El Toyota Land Cruiser es uno de los grandes iconos del todoterreno y un referente para quienes buscan un vehículo capaz de desenvolverse con solvencia lejos del asfalto. Ahora, Kobe Motor, concesionario oficial Toyota en Madrid desde 1998, ha decidido ir un paso más allá con el lanzamiento del Toyota Land Cruiser Ultimate, una exclusiva serie limitada a solo 29 unidades que ofrece una preparación específica para el uso off-road sin renunciar a la garantía oficial ni a la fiabilidad del modelo de serie.
La iniciativa nace de la experiencia que Kobe Motor ha acumulado durante más de tres décadas trabajando con el Land Cruiser y de la demanda de clientes que buscaban un vehículo listo para afrontar rutas exigentes desde el primer día. Para desarrollar este proyecto, el concesionario ha contado con la colaboración de Promyges, empresa española especializada en accesorios premium para vehículos todoterreno con más de 40 años de experiencia, además del apoyo técnico de Miracar para el montaje de todos los componentes.
La gama se estructura en tres niveles de acabado: T2, Ultimate y Ultimate+, cada uno pensado para un perfil de usuario diferente. El T2 constituye la versión de acceso y ya incorpora las principales mejoras estructurales destinadas a aumentar la protección del vehículo y sus capacidades fuera del asfalto. El acabado Ultimate añade un completo sistema de recuperación y una suspensión específica para un uso intensivo en pistas y terrenos complicados, mientras que el Ultimate+ representa el máximo exponente de la serie, incorporando la suspensión más avanzada y un equipamiento pensado para los usuarios más exigentes.

Todos los Land Cruiser Ultimate comparten una misma base técnica, la recién introducida versión GX. Montan llantas Dakar Evo de 18 pulgadas, fabricadas en aleación ligera y con un diseño de 15 radios que combina resistencia y una correcta refrigeración del sistema de frenos. Los neumáticos BFGoodrich All-Terrain K03, presentes en toda la gama, incrementan el diámetro respecto a los originales, lo que se traduce en una mayor altura libre al suelo y una mejora de las capacidades de tracción en terrenos complicados.
La protección también ha sido uno de los aspectos prioritarios del proyecto. Cada unidad incorpora un completo conjunto de planchas de acero de tres milímetros firmadas por ARB, cortadas por láser y fijadas directamente al chasis. Estas protecciones cubren elementos especialmente expuestos como el cárter, el radiador, el diferencial, la caja de cambios y la caja transfer, reduciendo el riesgo de daños durante la conducción por zonas rocosas o caminos muy deteriorados.
A partir del acabado Ultimate aparecen algunos de los elementos más característicos de esta preparación. Uno de ellos es el snorkel Safari, que eleva la toma de admisión del motor para mejorar la protección frente al polvo y el agua durante los vadeos, además de incrementar el caudal de aire disponible. También se incorpora un completo sistema de recuperación presidido por una defensa delantera Bullface homologada, preparada para alojar un cabrestante ARB de 12.000 libras de capacidad —equivalentes a 5.443 kilogramos— equipado con cable sintético de 24 metros y un interruptor cortacorrientes integrado en el habitáculo para facilitar su utilización.

Otro de los apartados en los que Kobe Motor ha puesto especial atención es la suspensión. El acabado Ultimate equipa amortiguadores Old Man Emu MT64, de arquitectura monotubo y cuerpo de 64 milímetros, diseñados para soportar largas jornadas de conducción fuera del asfalto y regulables en hasta seis posiciones de altura. Por encima se sitúa el Ultimate+, que recurre a la sofisticada suspensión Old Man Emu BP-51 con tecnología de bypass interno y regulación independiente en compresión y extensión, permitiendo adaptar el comportamiento del vehículo a prácticamente cualquier tipo de terreno.
La producción estará limitada a únicamente 29 unidades, disponibles en exclusiva en los centros que Kobe Motor posee en Majadahonda, Las Rozas y Collado Villalba. Todas ellas se entregan completamente homologadas, listas para circular y respaldadas por la garantía oficial Toyota de tres años o 100.000 kilómetros, además de las opciones de financiación de la marca.
Los precios arrancan en 73.500 euros para la versión T2 y alcanzan los 79.900 euros en el caso del Ultimate+, una diferencia contenida teniendo en cuenta el elevado nivel de equipamiento y preparación que incorpora cada unidad. Con esta iniciativa, Kobe Motor propone una interpretación del Land Cruiser dirigida a quienes desean disfrutar de todo el potencial del mítico todoterreno japonés sin tener que recurrir posteriormente a costosas modificaciones, ofreciendo un vehículo preparado para la aventura desde el primer kilómetro.
Galería de imágenes del Toyota Land Cruiser 250 Ultimate
Fotos: Kobe Motor










