Frenar con las ruedas unos centímetros más allá de la línea blanca de un semáforo ya no bastará para recibir una multa automática en Italia. El nuevo Código de Circulación italiano elimina las sanciones a distancia por simple invasión de la línea de detención, según ha confirmado el portal jurídico Brocardi. A partir de ahora, los dispositivos de control remoto, los conocidos T-Red, solo pueden sancionar el paso completo con el semáforo en rojo, no el mero hecho de detenerse sobre la franja blanca.
La reforma, publicada en el Codice della Strada (Código de Circulación italiano), modifica el artículo 201 para delimitar con precisión qué infracciones pueden perseguirse con medios automáticos. Hasta ahora, muchos conductores recibían una notificación a casa sin haber cruzado la intersección, solo por haber pisado la línea por descuido. Con el nuevo texto, el sistema de denuncia diferida queda reservado exclusivamente a la violación del artículo 146, apartado 3: cruzar el semáforo con luz roja.
Qué cambia con el nuevo Código de Circulación
El eje de la reforma es el artículo 201, que regula la llamada contestazione differita, el procedimiento por el que una sanción se notifica al domicilio sin que un agente haya detenido al infractor en el acto. La nueva redacción establece que las cámaras de semáforo –los T-Red– solo pueden imponer multas por el paso completo con rojo, previsto en el apartado 3 del artículo 146. Esta infracción sigue teniendo un coste elevado: de 167 a 665 euros y 6 puntos del permiso.
La línea blanca, por tanto, deja de ser coto de caza para los sistemas automáticos. El simple hecho de sobrepasarla sin internarse en la intersección –detenerse, por ejemplo, con las ruedas delanteras encima de la franja– queda ahora fuera de la vigilancia remota.
Dos infracciones distintas, dos regímenes completamente diferentes
La reforma introduce una distinción que antes no se aplicaba de forma uniforme. Superar la línea de detención sin cruzar la calzada configura una falta más leve, la del artículo 146, apartado 2, relacionada con el incumplimiento de la señalización horizontal. Esta conducta se castiga con una horquilla más suave: entre 42 y 173 euros y 2 puntos del carné.
La clave práctica es que esta infracción ya no puede ser denunciada a distancia. Para ser sancionado por “pisar” la línea blanca, ahora es imprescindible que un agente de la Polizia Stradale o de la policía local esté presente y levante acta en el momento. Las cámaras, solas, no valen.
Le tecnología deja de ser juez de las pequeñas imprecisiones al volante; solo el cruce con rojo activa la sanción automática.
Este matiz tiene un impacto directo en miles de multas que se cursaban hasta ahora. El conductor que reciba un aviso por sobrepasar la línea blanca sin haber circulado por la intersección podrá recurrir con altas probabilidades de éxito ante el Prefecto o el Juez de Paz.
Conviene, no obstante, una cautela: si el vehículo no solo rebasa la línea, sino que también supera el propio poste semafórico –aunque se detenga justo después–, algunas interpretaciones judiciales pueden equipararlo al paso con rojo. El nuevo código no elimina toda ambigüedad, pero sí pone coto al uso indiscriminado de la tecnología.

Lo que esto significa para España
Aunque la normativa italiana no tiene aplicación directa en nuestro país, el giro normativo resulta una referencia interesante sobre los límites de las sanciones por medios automáticos. En España, los sistemas de foto‑rojo de la DGT están configurados para sancionar el paso de un semáforo en fase roja, no la mera detención sobre la línea de parada. Sin embargo, la jurisprudencia no siempre ha sido uniforme, y este tipo de reformas recuerdan la importancia de ajustar la tecnología a la proporcionalidad de la infracción. La cobertura original italiana no detalla cómo se aplicaría en otros países, pero la tendencia europea apunta a que el conductor pueda defenderse cuando la sanción se apoya exclusivamente en una imagen sin contexto de circulación.
El dato en contexto
- Origen del dato: Italia, según la información publicada por el portal jurídico Brocardi.
- Cifra clave: Paso con rojo: de 167 a 665 euros y 6 puntos. Superar la línea blanca sin cruzar: de 42 a 173 euros y 2 puntos, solo si un agente está presente.
- Por qué se ha hecho viral: La reforma pone fin a las multas automáticas por detenerse unos centímetros más allá de la línea, una práctica que muchos conductores consideraban abusiva.
- Equivalencia europea: En otros países de la UE, los foto‑rojo también se centran en el paso completo con rojo, aunque la normativa varía. En España la DGT recuerda que estos dispositivos sancionan el cruce indebido, no el mero rebasamiento de la línea.

