El Consejo de Ministros aprobó este martes el Real Decreto que pone en marcha el Plan Auto+, el programa de ayudas directas que toma el relevo del extinto Moves III. Para autónomos y PYMEs con flotas de reparto, la gran novedad es que las furgonetas y camiones ligeros eléctricos de hasta 3,5 toneladas (categoría N1) pueden recibir hasta 5.000 euros por vehículo, sin límite de precio de adquisición y con un descuento obligatorio del punto de venta de al menos 1.000 euros adicionales.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: el nuevo Plan Auto+ sustituye al Moves III con un esquema de ayudas directas y retroactivas desde enero de 2026, enfocado en vehículos eléctricos económicos y de fabricación europea. Para el profesional, ofrece un incentivo relevante para electrificar la flota ligera.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: hasta 5.000 euros por furgoneta N1 sin límite de precio, retroactividad, solicitud telemática ágil y posibilidad de acogerse a través del renting. En contra: el presupuesto inicial de 400 millones puede agotarse en meses, la exigencia de fabricación europea reduce la oferta de modelos y el descuento obligatorio del concesionario no siempre se traslada de forma automática.
- Datos técnicos clave: cuantía máxima para comerciales N1: 5.000 euros; sin límite de precio del vehículo; descuento del punto de venta: al menos 1.000 euros; fecha de efecto: retroactivo desde el 1 de enero de 2026; presupuesto: 400 millones de euros; límite por empresa: hasta 10 vehículos.
Las claves de la ayuda para furgonetas y camiones ligeros
Según el texto del Real Decreto, los vehículos comerciales ligeros con masa máxima autorizada inferior a 3.500 kg (N1) y propulsión 100 % eléctrica pueden optar a una subvención de hasta 5.000 euros. A diferencia de los turismos, no existe un tope de precio de factura, lo que abre la puerta a modelos de mayor capacidad de carga sin penalización.
Para alcanzar la ayuda máxima, el plan introduce el criterio ‘EEE’ —Eléctrico, Económico y Europeo—. El montaje final del vehículo en una instalación de la UE supone un 15 % de la ayuda total, mientras que el ensamblaje de los ‘battery packs’ en territorio comunitario añade otro 10 %. Si la furgoneta cumple ambos requisitos, la subvención llega a los 5.000 euros íntegros. Además, el concesionario está obligado a aplicar un descuento mínimo de 1.000 euros sobre el precio de venta, lo que eleva el ahorro real para el profesional.
Requisitos, plazos y cómo solicitar la subvención
Las ayudas son retroactivas desde el 1 de enero de 2026, por lo que cualquier operación de compra cerrada en los últimos meses puede beneficiarse. Según los plazos previstos, las solicitudes se podrán presentar a través de una plataforma telemática una vez se publique el Real Decreto en el BOE, tanto directamente por el autónomo o la PYME como a través de los concesionarios o empresas de renting y leasing.
El límite es de un vehículo por persona física y de hasta diez vehículos por empresa, lo que encaja bien con pequeñas flotas de distribución urbana. La dotación inicial es de 400 millones de euros, aunque desde la patronal Anfac advierten de que podría agotarse hacia septiembre u octubre dada la evolución de las matriculaciones. El ministro de Industria, Jordi Hereu, ha manifestado que el Ejecutivo confía en que los fondos sean suficientes para todo el año, pero la experiencia con programas anteriores recomienda no postergar la solicitud.
La ventana de oportunidad es estrecha: con un presupuesto que puede consumirse en pocos meses, los autónomos que ya tengan decidida la electrificación harán bien en adelantar los trámites.
Veredicto profesional: la oportunidad de electrificar la flota este año
Desde la perspectiva del gestor de flota, el Plan Auto+ ofrece una palanca financiera interesante para dar el salto al eléctrico en el segmento N1. La combinación de 5.000 euros de ayuda más el descuento del punto de venta puede reducir significativamente el coste total de propiedad (TCO) de furgonetas como las del segmento medio de dos ejes y carga útil en torno a los 1.000 kg.
Ahora bien, el condicionante de la fabricación europea restringe el catálogo de modelos subvencionables. Marcas con plantas en España, Francia o Alemania parten con ventaja, mientras que las propuestas asiáticas de bajo coste quedan fuera del grueso de la ayuda. Para el profesional que prioriza el precio de adquisición, esto puede suponer una limitación; para quien valore la red de servicio y la disponibilidad de recambios, la europeidad es un factor positivo.
El riesgo de agotamiento de los fondos añade presión a la decisión de compra. Los datos del sector indican que las ventas de electrificados crecieron un 39 % en el primer semestre, y la demanda de furgonetas eléctricas sigue al alza. Con un presupuesto que podría no llegar a fin de año, la prontitud se convierte en un factor crítico. En definitiva, el Plan Auto+ es una buena herramienta para electrificar la flota ligera si se actúa con diligencia y se selecciona un modelo que cumpla los criterios y se adapte al uso diario.
El próximo hito será la publicación del programa en el BOE, que abrirá formalmente el plazo de solicitudes. Mientras tanto, los profesionales pueden ya consultar las bases y acordar precios con los concesionarios para tener la operación lista en cuanto la plataforma esté operativa.

