Con más de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido previstos para este julio y agosto, un 3,7% más que en 2025, la red viaria española afronta un verano de máxima tensión. El calor extremo, las averías mecánicas y la fatiga multiplican las paradas en el arcén, una maniobra que, mal ejecutada, puede costar la vida y, además, disparar la prima de tu seguro de coche. Prima Seguros ha analizado los seis errores más comunes que cometen los conductores al detenerse, convirtiendo un simple contratiempo en un siniestro grave y en un parte que lastra tu bonus malus durante años.
Los seis errores fatales que transforman una avería en una catástrofe
Cuando aparece un fallo mecánico, el impulso suele ser dar un volantazo y salir de la vía a toda prisa. Ese gesto, lejos de proteger, genera riesgo de colisión por alcance: lo adecuado es reducir velocidad de forma progresiva y encender los intermitentes de emergencia antes de abandonar el carril. Tampoco es seguro detenerse en curvas, cambios de rasante o arcenes estrechos donde la visibilidad es mínima; conviene rodar unos metros hasta un tramo en el que el vehículo pueda ser visto con suficiente antelación.
Una vez parado, el siguiente fallo crítico es no activar de inmediato las luces de emergencia ni colocar los triángulos de preseñalización. Sin esa visibilidad extra, los demás conductores no anticipan el obstáculo y el riesgo de impacto se dispara. Salir del coche por la puerta más próxima al tráfico es otro error que cada año se cobra vidas: siempre debe hacerse por la derecha, con el chaleco reflectante puesto, y alejarse cuanto antes de la calzada.
Cambiar una rueda o revisar el motor junto al arcén te expone directamente a la trayectoria del resto de vehículos; la decisión correcta es esperar a la asistencia profesional protegido tras la barrera.
Permanecer apoyado en la carrocería o inspeccionar la avería en el propio arcén también es una temeridad que la DGT relaciona con atropellos mortales. Lo mismo ocurre con la tentación de reparar uno mismo: si la tarea no puede hacerse con una separación total del tráfico, lo prudente es solicitar asistencia en carretera y resguardarse en zona segura.
El protocolo seguro que te protege y mantiene intacto tu bonus
La secuencia correcta es sencilla: 1) Ante cualquier indicio de avería, reduce gradualmente y enciende los warnings. 2) Busca un tramo recto, ancho y bien visible para detenerte. 3) Colócate el chaleco reflectante ANTES de salir. 4) Sal del vehículo por la puerta derecha. 5) Señaliza con triángulos y abandona la calzada, situándote detrás de la barrera de protección. 6) Llama a tu aseguradora y espera sin regresar al coche.
Aplicar estos pasos no solo preserva la integridad física: cada fallo que evitas resta un parte de culpa que, de otro modo, encarecería la prima de tu póliza a todo riesgo al renovar. Las aseguradoras valoran la ausencia de siniestros y la adopción de conductas prudentes, pero una colisión en el arcén con lesiones puede arrastrar penalizaciones en el baremo de bonus-malus durante varios ejercicios.
Cómo afecta un incidente en el arcén a la póliza y cuánto puedes perder
Aunque el seguro obligatorio cubre la responsabilidad civil frente a terceros, un siniestro donde se comparte culpabilidad o se producen daños propios activa las coberturas voluntarias y repercute en el historial del tomador. Según los datos del sector, la prima media de un seguro a todo riesgo puede incrementarse entre 150 y 350 euros anuales tras un parte con parte de culpa, dependiendo de la compañía y del coeficiente de bonus acumulado. Además, si la parada incumple la normativa de la DGT (falta de chaleco, no señalizar, abandonar el coche por la izquierda), la aseguradora puede aplicar una franquicia mayor o, en casos extremos, limitar las coberturas de accidentes personales.

