Rider Soul sigue sumando kilómetros y confirma su expansión con dos nuevas citas en octubre: Guadalajara y Albaida, Valencia. Las inscripciones ya están abiertas y la organización ha lanzado un precio especial para los primeros 200 participantes que formalicen su plaza. Una fórmula que premia la antelación y consolida un formato mototurístico que huye de la competición para centrarse en la experiencia de ruta, la navegación y el ambiente motero.
Dos nuevas citas en octubre
La primera parada será el 3 de octubre en Guadalajara, una provincia que ofrece un abanico de carreteras secundarias perfectas para el planteamiento de la Rider Soul. La segunda llegará el 24 de octubre en el Circuito de Albaida, enclave levantino que aportará un recorrido que puede mezclar interior, montaña y cercanía a la costa. Las inscripciones para ambas ediciones ya están disponibles, y los detalles concretos de los trazados se comunicarán próximamente, aunque la organización mantiene el formato que ya ha enganchado a cientos de motoristas.
Un formato diferente: sin cronómetro ni clasificaciones
Rider Soul no plantea una carrera. Aquí no hay podio, no hay tiempos oficiales y no se premia al que llegue antes. La clave está en interpretar correctamente la navegación, descubrir carreteras y puntos de paso, y disfrutar de la jornada sobre la moto sin la presión de un reloj. Cada participante recibe un dorsal, realiza el recorrido a su ritmo y al final obtiene un diploma de finisher. Una filosofía que convierte el evento en una experiencia compartida, donde el ambiente y el paisaje pesan tanto como los kilómetros recorridos.
El diseño de los itinerarios cuenta, una vez más, con la participación de Gustavo Cuervo, comisario de ruta y profundo conocedor del mototurismo. Su labor no se limita a enlazar carreteras: busca dotar a cada edición de una personalidad propia, seleccionando vías que sorprendan y eviten el simple trámite de acumular kilómetros.
La ruta de Guadalajara: carreteras secundarias y paisaje interior
La provincia alcarreña se adapta como un guante a este concepto. Sin autopistas de peaje ni grandes aglomeraciones, Guadalajara ofrece un trazado lleno de curvas, puertos de montaña mediana y un tráfico contenido. El recorrido exacto aún no se ha desvelado, pero la organización promete mantener la esencia: el piloto debe seguir el itinerario, localizar los checkpoints y gestionar la navegación durante toda la jornada. Olvídate del GPS con el tiempo de llegada; aquí lo importante es no perderse los mejores tramos.
Rider Soul no es una carrera, es una experiencia para motoristas que entienden el viaje como algo más que llegar de un punto a otro.
Albaida, la opción levantina
El Circuito de Albaida servirá de base para la cita del 24 de octubre. Aunque todavía no se han publicado los detalles del briefing previo, la entrega de dorsales ni los horarios, la organización ha adelantado que próximamente comunicará toda la información práctica. La zona combina carreteras de interior con paisajes que rozan la costa, ideal para un recorrido variado y con aliciente visual.
Calendario 2027: así crece Rider Soul
La expansión no termina en octubre. Rider Soul ya tiene perfiladas varias fechas para el año que viene, con la intención de convertirse en un fijo del calendario mototurístico nacional. En febrero, Cartagena (Murcia) abrirá la temporada; en abril se espera regresar a Madrid coincidiendo con Madrid X Moto (pendiente de confirmación); en mayo llegará la cita de Honrubia (Cuenca); en julio, Aguilar de Campoo (Palencia); y en octubre de 2027, Guadalajara repetirá. Un despliegue que demuestra que la fórmula funciona y que hay hambre de mototurismo sin prisas.
Una curiosidad histórica: el mototurismo organizado en España vivió su primer boom en los años 90 con pruebas como Los 10.000 del Soplao o las Concentraciones de Pingüinos, pero nunca antes un formato no competitivo con navegación por puntos había tenido tanto predicamento entre los motoristas de a pie. Rider Soul recoge ese testigo y lo adapta al siglo XXI.

