experiencia previa en Austin y Atlanta.
Si los ensayos completan con éxito las fases de validación operativa y regulatoria, las tres compañías prevén poner en marcha las primeras operaciones comerciales de transporte de pasajeros sin conductor a finales de 2026. La fecha no es firme: depende de que la DGT y las autoridades de movilidad den el visto bueno definitivo.
El contexto: Madrid, cuarta ciudad del plan global
El despliegue madrileño forma parte de un acuerdo más amplio entre WeRide y Uber para llevar vehículos autónomos a 15 ciudades de todo el mundo de aquí a 2030. Madrid es la cuarta urbe anunciada y su elección responde a la alta densidad de demanda de transporte y a un marco regulatorio dispuesto a acoger ensayos tecnológicos avanzados.
En Austin y Atlanta, la misma alianza ya gestiona flotas autónomas en condiciones reales. Esa experiencia previa convence a la DGT de que el salto a Madrid puede hacerse con suficientes garantías, aunque el entorno europeo plantea retos distintos al estadounidense.
El reto ahora es comprobar cómo se comporta un sistema pensado para entornos controlados en el tráfico urbano europeo, más heterogéneo y con rotondas de alta densidad, peatones y ciclistas. La fase de pruebas determinará si la viabilidad técnica se traduce en un servicio real y seguro antes de su eventual apertura al público general.
A corto plazo, el usuario de movilidad en Madrid verá estos vehículos circular con distintivos de pruebas y a baja velocidad en zonas delimitadas. No se trata de un servicio abierto ni hay cambios en la circulación: simplemente conviene prestar atención a su presencia, sobre todo en los entornos urbanos densos donde se realizarán los ensayos.
Conviene tenerlo apuntado: las pruebas con vehículo autónomo no implican cambios en las normas que ya te afectan como conductor en Madrid, pero sí marcan el camino que seguirá la movilidad en los próximos años. Puedes consultar más contexto sobre esta tecnología en la entrada de Wikipedia sobre vehículo autónomo y seguir la información oficial en la web de la DGT.

