La Dirección General de Tráfico (DGT) ha cerrado la Operación Verano 2026 con un balance agridulce. Por un lado, los españoles se movieron más que nunca por carretera; por otro, la siniestralidad repuntó. Entre julio y agosto se contabilizaron 218 siniestros mortales de tráfico, que se cobraron 240 vidas y dejaron 926 personas hospitalizadas, según los datos provisionales presentados por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La cifra de fallecidos sube un 4% respecto al verano pasado, diez víctimas más, mientras que las hospitalizaciones por lesiones graves bajan un notable 10%, 106 casos menos. «Este ha sido un mal verano», ha admitido Grande-Marlaska, que ha recordado que la media se ha traducido en cuatro muertes diarias en las carreteras españolas.
Un verano de dos caras: julio a la baja, agosto se dispara

El comportamiento de la siniesralidad del tráfico no fue uniforme. Julio cerró con 110 fallecidos, cinco menos que en 2025 y el tercer registro más bajo desde que existen estadísticas. Pero agosto rompió esa tendencia con 130 víctimas mortales, quince más que el año anterior y el tercer mes de agosto más mortífero de la última década.
El día más trágico fue el jueves 13 de agosto, con diez fallecidos en siniestros de tráfico. En el extremo opuesto, hubo dos jornadas de julio sin ninguna muerte en carretera.
Récord de movilidad: 102 millones de desplazamientos

La otra cara del verano es la de una España que no ha dejado de moverse. Los desplazamientos de largo recorrido alcanzaron un máximo histórico de 102 millones, un 1,5% más que en 2025. Agosto concentró el grueso del tráfico, con 52,5 millones de movimientos frente a los 49,5 millones de julio.
A esa presión sobre la red viaria se sumó un verano marcado por los incendios forestales que afectaron especialmente a Ávila, Madrid, Castellón, Huelva y Huesca. En total se cortaron 2.640 kilómetros de carretera en 227 vías distintas, con el pico el 27 de julio, cuando llegaron a estar cortados 850 kilómetros. La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil realizó 451 cortes de carretera, desplegó agentes en 226 puntos de acceso a las zonas afectadas y escoltó en 18 ocasiones a contingentes europeos de apoyo contra incendios, con 1.599 efectivos movilizados.
También el eclipse del 12 de agosto puso a prueba la movilidad: se monitorizaron 2,3 millones de desplazamientos y el tráfico llegó a dispararse un 25,7% entre las 21:00 y la medianoche respecto a un día normal. Solo esa jornada, el mapa de tráfico en tiempo real de la DGT (eTraffic) recibió 21,6 millones de consultas.
Motoristas: primer verano en más de una década por debajo de una muerte al día

Entre los datos positivos destaca el descenso de los siniestros de tráfico en los que se vieron implicados usuarios vulnerables —motoristas, peatones y ciclistas—, que sumaron 92 fallecidos, doce menos que en 2025 (-12%). Aun así, siguen representando el 38% de todas las muertes en carretera.
La mayor reducción corresponde a los motoristas: 54 fallecidos, dieciocho menos que el año anterior, cuando se contabilizaron 72. Es el primer verano desde 2014 en que la media diaria de motoristas muertos baja de uno al día, una mejora especialmente marcada en Galicia, Andalucía, Madrid y Cataluña. Pese a ello, la mitad de estas víctimas murió un fin de semana, en carretera convencional y por salida de la vía.
No todo mejora en este colectivo. Los atropellos mortales de peatones subieron a 26, tres más que el verano pasado, catorce de ellos en autopistas y autovías. Entre las víctimas hay un operario de conservación de carreteras. Especialmente preocupante es la siniestralidad nocturna: de los 17 peatones que murieron de noche o al anochecer, 13 no llevaban ninguna prenda reflectante. Los ciclistas fallecidos también aumentaron, de nueve a doce, y tres de ellos circulaban sin el casco obligatorio.
El cinturón, la gran asignatura pendiente

Uno de cada cinco fallecidos que viajaba en turismo o furgoneta no llevaba puesto el cinturón de seguridad: 25 víctimas en total. Según el ministro, ese simple gesto «habría salvado la vida a la mitad de ellos». En bicicleta, tres de los doce fallecidos circulaban sin casco.
Por tipo de siniestro, la salida de vía sigue siendo la principal causa de muerte en carretera, con 88 fallecidos (el 37% del total), aunque catorce menos que en 2025. Le siguen las colisiones frontales, con 54 muertos, uno más que el verano anterior y el 23% del total.
La franja de edad más golpeada continúa siendo la de 45 a 54 años, con 49 fallecidos, ocho más que hace un año. Pero el repunte más llamativo se da entre los jóvenes de 15 a 24 años, con 31 víctimas mortales, también ocho más que en 2025.
En cuanto al tipo de vía, aumentan las muertes en autopistas y autovías, con 65 fallecidos, diez más que el año pasado. Sin embargo, las carreteras convencionales siguen concentrando la mayoría de los siniestros de tráfico mortales, con 175 víctimas —la misma cifra que en 2025— y el 73% del total.
La rebaja de la tasa de alcohol al volante

Durante la presentación del balance, en la que estuvieron presentes la subsecretaria del ministerio, Susana Crisóstomo, y el director general de Tráfico, Pere Navarro, Grande-Marlaska anunció que el Gobierno retomará en el nuevo periodo de sesiones la proposición de ley para reducir la tasa de alcohol permitida al volante de 0,5 a 0,2 gramos por litro de sangre.
«Confío en que ningún grupo parlamentario quiera someter a cambalaches políticos inconfesables la aprobación de una norma que solo tiene un objetivo: salvar vidas humanas», declaró el ministro, que apeló a la «responsabilidad de todos los partidos políticos» para sacar adelante la medida, respaldada, según dijo, por «la evidencia científica y el apoyo de las administraciones y la sociedad civil».
¿Cambio de tendencia o estabilidad estadística?
Pese al repunte estival, la DGT insiste en que no hay un cambio de tendencia. El año arrancó con una reducción significativa de la mortalidad, que se truncó puntualmente en junio sin que los meses posteriores hayan confirmado un giro sostenido. A 31 de agosto, el acumulado anual es de 734 fallecidos, frente a los 750 del mismo periodo de 2025, un descenso del 2%.
Esa cifra sitúa el año dentro del margen de ±5% que los expertos consideran compatible con una situación de estabilidad estadística de la siniestralidad, y no con un empeoramiento estructural.
Los datos manejados por la DGT son provisionales, referidos a los siniestros ocurridos en julio y agosto de 2026. El cómputo de fallecidos incluye a quienes mueren en las 24 horas posteriores al siniestro de tráfico, según la información facilitada por los agentes de tráfico y los servicios autonómicos competentes.

