La red de recarga ultrarrápida controlada por Zunder alcanza una valoración de 214,4 millones de euros, un 10 % más que en 2024, un aval tangible de la confianza que el mercado otorga a su despliegue. La matriz, Grupo Easycharger, acaba de desembarcar en Bélgica a través de Zunder Belgium, mientras el préstamo verde de 225 millones de euros firmado con Santander respalda la carrera inversora.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: Cada nuevo punto de recarga ultrarrápida y cada mercado que abre Zunder amplía las rutas y la tranquilidad operativa para las flotas que dan el salto al eléctrico, especialmente en trayectos internacionales.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: revalorización del 10 % que refleja solidez patrimonial; interoperabilidad europea para recargar con una única app o tarjeta; nueva cobertura en el eje Benelux. En contra: las pérdidas netas se incrementaron un 14,6 % hasta los 15,3 millones y la facturación, aunque crece un 196 %, apenas roza los 7,6 millones; la fuerte dependencia de la financiación bancaria obliga a vigilar la sostenibilidad financiera.
- Datos técnicos clave: Valoración de activos: 214,4 M€; crédito verde Santander: 225 M€ (saldo dispuesto 91,2 M€ a 31/12/2025); facturación 2025: 7,6 M€; empleados: 123; nuevas filiales en Bélgica, Francia, Portugal e Italia.
Expansión internacional y músculo financiero
El grupo ha creado Zunder Belgium para operar su red en el corazón de Europa, un movimiento que se suma a las filiales que ya funcionan en Francia, Portugal e Italia. Durante 2025, la matriz inyectó seis millones de euros en su filial francesa, señal inequívoca de que el foco está en consolidar una malla que sirva tanto a los desplazamientos domésticos como al transporte transfronterizo.
La financiación se apoya en un préstamo verde de 225 millones de euros articulado con el Banco Santander. A 31 de diciembre de 2025, el saldo dispuesto ascendía a 91,2 millones, y el contrato incluye como garantía el 80 % de las acciones de Grupo Easycharger y la totalidad de las participaciones de las filiales, salvo la italiana. Esta estructura, habitual en operaciones de infraestructura, permite a Zunder acelerar el despliegue sin diluir su control accionarial.
Claves para el gestor de flotas: más puntos y más interoperabilidad
La entrada en Bélgica no es un hecho aislado. Zunder ya operaba en Portugal, Francia e Italia, y el año pasado reforzó la filial gala con una ampliación de capital de seis millones de euros. Esa capilaridad, sumada a los acuerdos de interoperabilidad con otros operadores europeos, permite que cualquier vehículo comercial con el contrato adecuado recargue en los postes de la alianza sin necesidad de múltiples aplicaciones.
Para un gestor de flotas, la interoperabilidad se traduce en menos incertidumbre: un camión ligero que cubra la ruta Madrid‑Lyon puede repostar con la misma tarjeta tanto en las estaciones de Zunder en España y Francia como en las integradas de operadores asociados. La plataforma de gestión de infraestructura que Zunder ha desarrollado de forma interna y que comercializa a terceros suma un plus: acelera la implantación de postes en ubicaciones clave, un factor que la propia compañía señala como prioritario para que el vehículo eléctrico comercial despegue.
La compañía cerró 2025 con 123 empleados y una facturación que, aunque modesta en términos absolutos, muestra un ritmo de crecimiento del 196 % respecto al ejercicio anterior. El resultado operativo negativo se mantuvo contenido en 10,45 millones, y las pérdidas netas alcanzaron los 15,3 millones, cifras propias de una empresa que todavía está construyendo su infraestructura.
Con más de 214 millones en activos y presencia en cinco países, Zunder consolida una malla de recarga que permite a las flotas planificar rutas de larga distancia sin incertidumbre de autonomía.
Análisis: una red en crecimiento que apuntala la electrificación profesional
La revalorización del 10 % confirma que el mercado asigna valor a una red que aún no es rentable pero que ocupa posiciones estratégicas. Para los profesionales del transporte, la pregunta no es si la movilidad eléctrica llegará, sino cuándo dispondrán de la infraestructura suficiente para operar con la misma agilidad que con el diésel. Zunder responde con una malla que crece en anchura y en profundidad financiera.
Sin embargo, el gestor debe mirar más allá del titular: unas pérdidas de 15,3 millones sobre una facturación de 7,6 millones obligan a preguntarse hasta qué punto la expansión se sostiene con deuda y si los ingresos crecerán al ritmo necesario para devolver el préstamo del Santander. Aunque el respaldo de la entidad financiera transmite confianza, la salud económica del operador es una variable que el fleet manager, que suele firmar acuerdos a varios años, no puede ignorar.
La llegada a Bélgica y la interoperabilidad europea son pasos sólidos, pero el verdadero termómetro será la velocidad con la que se desplieguen los puntos en las rutas comerciales de alta densidad y si la facturación acompaña en 2026. La red gana extensión; ahora toca demostrar que también gana rentabilidad para que los gestores de flotas puedan apostar por ella sin condiciones.

