Revisar neumáticos antes de viajar: evita el reventón y la multa de 200 € en la operación salida

Durante la Operación Salida de agosto, la DGT refuerza el control en carretera y los neumáticos con poco dibujo o presión incorrecta son uno de los defectos más sancionados. Comprobar la profundidad, la presión en frío y el estado visual te ahorra la multa de 200 euros por rueda

Llevar los neumáticos por debajo de 1,6 milímetros de dibujo puede costar 200 euros de multa por rueda y, con el asfalto ardiendo, ser el detonante de un reventón en plena operación salida de agosto.

La profundidad mínima: 1,6 milímetros que pueden costar 200 euros

La DGT ha activado un dispositivo especial de vigilancia para la Operación Salida del 1 de agosto, con 5,6 millones de desplazamientos previstos solo en el fin de semana. Entre las inspecciones que la Guardia Civil de Tráfico intensifica en carretera, destaca la comprobación del estado de los neumáticos. Circular con un dibujo por debajo de 1,6 milímetros —el límite que marca la normativa— supone una sanción de hasta 200 euros por cada rueda, sin descuento por pronto pago si además es un defecto muy grave que impide circular. Si te paran con dos neumáticos lisos, la multa se duplica hasta 400 euros.

Pero la multa no es el único problema. Con el dibujo al mínimo, la distancia de frenado se alarga de forma considerable —especialmente en mojado— y aumenta el riesgo de aquaplaning. El neumático pierde capacidad de evacuar el agua, y en una frenada de emergencia los metros extra pueden marcar la diferencia entre un susto y un siniestro.

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Checklist rápida

#Qué revisarDetalle clave
1Profundidad del dibujoMínimo legal: 1,6 mm en toda la banda. Por debajo, multa de 200 € y defecto grave en ITV.
2Presión en fríoConsultar tabla del fabricante; la presión incorrecta acorta la vida del neumático y eleva el consumo.
3Estado visualBuscar cortes, bultos, desgaste irregular; cualquier anomalía recomienda acudir al taller.

Presión en frío y estado: los otros dos chequeos que no puedes saltarte

La presión incorrecta es un enemigo silencioso. Un neumático con presión baja calienta más de la cuenta, lo que en pleno verano puede provocar un reventón por sobrecalentamiento de la carcasa. Para comprobarla bien, mídela siempre en frío —con el coche parado al menos tres horas— y consulta la tabla que suele ir en la tapa del depósito o en el marco de la puerta. Según los fabricantes, una presión un 20% por debajo de lo recomendado acorta la vida útil del neumático en un 25% y eleva el consumo de combustible. Igual de malo es el exceso de aire, que desgasta el centro de la banda y reduce la adherencia en frenada.

Además de la presión, toca inspeccionar visualmente cada rueda. Busca cortes, bultos laterales, desgaste irregular (más gastado por un borde que por el centro) o grietas por envejecimiento. Si detectas alguna de estas señales, no lo dudes: toca pasar por el taller. Reemplazar un neumático dañado antes de salir de viaje cuesta entre 80 y 150 euros por rueda; reventar en autovía puede llevarse por delante la llanta, la suspensión y, lo más grave, el control del coche. Aunque los sistemas de monitorización de presión (TPMS) del coche te avisen, nunca sustituyen una inspección visual y una medición manual.

El neumático es lo único que toca el suelo: revisar la presión y la profundidad del dibujo es la inversión más barata en seguridad que existe.

Las altas temperaturas y el asfalto: por qué el reventón es más probable en verano

El calor extremo del verano no solo castiga el motor y el sistema de refrigeración. El asfalto puede superar los 60 grados centígrados, y esa temperatura se transmite directamente a la goma del neumático. Si el neumático ya tiene poca presión o algún daño estructural, la resistencia al calor se reduce drásticamente. Los datos de la DGT reflejan que en los meses estivales se registra un pico de incidentes por reventón, muchos de ellos evitables con una revisión previa.

La inversión de tiempo es mínima: cinco minutos por rueda para medir la profundidad con un calibre o comprobar el testigo de desgaste (los tacos indicadores dentro del dibujo), y otros cinco para ajustar la presión. Frente a esas molestias, el coste de no hacerlo puede ir de la multa de 200 euros por rueda hasta una avería de más de 1.500 euros si el reventón daña elementos de la dirección o la carrocería. Y, lo más importante, el riesgo para los ocupantes. La DGT lo recuerda: en esta operación salida tanto los radares como los controles a pie de carretera pondrán especial atención a los neumáticos.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: profundidad del dibujo (mínimo 1,6 mm), presión en frío y estado visual de los cuatro neumáticos (y el de repuesto).
  • Cómo hacerlo: mide la profundidad con un calibre o fíjate en los testigos internos; la presión, con manómetro en frío. Si observas cortes o bultos, acude a un taller de confianza.
  • Cuánto cuesta: revisar en casa cuesta cero euros; cambiar un neumático antes del viaje, entre 80 y 150 € por rueda. La multa por llevar un dibujo por debajo del mínimo asciende a 200 euros por neumático.