¿Cómo se demuestra que un coche eléctrico es realmente eficiente? No en un banco de pruebas de laboratorio, sino en el asfalto más exigente que existe. Eso fue exactamente lo que hizo Lancia: probar el Ypsilon Elettrica en el périphérique de París y rodar, con tráfico real y condiciones normales de circulación, hasta que la batería dijera basta.
El resultado, tras una jornada completa al volante, fue contundente: 771 kilómetros recorridos con un consumo medio de 6,2 kWh cada 100 km, todo ello circulando en modo «Eco» y aprovechando al máximo la recuperación de energía en el modo «D.
Ninguna otra marca había logrado bajar de los 7,2 kWh/100 km en un ejercicio similar en este mismo trazado. El Ypsilon Elettrica se convierte así en el coche más eficiente que ha completado un récord de este tipo en el périphérique parisino.
Motor francés, alma italiana

Detrás de esta hazaña hay un detalle que sorprende: el corazón eléctrico del Ypsilon es made in France. El conjunto motor-inversor-reductor «3 en 1» ha sido desarrollado por Emotors —una joint venture al 50 % entre Stellantis y la francesa Leroy-Somer— en Carrières-sous-Poissy, muy cerca de París, y se fabrica en una planta de Metz-Trémery.
Bajo el capó, esta unidad entrega 260 Nm de par y 100 kW (156 CV) de potencia, alimentada por una batería NMC de 51 kWh útiles. Todo ello en un coche con un peso en vacío de 1.486 kg y una autonomía homologada WLTP de hasta 425 km.
Pero el Ypsilon no es solo eficiencia bajo la carrocería: sigue siendo, ante todo, un ejercicio de diseño italiano. Su firma lumínica de tres haces reinterpreta el histórico «cáliz» de la marca, mientras que los pilotos traseros circulares rinden homenaje al legandario Stratos. Ese trabajo estético no es solo estilo: la silueta limpia y aerodinámica del modelo contribuye directamente a su rendimiento energético.
Por dentro, la experiencia continúa esa filosofía: un habitáculo que recuerda más a un salón de diseño italiano que a un coche convencional, con materiales, colores e iluminación pensados para generar calidez, y el icónica «tavolino» central (el panel de instrumentos) es la seña de identidad de la firma.
Alain Descat, director de la marca en Francia, resume así el logro: la marca quería demostrar que su conjunto motor-batería es una referencia en el mercado eléctrico, y el resultado de 6,2 kWh/100 km ha superado todas las expectativas del equipo.
El périphérique de París: el laboratorio de movilidad más exigente de Europa

No es un circuito cualquiera. Inaugurado por completo en abril de 1973, el périphérique parisino es la autopista de circunvalación más transitada de Europa: 35,04 kilómetros de asfalto que rodean la capital francesa, conectan 50 enlaces con los municipios vecinos, cruzan el Sena en dos puntos y ven pasar cada día a más de 1,2 millones de vehículos.
Lejos de ser un anillo llano, esconde un perfil topográfico irregular y exigente, ideal para poner a prueba la gestión energética de cualquier vehículo eléctrico.
El trazado alterna tramos subterráneos con viaductos elevados, oscilando entre los 30 metros de altitud junto al Sena y los 120 metros en las colinas del este parisino, cerca de la Porte des Lilas. En una sola vuelta completa, esto se traduce en un desnivel acumulado superior a 150 metros —casi 4.000 metros de desnivel positivo total a lo largo de todo el récord—.
Esa combinación de relieve cambiante y tráfico denso convierte al périphérique en el banco de pruebas perfecto para validar hasta qué punto un coche eléctrico puede sacar partido a la conducción eficiente en ciudad.
Los datos clave del récord

- Modelo: Lancia Ypsilon Elettrica
- Salida: 6:58 h — Llegada: 0:52 h
- Batería: del 100 % al 2 %
- Distancia recorrida: 771 km (más de 22 vueltas al périphérique de París)
- Consumo medio: 6,2 kWh/100 km
- Velocidad media: 43 km/h
- Modos de conducción: «Eco» y «D»
- Coste estimado cada 100 km: 0,82 euros (calculado según la tarifa francesa EDF «Vert Électrique Auto» en horas valle, a 0,1324 €/kWh)

