El verano concentra casi la mitad de las averías del año. Según los datos del sector de asistencia, el 45 % de los traslados por avería o accidente se produce entre junio y septiembre, con agosto como el mes de mayor actividad al acaparar el 16,2 % de los servicios anuales.
La cifra cambia la forma de preparar un viaje. Activar bien la asistencia en carretera del seguro y conocer qué cubre la grúa puede evitar que un imprevisto de vacaciones se convierta en un gasto de cientos de euros.
Qué cubre la asistencia en carretera del seguro
La asistencia en carretera es la cobertura que se activa cuando el coche queda inmovilizado por una avería o un accidente. Incluye el envío de una grúa, el traslado hasta un taller y, según la póliza, la reparación in situ, la apertura del vehículo o el regreso al domicilio del conductor.
Para que el servicio no se convierta en un pago extra, el aviso debe darse siempre al teléfono de asistencia indicado en la póliza. Si el conductor contrata una grúa por su cuenta sin la autorización de la aseguradora, el reembolso del importe no está garantizado.
- Grúa hasta el taller: el servicio básico que remolca el coche inmovilizado.
- Reparación in situ: útil para averías leves que se pueden solventar sin taller.
- Regreso al origen: devuelve el coche al domicilio si la avería se produce lejos.
- Vehículo de sustitución: disponible en algunas pólizas mientras el coche está en reparación.
En trayectos vacacionales, la distancia media de estos traslados alcanza los 360 kilómetros desde el punto del incidente hasta el taller de referencia. Por eso la gestión correcta de la grúa es tan relevante en julio y agosto.
Llamar primero al teléfono de asistencia de la póliza es lo que marca la diferencia entre pagar cero euros o asumir un traslado de larga distancia por cuenta propia.
Cómo actuar ante una avería en verano sin pagar de más
Antes de llamar, la prioridad es proteger a los ocupantes. Enciende las luces de emergencia, aparta el coche hacia el arcén y coloca la señal luminosa V-16 sobre el techo sin salir del habitáculo. Si hay que bajar, todos los ocupantes deben usar el chaleco reflectante y salir por el lado contrario a la circulación.
Con niños a bordo, conviene mantenerlos dentro con el sistema de retención abrochado hasta comprobar que la zona es segura. Después se contacta con los servicios de asistencia y, si hay heridos o riesgo grave, se avisa al 112 para coordinar la intervención de emergencias.
Los datos del sector confirman que julio y agosto suman casi el 28,9% de los servicios anuales. Son los meses en los que más se utiliza la grúa y también en los que conviene haber revisado la cobertura antes de salir.
Claves para revisar la póliza antes de viajar
No todas las pólizas incluyen las mismas condiciones de asistencia. La letra pequeña determina si la grúa cubre el taller más cercano o el de la localidad del conductor, si hay un límite de kilómetros y si el coche de sustitución está contratado.
La gestión del traslado suele canalizarse a través de empresas especializadas en logística para aseguradoras, como Carset, que coordinan la recogida y la custodia del coche. Este tipo de operadores permite devolver el vehículo al punto de origen sin gestionar pagos directos desde la carretera.
Conviene guardar el teléfono de asistencia en el móvil, revisar los límites de kilometraje y comprobar si la póliza incluye las coberturas de sustitución. Son tres pasos que reducen la probabilidad de asumir un coste que no corresponde al conductor.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: envío de grúa, traslado a taller y, según la póliza, reparación in situ, regreso al domicilio y vehículo de sustitución.
- A quién va dirigido: conductores que viajan por carretera en verano y quieren evitar pagar la grúa de su bolsillo ante una avería.
- Cuánto cuesta: el coste depende de la póliza y de las coberturas contratadas; no hay un precio único, por eso conviene revisar la letra pequeña antes de viajar.

