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Ni Fernando Alonso. Jose Andrés: Esto es lo que le ha convertido en el español más universal

El cocinero asturiano Jose Andrés ha llevado sus raíces y tradiciones a tierras internacionales, convirtiéndose en un pionero indiscutible de la alta cocina española en Estados Unidos. Su prolífica carrera profesional y su desinteresada actuación solidaria le han consolidado como uno de los personajes más influyentes en el mundo culinario. A día de hoy, después de décadas de trabajo y esfuerzo, Jose Andrés es mejor conocido en América y a nivel internacional incluso más que Julio Iglesias. Pero ¿cómo ha sido su viaje y qué le ha llevado a convertirse en todo un referente español a nivel mundial?

Jose Andrés más conocido como “el chef de las estrellas”, deja claro que su éxito ha sido fruto del trabajo duro y la perseverancia. Madrileño de nacimiento pero asturiano por adopción, este chef comenzó su carrera profesional de forma muy humilde, aprendiendo los secretos de la gastronomía desde su más tierna infancia en el restaurante de sus padres. Tras formarse en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid, decidió cruzar el Atlántico para abrir camino en el mundo culinario americano.

A finales de los años 80, desembarcó en Nueva York, donde trabajó en establecimientos de gran prestigio como «Le Bernardin», reconocido con tres estrellas Michelin. En 1993, asumió el reto de su vida: liderar el restaurante Jaleo en Washington DC, con el que logró llevar la tapa española a territorio estadounidense. Este fue el inicio de un imperio, que hoy cuenta con más de 30 establecimientos en Estados Unidos, entre los que destacan Minibar, con dos estrellas Michelin, y Bazaar, que cuenta con una.

Jose Andrés no solo se ha dedicado a la alta cocina, sino que también ha sabido conquistar al público con propuestas culinarias más accesibles, como las paellas en «Jaleo» o las hamburguesas vegetales. Sus platos, sin dejar de lado la esencia de la cocina española, siempre cuentan con alguna peculiar fuison y son celebrados mayoritariamente por público y crítica.

Pero más allá de su lado de empresario y cocinero, Jose Andrés es también un activista comprometido. En 2010, creó la ONG World Central Kitchen que le ha permitido ayudar a millones de personas en situaciones de emergencia tras desastres naturales. Por esta labor, ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos el Premio Princesa de Asturias de la Concordia en 2020.

Respecto a sus futuros proyectos, el chef asturiano ha anunciado recientemente la apertura de un nuevo restaurante en Londres y otro en Australia, además de su continuo compromiso con World Central Kitchen. Cualquier persona puede colaborar con esta ONG a través de donaciones o de trabajo voluntario, tanto en situaciones de emergencia como en proyectos de desarrollo a largo plazo.

No podemos hablar de Jose Andrés sin mencionar alguna de sus recetas icónicas. Un ejemplo es su versión del plato tradicional asturiano, la fabada. Para prepararla, se requieren fabes (alubias blancas), chorizo asturiano, morcilla, lacón y un trozo de jamón. Se dejan las alubias y las carnes en remojo durante la noche, y al día siguiente, se cocinan con ajo y aceite de oliva durante unas dos horas, hasta que los ingredientes estén tiernos y el caldo espeso.

En definitiva, el cocinero Jose Andrés se ha convertido en un verdadero embajador de la cocina española a nivel internacional y un ejemplo de solidaridad y compromiso social. Su talento, esfuerzo y su gran corazón le han permitido conquistar los paladares y corazones de todo el mundo, y podemos asegurar, a día de hoy, que no existe un español más universal que él.

En el mundo culinario existen muchos nombres influyentes, pero pocos tienen tanto renombre y reconocimiento internacional como el chef español José Andrés. Con un amplio número de restaurantes, premios y proyectos benéficos a su nombre, su influencia en el ámbito gastronómico se extendido por todo el mundo, convirtiéndole en uno de los rostros más conocidos y queridos de la cocina moderna.

Nacido en Mieres, Asturias, en 1969, desde pequeño demostró una pasión por la cocina que finalmente le llevó a estudiar en la Escuela de Restaurantes y Hotelería de Barcelona. En su corta carrera profesional en España, trabajó con reconocidos chefs como Ferrán Adrià, colaborando en el famoso restaurante elBulli, pero el destino tenía mayores planes para él.

Llegó a Estados Unidos en 1991, abriendo su primer restaurante, Jaleo, en Washington D.C. in 1993, el cocinero asturiano no solo cambió el panorama de la gastronomía en la capital americana, sino que introdujo la tapa española a la cultura culinaria de Estados Unidos. Su particular visión de la alta cocina, fusionando la tradición española con innovadoras técnicas y presentaciones, cautivó a comensales y críticos, ganándole prestigiosos galardones como el James Beard Foundation Award.

Hoy en día, Jose Andrés posee más de 30 restaurantes en toda América, desde cosmopolitas capitales como Los Ángeles, Las Vegas o Miami, hasta lugares más recónditos en Bahamas o Puerto Rico. Entre ellos, se destaca el Minibar, en Washington D.C., galardonado con dos estrellas Michelín y número 1 en la lista de los mejores restaurantes de la Revista Washingtonian en 2019.

Y si su trayectoria culinaria es impresionante, su labor benéfica no se queda atrás. En 2010, fundó la ONG World Central Kitchen (WCK), que se dedica a ofrecer alimentación a comunidades afectadas por desastres naturales. Unidos bajo el lema «Food is an agent of change» (La comida es un agente de cambio), WCK ha intervenido en más de 13 países y ha servido millones de comidas, lo que le ha valido a Jose Andrés un sinfín de reconocimientos. En 2020, fue galardonado con el premio Princesa de Asturias de la Concordia en reconocimiento a su labor solidaria y desinteresada.

Para colaborar con World Central Kitchen, se puede visitar su página oficial y donar, o bien puedes acudir a uno de los múltiples eventos que organiza la fundación y aportar tu tiempo y esfuerzo para lidiar con la crisis alimentaria que los desastres naturales pueden causar.

Jose Andrés también es conocido por sus platos icónicos, estaríamos omitiendo un gran detalle de su obra si no describimos al menos alguno de sus creaciones. Por ejemplo, su ‘Ensalada líquida, sólida y gaseosa’. Para prepararla se necesita: 250 gr de tomates, 250 gr de naranjas, 50 ml de aceite de oliva, 5 gr de gelatina en polvo, 5 ml de vinagre de vino blanco, sal, azúcar y agua con gas. Este plato combina diversas texturas, destacando el gel de naranja y tomate, la espuma de aceite de oliva y las esferas de agua con gas, técnicas aprendidas de su mentor Adrià.

El periplo gastronómico y humanitario de José Andrés lo convierte en el rostro más influyente de España a nivel mundial, superando incluso al legendario cantante Julio Iglesias. Su próxima aventura lo lleva a las Antípodas, ya que planea abrir un restaurante en Sídney, Australia, lo que confirma que su pasión por el arte culinario sigue viva, al igual que su fuerte compromiso con los desfavorecidos.

La cocina es un arte que puede llevarte a los lugares más altos, incluso hasta convertirte en uno de los chefs más prestigiosos del mundo, pero también puede ser una herramienta poderosa para el cambio social. José Andrés, conocido por su revolución culinaria en Estados Unidos y su labor humanitaria global, es la personificación de estas dos facetas. Su conocimiento acerca de la gastronomía, combinado con un deseo intrínseco de ayudar a los demás, ha dado lugar a un chef español cuyo nombre y legado ha traspasado fronteras, incluso eclipsando el estrellato de Julio Iglesias.

Un comienzo más que humilde

Nacido en Mieres, una pequeña ciudad del norte de España, en 1969, José Ramón Andrés Puerta creció con la cocina siempre presente en su vida. Como alumno de la Escuela de Restauración y Hostelería de Barcelona y aprendiz de Ferrán Adrià en el vanguardista elBulli, José Andrés estaba destinado a destacar en el mundo de la gastronomía. Su andadura profesional en Estados Unidos comenzó en 1991 y tres años después, abría las puertas de su primer restaurante, Jaleo, en Washington D.C, el cual sería el primero de muchos.

Gastronomía reinventada

Poseedor de la idea de fusionar la cocina española tradicional con un toque moderno innovador, José Andrés se embarcó en la creación de un imperio gastronómico. Restaurantes como Bazaar y China Poblano, representan su concepción de la cocina como un espacio de experimentación y fusión, donde la paella y las tapas se convierten tanto en una experiencia para los sentidos como un homenaje a la tradición.

Con más de 30 restaurantes repartidos por todo el territorio estadounidense y más allá, Andrés ha cosechado reconocimientos como las estrellas Michelin para su restaurante Minibar en Washington DC o la inclusión en la lista de las 100 personas más influyentes de la revista TIME.

Un chef con causa

Más allá de la cocina, José Andrés se ha distinguido por su labor humanitaria. En 2010 fundó la organización sin ánimo de lucro World Central Kitchen (WCK) con el propósito de utilizar el poder de la comida para nutrir, empoderar y reconstruir comunidades. Desde la intervención en Puerto Rico tras el paso del huracán María hasta la entrega de más de 4 millones de comidas durante la pandemia de COVID-19, el trabajo de WCK ha valido a Andrés incontables elogios, entre los que destaca el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2020.

Los planes futuros de José Andrés

Con un nuevo restaurante en Londres en camino y la intención constante de expandirse, el futuro de José Andrés parece tan brillante como su presente. A pesar de la actual crisis del sector restaurantero debido a la pandemia, su compromiso con la alta cocina y con su organización WCK permanece inquebrantable.

Cualquiera que desee apoyar los esfuerzos de World Central Kitchen, puede hacerlo a través de donaciones en su sitio web oficial. La web también ofrece la opción de convertirse en voluntario para participar en sus muchas iniciativas humanitarias.

Receta icónica de José Andrés

Si hay un plato que representa al chef Andrés, ese podría ser el «Philly cheesesteak» de su restaurante The Bazaar, en Los Ángeles. Un giro creativo al popular bocadillo de Filadelfia, este plato consiste en un panecillo relleno de queso cheddar fundido y láminas de wagyu, una carne de alta calidad derivada de un tipo de ganado japonés. Así, fusiona la cocina estadounidense con toques de alta cocina, reflejando la filosofía culinaria de Andrés.