Comprar un coche de segunda mano se ha convertido en una decisión habitual entre los conductores que buscan ahorrar sin renunciar a la movilidad. El encarecimiento de los vehículos nuevos y los largos plazos de entrega han impulsado un mercado de ocasión cada vez más activo, donde la oferta es amplia, pero también lo son las dudas. Sobre todo una que se repite constantemente: ¿cuántos kilómetros son demasiados?
Para responder a esta cuestión, hablamos con Guillermo, profesional de la compraventa de coches. Su experiencia le ha permitido ver de todo, desde auténticas gangas hasta errores costosos por fijarse únicamente en el cuentakilómetros. Y su mensaje es claro: los kilómetros importan, pero no lo son todo… aunque sí hay ciertos límites que conviene no cruzar.
3Cuando los kilómetros empiezan a ser un problema
A partir de los 160.000 kilómetros, el escenario cambia. Ese coche sigue siendo válido, pero requiere un análisis más detallado, porque es más probable que aparezcan desgastes en componentes importantes como la suspensión, los frenos o el sistema de refrigeración. Según Guillermo, «no es el que coche deje de servir, pero el comprador debe estar preparado para asumir ciertos costes adicionales».
También es fundamental revisar el historial del vehículo. Un coche con muchos kilómetros pero con todas las revisiones al día puede ser una mejor elección que otro con menos uso pero sin mantenimiento documentado. La transparencia del vendedor juega aquí un papel clave.

