La Dirección General de Tráfico (DGT) está apostando fuerte por la tecnología para mejorar la seguridad vial en España. En los últimos años, ha impulsado diversas iniciativas para reducir accidentes y optimizar la circulación en las carreteras, pero ahora quiere dar un paso más allá con la integración de dispositivos IoT (Internet de las Cosas).
Estos dispositivos conectados tienen el potencial de revolucionar la seguridad en carretera, alertando a los conductores en tiempo real sobre peligros en la vía y mejorando la eficiencia en la gestión del tráfico. A continuación, te contamos cuáles son los principales dispositivos IoT que la DGT quiere implantar de inmediato y cómo pueden cambiar la forma en la que conducimos.
Conos conectados: la señalización del futuro
Uno de los dispositivos IoT más innovadores que la DGT quiere implantar son los conos conectados. Se trata de elementos de señalización que incluyen sensores y tecnología de comunicación para enviar información en tiempo real sobre incidentes en la carretera.
Estos conos pueden alertar a los conductores sobre obras, accidentes o zonas de peligro a través de sus sistemas de navegación y aplicaciones móviles. Gracias a su conectividad, permiten que los servicios de emergencia y mantenimiento gestionen con mayor rapidez la seguridad en la vía, reduciendo el riesgo de accidentes.

Balizas luminosas con conectividad
Otro de los elementos clave en la modernización de la seguridad vial son las balizas luminosas inteligentes. Estos dispositivos IoT, además de cumplir su función tradicional de advertencia visual, están equipados con sensores capaces de enviar señales a los sistemas de tráfico y a los vehículos conectados.
La DGT busca que estas balizas sean utilizadas especialmente en carreteras secundarias y puntos de alta siniestralidad. Su objetivo es mejorar la visibilidad y permitir una respuesta rápida ante cualquier imprevisto, ayudando a reducir los accidentes en zonas de riesgo.

La luz de emergencia v16
Desde hace tiempo, la DGT viene impulsando el uso de la luz de emergencia V16, un dispositivo que sustituirá a los triángulos de emergencia a partir de 2026. Estas balizas luminosas cuentan con tecnología IoT, lo que les permite enviar la ubicación del vehículo en caso de avería o accidente a la DGT en tiempo real.
El objetivo de este sistema es aumentar la seguridad en carretera, evitando que los conductores tengan que bajarse del coche para colocar los triángulos, una acción que en muchas ocasiones supone un gran riesgo, especialmente en autopistas y autovías.

Sensores en la carretera para mejorar el tráfico
La DGT también está impulsando la instalación de sensores inteligentes en las carreteras, los cuales pueden recopilar información sobre el estado del tráfico, la climatología y la siniestralidad.
Estos sensores permiten detectar en tiempo real atascos, accidentes o condiciones meteorológicas adversas, facilitando la toma de decisiones tanto para los conductores como para los responsables de la gestión del tráfico. Con esta tecnología, se espera reducir los tiempos de respuesta ante imprevistos y mejorar la fluidez en la circulación.

Vehículos conectados y comunicación V2X
Otro de los grandes avances tecnológicos que la DGT quiere potenciar es la comunicación V2X (Vehicle-to-Everything), una tecnología que permite la interacción entre vehículos, infraestructuras y peatones a través de redes inteligentes.
Con esta conectividad, los coches podrán recibir alertas en tiempo real sobre posibles peligros en la carretera, como la presencia de ciclistas, la proximidad de pasos de peatones o la aparición repentina de obstáculos en la vía. Se trata de una tecnología clave para la movilidad del futuro, que puede reducir drásticamente el número de accidentes.

(Foto de ARCHIVO)
27/6/2019
La tecnología como aliada de la seguridad vial
La integración de dispositivos IoT en la seguridad vial es un paso fundamental hacia un futuro con menos accidentes y una conducción más eficiente. La DGT está apostando por soluciones innovadoras que permitan anticiparse a los riesgos en la carretera y mejorar la respuesta ante incidentes.
Con la implantación de conos conectados, balizas inteligentes, luces de emergencia V16 y sensores en la vía, se busca crear un ecosistema de movilidad más seguro y conectado. Estas tecnologías no solo benefician a los conductores, sino que también optimizan la labor de los servicios de emergencia y mantenimiento.
Si bien aún falta tiempo para que estas tecnologías estén completamente extendidas, es evidente que la digitalización del tráfico será clave en la reducción de accidentes y en la mejora de la seguridad en las carreteras españolas.

























































































































