Europa produce entre un 20% y un 25% menos de vehículos que en 2017. Francisco Riberas, presidente ejecutivo de Gestamp, lo resume sin rodeos: ‘Somos ricos, pero nuestra riqueza no va a durar’.
La advertencia del fundador del gigante vasco de componentes no es retórica de despacho. La ha lanzado en una entrevista con el Financial Times, con los datos de su propia compañía sobre la mesa y con el sector del automóvil europeo en plena encrucijada.
El diagnóstico parte de un desplome que la región arrastra desde 2017: la producción de vehículos ha caído entre un 20% y un 25%, según recuerda el propio Riberas. Mientras tanto, fabricantes chinos como BYD o SAIC ganan cuota con eléctricos tecnológicamente avanzados y precios difíciles de replicar.
Para el presidente de Gestamp, Europa se quedó rezagada justo cuando China tomaba ventaja en el coche eléctrico y Estados Unidos levantaba barreras comerciales. Su receta no es cerrar fronteras: es recuperar el modelo que ha sostenido el nivel de vida europeo, tecnología aplicada a una base industrial potente.
Ahí encaja su pronóstico más duro. Europa representa apenas alrededor del 5% de la población mundial y, sin una industria capaz de competir globalmente, ese nivel de prosperidad corre riesgo de esfumarse. ‘Somos ricos, pero nuestra riqueza no va a durar’, insiste.
Riberas tampoco plantea cerrar las puertas a los fabricantes chinos que quieran producir en Europa. Su condición es que los coches se fabriquen realmente en el continente, creen empleo y utilicen proveedores locales, de modo que su llegada no destruya el tejido industrial europeo.
La prosperidad europea no se sostiene sin fábricas, empleo industrial y proveedores locales. Eso es lo que está en juego.
Europa produce un 20% menos: el dato que inquieta
El retroceso de la producción no es un porcentaje abstracto. En 2017 Europa fabricaba muy por encima de lo que ensambla hoy, y esa caída del 20-25% coincide con la irrupción de los vehículos eléctricos chinos, más baratos y con baterías maduras.
Riberas recuerda que el automóvil actúa como ancla de muchas otras actividades: acero, aluminio, vidrio, industria química. Perder ese ancla significaría perder empleo cualificado, ingeniería y capacidad exportadora en cadena.
- Acero y aluminio para carrocerías y chasis.
- Vidrio para lunas y techos solares.
- Química para plásticos, adhesivos y baterías.
- Ingeniería de procesos y utillajes de alto valor añadido.
La lectura es clara: sin un tejido industrial competitivo, el 5% de la población mundial que vive en Europa no puede mantener su nivel de renta. El empresario no pide proteccionismo ciego, sino condiciones para que fabricar en Europa vuelva a ser rentable.
La respuesta de Riberas: fábricas, empleo y proveedores locales
Su propuesta pasa por aceptar a los fabricantes chinos que deseen instalarse en Europa, siempre que cumplan una regla de oro: producción real en el continente. Es decir, plantas, empleo local y compras a proveedores europeos.
Ese matiz es importante. No se trata de bloquear a BYD o SAIC, sino de integrar su inversión en la cadena de valor europea. De lo contrario, advierte Riberas, la riqueza actual se diluirá en importaciones y deslocalización.

Gestamp, termómetro de la desaceleración
La advertencia llega desde una compañía que siente cada frenazo del mercado. Gestamp cerró 2025 con ventas de 11.349 millones de euros, un 5,4% menos que el año anterior. El dato no es anecdótico: confirma la debilidad de la demanda mundial.
Sin embargo, la empresa ha logrado defender su rentabilidad. En el primer semestre de 2026, el beneficio neto subió hasta los 110 millones de euros, un avance en un contexto de mercado mundial del automóvil prácticamente estancado. Eso demuestra que el grupo ajusta costes y apuesta por componentes ligeros para coches eléctricos.
Por qué importa para España y para tu bolsillo
España es el segundo fabricante de coches de Europa y el sector supone una parte relevante del empleo industrial. Si la producción europea sigue cayendo, el impacto llegará a proveedores, concesionarios y talleres, y acabará trasladándose al precio medio de los coches nuevos.
La posición de Riberas conecta con el debate sobre aranceles, descarbonización y ayudas a la compra. Para el conductor, la señal es práctica: si Europa no recupera competitividad, habrá menos oferta industrial, más dependencia exterior y menos margen para que los precios bajen.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: la producción europea de vehículos ha caído entre un 20% y un 25% desde 2017.
- Comparativa: Gestamp cerró 2025 con ventas de 11.349 millones, un 5,4% menos, pero elevó su beneficio neto a 110 millones en el primer semestre de 2026.
- Ganadores / perdedores: ganan los fabricantes chinos BYD y SAIC; pierden los proveedores europeos si no se reactiva la producción local.
- Lectura: la presión sobre precios y empleo en automoción seguirá mientras Europa no recupere capacidad industrial.

