Nuevas normas de adelantamiento de la DGT: las multas desde octubre de 2026

La reforma del Reglamento General de Circulación, aprobada en junio, endurece los adelantamientos para proteger a ciclistas y en condiciones adversas. Las sanciones comenzarán el 1 de octubre.

El 1 de octubre de 2026 marcará un antes y un después en los adelantamientos en España. La DGT dejará de aconsejar y empezará a multar: habrá que reducir la velocidad al pasar a un ciclista, estará prohibido cambiar de carril con nieve en la autopista y se deberá dejar un pasillo para emergencias en los atascos. La reforma del Reglamento General de Circulación, aprobada por el Consejo de Ministros, trae seis novedades que endurecen las normas de tráfico y que, de no respetarse, acarrearán sanciones.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: el nuevo reglamento transforma en obligaciones lo que antes eran recomendaciones, priorizando la seguridad de ciclistas y la circulación en condiciones adversas.
  • Cómo te afecta: tendrás que reducir 20 km/h al adelantar a ciclistas en carretera, no podrás cambiar de carril cuando nieve en autopista y deberás dejar un pasillo de emergencia en retenciones.
  • Puntos clave y plazos: todas las normas entran en vigor el 1 de octubre de 2026 y las multas se impondrán desde ese mismo día; afectan a todo tipo de vehículos a motor.

Prohibido adelantar con nieve en autopista

El cambio más rotundo es la prohibición de cambiar de carril en autopistas y autovías cuando la circulación se vea dificultada por la nieve. Hasta ahora, los paneles luminosos aconsejaban no adelantar, pero a partir de octubre se convierte en una obligación taxativa: deberás mantenerte en el carril derecho y no podrás rebasar.

La DGT justifica la medida para que el resto de carriles queden libres para los vehículos de emergencia y las máquinas quitanieves. Incumplir esta norma te expone a una sanción económica y, en función de las circunstancias, podría incluso conllevar la inmovilización del vehículo. La norma no distingue entre nevadas intensas o ligeras: basta con que la nieve dificulte la circulación.

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Protección al ciclista: menos velocidad y más separación

El colectivo ciclista recibe con esta reforma la mayor batería de garantías. La nueva regla más polémica es la reducción obligatoria de velocidad al adelantarlos en vías interurbanas: tendrás que circular al menos 20 km/h por debajo del límite de la carretera durante toda la maniobra. En una vía de 90 km/h, por ejemplo, el máximo permitido será de 70 km/h.

Además, en calzadas con más de un carril por sentido, el conductor deberá cambiar completamente de carril para adelantar a un ciclista, además de respetar la separación lateral mínima de 1,5 metros. En ciudad, la separación con el ciclista que nos precede se amplía a 5 metros y los ciclistas pasan a circular preferentemente por el centro del carril para mejorar su visibilidad.

Otra novedad llamativa es la posibilidad de que los ayuntamientos, en calles de un solo carril limitadas a 30 km/h, permitan la circulación de bicicletas en sentido contrario al de los coches. Esta medida estará supeditada a la señalización previa y, según reconoce la propia DGT, exigirá especial atención para evitar situaciones de riesgo.

Adelantar ya no será cuestión de pisar el acelerador: exigirá medir la velocidad, dejar espacio y, en muchas circunstancias, renunciar a hacerlo.

Motos en el arcén, carril de emergencia y vehículos inmovilizados

Otra medida que afecta a los adelantamientos es la autorización para que las motos circulen por el arcén en situaciones de atasco. Solo podrán hacerlo a un máximo de 30 km/h, previa señalización del tramo y, sobre todo, respetando la prioridad de los vehículos que ya utilizan obligatoriamente el arcén, como bicicletas o vehículos agrícolas. No podrán adelantarlos en ningún caso si coinciden en ese espacio.

El nuevo reglamento también endurece las condiciones para rebasar a un vehículo inmovilizado (por avería, accidente o labores de auxilio). Ahora se exige expresamente dejar una separación lateral de 1,5 metros y reducir la velocidad en al menos 20 km/h respecto al límite de la vía.

Por último, aunque no regula directamente un adelantamiento, la reforma introduce el concepto de carril de emergencia en retenciones. Cuando el tráfico se detenga o circule a paso de peatón, los conductores deberán orillarse para crear un pasillo central que permita el paso de ambulancias, policía o bomberos. No hacerlo supondrá una infracción con la correspondiente multa.

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Un reglamento que refuerza la seguridad de los más vulnerables

La DGT llevaba meses anunciando que las recomendaciones de buena conducción debían transformarse en normas. El objetivo prioritario, recogido en la exposición del reglamento, es mejorar la protección de los usuarios vulnerables de la vía, especialmente ciclistas y motoristas. En esa línea se enmarcan también otras modificaciones ya conocidas, como el uso obligatorio de guantes para motoristas en vías interurbanas o el límite de velocidad en carreteras convencionales.

En la práctica, la mayoría de estas nuevas reglas implican un cambio de hábito para los conductores. Acostumbrados a acelerar para rebasar rápidamente o a mantener el carril izquierdo en situaciones de nieve, ahora deberán reeducar sus automatismos. Las primeras semanas de octubre serán decisivas: la DGT ya ha avanzado que desplegará controles para garantizar el cumplimiento desde el primer día.

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Más de 200.000 conductores podrían verse sorprendidos por estas normas en los primeros meses, especialmente en tramos de montaña y en vías secundarias muy frecuentadas por ciclistas. La clave, según los expertos en seguridad vial, estará en la señalización y en la difusión de la campaña informativa que la DGT prepara para el mes de septiembre.

El paquete de medidas entrará en vigor íntegramente el 1 de octubre de 2026. No hay periodo de carencia: a partir de esa fecha, cualquier incumplimiento será sancionable. A los conductores les queda menos de tres meses para adaptarse a un reglamento que, sin duda, cambiará la manera de circular en España.