Riese und Müller, uno de los fabricantes más emblemáticos de bicicletas eléctricas premium en Alemania, ha anunciado su retirada del mercado estadounidense a finales de julio. La compañía de Mühltal justifica la decisión por la volatilidad de los aranceles, los crecientes riesgos geopolíticos y unas ventas demasiado bajas para el esfuerzo que exige operar al otro lado del Atlántico.
La empresa familiar, que produce anualmente 75.000 e-bikes y facturó 253 millones de euros en el último ejercicio —un 14 % menos que el año anterior—, concentrará sus recursos en sus mercados europeos, considerados el núcleo de su negocio.
Por qué Riese und Müller abandona Estados Unidos
La directora gerente de Riese und Müller, Sandra Wolf, explicó la retirada en un encuentro con el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung. Señaló que las condiciones del mercado estadounidense se han vuelto demasiado volátiles: aranceles que cambian, incertidumbre regulatoria y riesgos crecientes que ya no justifican el esfuerzo para un mercado relativamente pequeño.
“Dadas las condiciones actuales, es más importante que nunca concentrar las fuerzas en los mercados principales”, afirmó Wolf. La decisión llega en un momento de reordenación general del sector de las bicicletas eléctricas, que tras el boom de la pandemia atraviesa una fase de consolidación con fuertes recortes en muchas marcas.
La resiliencia hoy también implica decir claramente “no” en algunos momentos.
Wolf insistió en que la salida de Estados Unidos no es una capitulación, sino una consecuencia lógica. El concepto de resiliencia —la capacidad de adaptarse y priorizar— se ha convertido en el eje de la estrategia de la compañía. “Nos despertamos por la mañana y ya hay un nuevo tema”, dice Wolf sobre una realidad marcada por disrupciones constantes en las cadenas de suministro, conflictos geopolíticos y decisiones arancelarias.
Una decisión de resiliencia, no una capitulación

La filosofía de la empresa se refleja también en su modelo de producción. La mitad de los cuadros de las bicicletas se fabrican en Portugal —más cerca y con menores riesgos logísticos— y la otra mitad sigue procediendo de Asia, donde la tecnología de componentes de bicicleta sigue estando a la vanguardia. Este “nearshoring” permite acortar las cadenas de transporte y hacer más previsibles los suministros.
Además, Riese und Müller ha diversificado sus proveedores de sistemas de asistencia al pedaleo: ahora trabaja con Bosch, Fazua y Pinion, evitando la dependencia de un único fabricante. “El riesgo de depender de un solo proveedor es algo que hoy no nos podemos permitir”, señalan desde la empresa. Y a pesar de todo, la producción y el montaje final siguen realizándose en la planta de Mühltal, en el corazón de Alemania.
El auge y la consolidación del mercado de e-bikes
Fundada en 1993 por Markus Riese y Heiko Müller, la compañía apostó por las bicicletas eléctricas en 2012, cuando aún eran un producto de nicho asociado a personas mayores. Hoy los e-bikes representan más de la mitad de las bicicletas nuevas vendidas en Alemania. La pandemia disparó la demanda y convirtió un mercado marginal en un fenómeno de masas, pero el crecimiento se ha frenado.
El sector sufre ahora sobreproducción, guerras de precios y una coyuntura económica difícil. Fabricantes de renombre como Canyon o Brompton han tenido que recortar plantilla. Sandra Wolf lo interpreta como una fase de maduración normal: la entrada de muchos competidores ha traído innovación, pero también una inevitable depuración.
Estrategia de producción: “nearshoring” y diversificación
El campus de Riese und Müller en Mühltal, con más de 700 empleados, refleja la apuesta por una fabricación sostenible y de alta calidad. Las cubiertas fotovoltaicas y los procesos orientados al reciclaje son parte de una filosofía que la empresa mantiene aunque el cliente final no siempre lo valore en el precio.
La gama de modelos está enfocada en la movilidad diaria: bicicletas para el trayecto al trabajo, el transporte de niños o la carga urbana. Las cargo bikes, en particular, siguen siendo una de las líneas de negocio más sólidas. Sin embargo, Wolf cree que la gran revolución del transporte en bicicleta sigue frenada por la falta de infraestructuras seguras: “Circular en bici por una carretera nacional es una locura”.
Lo que esto significa para España
La retirada de Riese und Müller de Estados Unidos no tiene un impacto directo en el mercado español, pero sí refleja la creciente importancia del mercado europeo para las marcas de e-bikes de alta gama. En España, las ventas de bicicletas eléctricas mantienen una tendencia al alza y la apuesta por modelos premium está en expansión. La decisión del fabricante alemán de concentrarse en Europa puede reforzar aún más su presencia en el continente, donde la competencia entre fabricantes innovadores y la demanda de soluciones de movilidad diaria no dejan de crecer.
El dato en contexto
- Origen del dato: Alemania, a través del diario Frankfurter Allgemeine Zeitung.
- Cifra clave: 75.000 bicicletas eléctricas producidas al año; 253 millones de euros de facturación en 2024/25.
- Por qué se ha hecho viral: Un fabricante premium europeo abandona el mercado estadounidense por los aranceles y prioriza su mercado natural.
- Equivalencia europea: La concentración en Europa puede beneficiar a los consumidores del continente con una oferta más sólida y cercana.

