Las marcas premium europeas están viviendo en China su peor tormenta desde que aterrizaron. Las cifras del segundo trimestre de 2026 dejan claro que el desplome no es una simple anécdota: BMW, Mercedes-Benz, Volvo, Porsche y Jaguar Land Rover vendieron entre un 24% y un 37% menos que en el mismo periodo de 2025. El Grupo Volkswagen, que aún no ha desglosado el dato de Audi, perdió otro 37% en el gigante asiático.
Atento a este detalle: la desaceleración afecta a todo el mercado automovilístico chino. Según los datos de la Asociación China de Turismos (CPCA) que recoge Autocar, las matriculaciones totales cayeron un 23% en junio. Sin embargo, las marcas de alta gama europeas sufren el doble porque la demanda de coches con motor de combustión se derrumbó un 42% en ese mes, mientras que los vehículos de nueva energía (eléctricos e híbridos enchufables) solo bajaron un 9%.
Un mercado que ya no perdona el retraso en tecnología
Lo que está pasando no es solo una cuestión de motor. El comprador chino ha puesto la electrificación y el software en el centro de su decisión, y ahí las marcas locales han tomado una ventaja casi sideral. En junio, el 82% de las ventas de los fabricantes chinos correspondieron a modelos electrificados, frente al raquítico 12% que lograron las empresas internacionales. La consecuencia es demoledora: la cuota de mercado de las marcas alemanas ha caído al 13%, muy lejos del 21% que tenían en 2023.
Ahora mismo, fabricantes como Li Auto, Nio, Xiaomi, Aito, Xpeng o Zeekr ofrecen autonomías eléctricas muy superiores y una integración de conectividad que deja en fuera de juego a los sistemas de infoentretenimiento que durante años fueron el sello de Múnich, Stuttgart o Gotemburgo. Y ojo: con los cambios regulatorios que endurecieron los incentivos fiscales para los híbridos enchufables, la mayoría de los fabricantes europeos retiró su oferta de PHEV en China, salvo Volvo. Ese vacío ha sido una alfombra roja para los coches chinos.
El comprador premium chino ya no se conforma con el escudo en el capó; exige la misma carga tecnológica que un Xiaomi SU7 o un Nio ET5.
La respuesta europea: adaptarse o reducir la exposición
Cada marca ha cogido un camino distinto. Volvo mantiene su apuesta por los PHEV y dice que estos ya representan el 40% de sus ventas en China gracias al éxito del XC70, desarrollado sobre plataforma de Geely. Mercedes prepara una nueva generación de modelos específicos para el mercado chino, con versiones de batalla larga y sistemas de infoentretenimiento diseñados según el gusto local. BMW ha lanzado variantes adaptadas del iX3 y del i3 y ha reforzado su alianza con la tecnológica Momenta para desarrollar software propio.
En el otro extremo, Porsche ha iniciado una reestructuración radical de su red comercial: espera pasar de casi 100.000 vehículos vendidos en 2022 a en torno a 30.000 este año. Y JLR ha abandonado la producción local de sus modelos de menor volumen para centrarse en la importación de los de mayor margen, como el Range Rover o el Defender.
Cosas que pasan en 2026.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: Caída de ventas de hasta el 37% en el segmento premium europeo durante el segundo trimestre de 2026.
- Comparativa: Las marcas chinas ya copan el 87% de las ventas de coches electrificados; las alemanas bajan al 13% de cuota total.
- Ganadores / perdedores: Li Auto, Nio y Xiaomi ganan terreno; Porsche y JLR reducen su presencia física.
- Lectura de Motor16: Si estás pensando en un premium alemán de ocasión, la presión sobre los precios en China puede acelerar la renovación de flotas en Europa y traer incentivos o revisiones de gama en los próximos meses.


