La Cinquecento ha hecho público su primer prototipo durante el evento Tutto Bene, celebrado en Londres (Inglaterra, Reino Unido) el pasado 11 de septiembre de 2026. Se trata de una reinterpretación del clásico Fiat 500 que firma este estudio de nueva creación, dedicado al diseño y la ingeniería de alto nivel sobre la base del icónico utilitario italiano.
El proyecto nace de la relación personal de Max Kindersley, fundador de La Cinquecento, con el Fiat 500 de su propia familia, un ejemplar que permaneció almacenado en un granero durante aproximadamente 25 años. Lo que comenzó como un empeño personal por devolver aquel coche a la carretera terminó derivando en la creación del estudio, y el primer prototipo se está construyendo, de hecho, en ese mismo granero.
«Siempre me ha encantado lo que representa el Fiat 500. Es sencillo, ligero, lleno de carácter y hace sonreír a la gente. La idea nunca fue cambiar eso. Queríamos coger todo lo que hace tan especial al original y ver hasta dónde podíamos llevarlo: hacerlo más rápido, más afilado y con mejor ingeniería, sin perder la razón por la que uno querría un 500 en primer lugar», explica Kindersley.
Una mecánica derivada del Fiat 126 para La Cinquecento
El prototipo de La Cinquecento parte de un chasis donante de los años setenta sobre el que se monta un motor bicilíndrico derivado del empleado por el más moderno Fiat 126, equipado con un sistema de encendido con dos bujías (twin-spark). El comunicado no detalla cifras de cilindrada ni de potencia, por lo que estos datos permanecen sin confirmar.

Los motores del 126 cubicaban entre 0,6 y 0,7 litros, con potencias entre 24 y 33 CV. Técnicamente se trata de unidades bastante rudimentarias, con un árbol de levas en el lateral del bloque que acciona las válvulas (dos por cilindro; cuatro en total) mediante varillas (OHV). Son además bloques de carrera larga (por lo que no se puede aumentar fácilmente la cilindrada), si bien donde realmente suele haber margen de mejora es en la relación de compresión y en el sistema de alimentación.
Estos motores solían contar con un carburador sencillo (Solex o Weber 28/32) y una relación de compresión muy baja (del orden de 7,3:1), puesto que estas mecánicas estaban diseñadas para funcionar con combustibles de bajo octanaje, popularmente conocidas como “gasolina normal”.
Por el momento, no hay cifras oficiales de potencia ni de cilindrada. Sí podemos ver en la imagen lo que parece ser un carburador de doble cuerpo dimensionado generosamente, con trompetas cortas de aluminio, propias de un monoplaza de competición; probablemente un Weber IDF 40 o 44; un enorme salto respecto al original. También puede verse un colector de admisión personalizado claramente inspirado en la competición, con la caja de filtro de aire en aluminio cepillado/pulido.
El colector de escape parece igualmente artesanal (aparentemente con salidas independientes para cada cilindro), adaptado al nuevo caudal de la alimentación. Por su parte, el sistema de refrigeración por aire del motor (ventilador + carcasa) tiene aspecto de haber sido sobredimensionado, una de las claves de cualquier preparación de un automóvil de refrigeración por aire.

Vemos también un equipo de alternador (originalmente montaba una dinamo) reforzado, imprescindible para el sistema de doble encendido, mandado por una correa bien dimensionada, así como una protección térmica de aluminio para que el escape no achicharre el capó. Igualmente, tanto el cableado como las tuberías y los manguitos muestran un excelente aspecto.
Sin sobrealimentación, cotas cuadradas, árbol de levas en la culata ni refrigeración líquida, es poco probable que la potencia supere el rango de 45 a 75 CV, si bien los 500 Abarth más agresivos llegaban a rondar los 100 CV.
En este caso y teniendo en cuenta que La Cinquecento querrá ofrecer una buena fiabilidad y un comportamiento agradable para el día a día (incompatible con los árboles de levas de mayur cruce, necesarios para alcanzar potencias específicas elevadas), entendemos que no se habrá ido mucho más allá, ya que la fiabilidad tanto del motor como de la caja de cambios original se vería comprometida.
Junto al bloque motor, el estudio ha desarrollado a medida, o revisado en profundidad, los sistemas de suspensión, frenos, dirección, refrigeración y electricidad del vehículo. Según La Cinquecento, el desarrollo se ha centrado en la respuesta mecánica, el par motor y la conexión con el conductor, y no en perseguir cifras máximas de potencia o de velocidad punta.

El diseño exterior de La Cinquecento, obra del estudio milanés BorromeodeSilva
La parte estética del proyecto se ha desarrollado junto al estudio de diseño BorromeodeSilva, con sede en Milán (Italia). El resultado incluye unos pasos de rueda ensanchados, faldones laterales y una iluminación auxiliar inspirada en los rallys que refuerza una postura más contundente, sin que el conjunto pierda la silueta reconocible del Fiat 500 clásico.
Tras su presentación en Tutto Bene, La Cinquecento tiene previsto fabricar una serie limitada de unidades numeradas individualmente, cada una desarrollada en estrecha colaboración con su futuro propietario. El estudio no ha facilitado cifras de producción ni de precio para esta serie.
Quienes estén interesados en formar parte del proyecto ya pueden registrar su interés a través de la página web de La Cinquecento. El Fiat 500 clásico, producido entre 1957 y 1975, fue un auténtico icono cultural, convertido en el coche del pueblo en la Italia de la posguerra (donde se fabricaron más de tres millones y medio de unidades) y desarrollando también un importante rol en Austria (Steyr fabricaría unas 60.000 unidades) y Alemania.
El nuevo Fiat 500 cumplió el pasado año dos décadas desde su lanzamiento, un aniversario que Motor16 ya repasó en detalle en este reportaje sobre las dos décadas del Fiat 500 moderno.

Las claves de La Cinquecento
- La Cinquecento es un nuevo estudio británico de diseño e ingeniería especializado en el Fiat 500.
- Su primer prototipo, un Fiat 500 clásico restomod, debutó en el evento Tutto Bene el 11 de septiembre de 2026.
- El motor deriva del Fiat 126, con encendido de doble chispa; no se han confirmado cifras de potencia ni cilindrada.
- Suspensión, frenos, dirección, refrigeración y sistema eléctrico han sido desarrollados o revisados a medida.
- El diseño exterior corre a cargo del estudio milanés BorromeodeSilva.
- El proyecto nació con el Fiat 500 familiar de Kindersley, guardado unos 25 años en un granero.
- La Cinquecento prevé restaurar una serie limitada de unidades numeradas, personalizadas con cada cliente.



