Una patente de Tesla describe un alerón trasero activo capaz de generar hasta 700 kg de carga aerodinámica en su configuración más agresiva, según el documento US 2026/0285418 A1 que la oficina de patentes estadounidense (USPTO) publicó el pasado 24 de septiembre.
La carga aerodinámica, o downforce, es la fuerza vertical que empuja el coche contra el asfalto y crece con el cuadrado de la velocidad. El dato importa porque Tesla atribuye esos 700 kg a una sola pieza, el alerón, y no al conjunto de la carrocería.
Hay un matiz que conviene fijar desde el principio: el documento protege el sistema aerodinámico, no el coche que lo ilustra. Tesla no identifica en ningún pasaje ese vehículo como el Tesla Roadster, aunque el deportivo dibujado en los planos se parezca mucho a la evolución del roadster eléctrico.
La cifra que reordena la escala de la aerodinámica activa
Para calibrar los 700 kg conviene un espejo: el McLaren Senna de calle declara 800 kg de apoyo con todo su cuerpo a 250 km/h. La versión de circuito, el Senna GTR, sube a 1.000 kg, y el Valkyrie AMR Pro de Aston Martin supera esa cifra. Que una sola pieza móvil aspire a 700 kg no es un detalle menor.
El alerón que protege la patente no es fijo: admite varias posiciones. La más extrema entrega esos 700 kg y la propia solicitud la asocia a velocidades por encima de 161 km/h. En el otro extremo aparece el modo DRS (Drag Reduction System, sistema de reducción de resistencia), capaz de anular por completo la carga aerodinámica.
Los 700 kg describen el potencial del sistema, no una cifra medida: hasta que Tesla confirme el Roadster, la patente es una declaración de intenciones aerodinámicas.
La lógica se copia de la Fórmula 1 y llega cada vez más al coche de calle: un alerón fijo siempre arrastra, mientras que uno móvil decide en cada momento si prioriza velocidad punta o agarre. Aplanado en recta, desplegado en apoyo.
Las claves técnicas
- Qué es: un alerón trasero desplegable con varias configuraciones aerodinámicas y funciones de seguridad integradas, protegido por la patente US 2026/0285418 A1.
- Qué resuelve: separa el apoyo en curva de la resistencia en recta. En DRS la carga aerodinámica cae a cero; en el ajuste extremo alcanza 700 kg a alta velocidad.
- Dónde y cuándo llega: la patente no confirma que el coche ilustrado sea el Roadster. Tesla prevé presentar el deportivo el próximo 15 de octubre.
Cómo funciona un alerón que pasa de cero a 700 kg
El nombre completo de la solicitud, ‘Deployable and Active Rear Wing Assembly with Safety Features’, apunta a que el sistema incluye protecciones de seguridad, aunque el documento se centra en la mecánica del alerón y no detalla en qué consisten.
La solicitud se registró en agosto de 2025 como continuación de una anterior de marzo de 2025, y la USPTO la hizo pública el pasado 24 de septiembre. El propio título, que menciona funciones de seguridad, apunta a protecciones frente a despliegues indebidos: a alta velocidad, mover el alerón en el momento equivocado cambia el equilibrio del coche.
Lo que la patente dice —y lo que no— del Roadster definitivo
Más allá del alerón, los planos dibujan un deportivo bajo de dos puertas con aletas traseras marcadas, luneta tipo fastback, pilotos de ancho completo y un difusor voluminoso. El detalle revelador está en la carrocería: se trata de un coupé de techo fijo, no del prototipo 2+2 con techo desmontable que Tesla mostró en 2017.
Han pasado casi nueve años desde aquel prototipo y el Roadster sigue sin fecha de producción confirmada. Tesla mantiene abierta una lista de reservas por 50.000 dólares, alrededor de 45.000 euros al cambio, y tiene previsto mostrar el deportivo el próximo 15 de octubre.
Eso sí, una patente no equivale a una ficha técnica. Protege un sistema aerodinámico, no la apariencia del coche, y nada obliga a Tesla a trasladar esa configuración exacta al modelo de producción. La lectura razonable es que el Roadster definitivo, cuando llegue, apostará por la aerodinámica activa para gestionar el equilibrio entre autonomía y agarre.
Para el futuro comprador, la aerodinámica activa tiene una lectura práctica: permite ganar apoyo en curva sin pagar el peaje de resistencia en cada kilómetro de autopista. En un eléctrico, donde cada vatio cuenta para la autonomía, un alerón que solo suma arrastre sería un lastre.
Habrá que esperar a la presentación para saber cuánto de esta patente sobrevive al paso a la producción. La cifra de 700 kg, por ahora, describe el límite teórico de una pieza y no una medición sobre asfalto.

