Hockenheim negocia su regreso al calendario F1 mientras Liberty Media descarta nueva carrera en EE.UU. por la NFL

Las conversaciones iniciales entre el trazado alemán y la F1 se reactivan tras una inversión de 250 millones de euros en modernización de las instalaciones. La todopoderosa NFL bloquea la posibilidad de una cuarta prueba en suelo estadounidense a final de temporada.

La Fórmula 1 rehace su geografía. Hockenheim vuelve al tablero de negociaciones mientras Liberty Media entierra la idea de una nueva carrera en Estados Unidos. La razón es tan simple como aplastante: los domingos de final de temporada pertenecen a la NFL y la categoría prefiere blindar su calendario con citas europeas ante las dudas geopolíticas en Oriente Medio.

Stefano Domenicali ha reactivado los contactos con el trazado alemán con un ojo puesto en 2027 y otro en el espejo de la pandemia. Aquel 2020 en el que Europa salvó el campeonato con 14 de los 17 grandes premios sigue siendo el manual de emergencia. Ahora, con los focos puestos en la estabilidad de los circuitos de Arabia Saudí, Catar o Abu Dabi, el CEO de la F1 ha tocado la puerta de uno de los escenarios históricos del automovilismo.

El último Gran Premio de Alemania, disputado en Hockenheim en 2019, dejó pérdidas financieras insostenibles. La retirada del apoyo estatal, la rebelión de una afición que consideró exagerados los precios de las entradas y el portazo de Mercedes —que calificó de “comercialmente imposible” organizar la carrera— sepultaron cualquier esperanza. Pero algo ha cambiado desde entonces.

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El circuito ha recibido una inversión de 250 millones de euros para modernizar sus instalaciones. El proyecto incluye un hotel y un parque temático, y las obras estarán listas cuando el DTM y el GT Masters cierren sus respectivos calendarios en esta pista inaugurada en 1932. El trazado mantiene la certificación Grado 1 de la FIA, condición indispensable para albergar un gran premio.

Sin embargo, Jorn Teske, responsable del circuito, ha sido claro: no hay acuerdo cercano. “Debe existir una propuesta concreta para movernos en una sola dirección que sea viable desde una perspectiva económica”, declaró a Nextgen Auto. Para redactar un informe de riesgo necesitan antes un gran patrocinador y una cadena de televisión. Varios medios apuntan a conversaciones con Audi y con la cadena RTL para que participen en la promoción del evento. De cerrarse esos apoyos, se habría dado un paso de gigante: RTL es una señal abierta que, al obtener los derechos de emisión, actuaría como tractor de inversores y patrocinadores. Sin el gobierno de por medio, el reto es mayúsculo.

Europa vuelve a ser el seguro de vida del calendario. Hockenheim lo sabe y espera que Domenicali ponga sobre la mesa algo más que palabras.

El otro frente de esta reordenación está al otro lado del Atlántico. Liberty Media ha descartado por ahora añadir una cuarta carrera en Estados Unidos a final de temporada. La todopoderosa NFL monopoliza las audiencias de los domingos de otoño y la F1 no está dispuesta a competir en su propio mercado. Miami en mayo, Austin en octubre (aunque históricamente se ha solapado con la NFL con menor impacto) y Las Vegas en noviembre, en la noche del sábado, son las tres paradas actuales. Una cita adicional en domingo a finales de año sería un suicidio comercial.

El giro europeo, por tanto, tiene doble justificación: protección geopolítica y pragmatismo de negocio. Domenicali lo resume con las cifras en la mano: “Europa sigue creciendo, se está convirtiendo en un importante mercado de nuevo. Hockenheim está en contacto con nosotros, las conversaciones iniciales han tenido lugar”. Las declaraciones, recogidas por el mismo medio alemán, no garantizan nada pero abren una puerta que parecía sellada desde 2019.

GP Hockenheim

Análisis de Impacto Motor16

El movimiento de Liberty Media es tan estratégico como revelador. Después de años de expansión agresiva en América y Oriente Medio, la categoría se reequilibra hacia el viejo continente. No es solo una cuestión de romanticismo histórico: es un seguro operativo y financiero. Repasamos los tres ejes que definen esta maniobra:

  • Dato de mercado: La inversión de 250 millones en Hockenheim, unida a la certificación Grado 1, sitúa al circuito en el grupo de trazados europeos capaces de reemplazar a corto plazo cualquier cita que falle. Con el calendario actual rozando los 24 grandes premios, tener una ‘reserva’ fiable en el corazón industrial de Europa es una póliza contra crisis geopolíticas o financieras.
  • Rumor del paddock: Las menciones a Audi y RTL no son casuales. La marca de los cuatro aros está a las puertas de su entrada oficial en la F1 en 2026 y un gran premio en casa sería el escaparate perfecto. RTL, por su parte, lleva años queriendo recuperar los derechos de emisión. El tándem tiene sentido comercial, pero sin la implicación del gobierno alemán —hasta ahora inexistente— todo pende de un hilo.
  • Veredicto Motor16: La F1 está jugando una partida de ajedrez a dos bandas. Mientras alimenta la esperanza alemana, utiliza la sombra de Hockenheim para presionar a los promotores de Oriente Medio en las renovaciones de contratos. Y al mismo tiempo, admite que la expansión en EE.UU. ha tocado techo por culpa de un gigante que no compite en la pista pero domina el share televisivo. El regreso a Alemania en 2027 no es la apuesta principal, pero sí la mejor baza de negociación que tiene Domenicali en este momento.

El próximo hito llegará en otoño de este mismo año, cuando se espera que el circuito presente su informe de viabilidad. Si las cifras cuadran y RTL y Audi mueven ficha, el viejo Hockenheim podría reencontrarse con el ruido de los motores híbridos que tanto añora.

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