La valoración de un coche siniestrado cuenta ya con una referencia objetiva que los tribunales vienen consolidando: las tablas GANVAM.
La asociación nacional de vendedores de vehículos lo hizo público el pasado 7 de octubre de 2026: la magistratura consolida estas tablas como referencia objetiva para determinar el valor de un vehículo. El respaldo judicial llega a los procedimientos y también a la negociación diaria entre asegurado y compañía. El criterio está en la nota publicada por GANVAM.
El texto incorpora dos matices útiles cuando hay un parte abierto. Los precios de oferta publicados en Internet, por sí solos, no constituyen un indicador del valor real en los procedimientos judiciales. Y la inteligencia artificial es una herramienta de apoyo, pero no sustituye la función del perito a la hora de evaluar las circunstancias concretas de cada vehículo.
Qué fijan las tablas GANVAM y por qué marcan la indemnización
Cuando un coche sufre un siniestro y la reparación no compensa, la aseguradora indemniza el vehículo en lugar de arreglarlo. La cifra se calcula sobre el valor venal, el precio que el coche tenía un instante antes del golpe. No es lo que costaría hoy comprar uno equivalente ni lo que pagaste al matricularlo.
Las tablas de GANVAM reúnen referencias de valor por marca, modelo, versión, antigüedad y kilometraje, y son la herramienta que peritos y juzgados emplean para fijar ese punto de partida. Su condición de referencia objetiva evita que la indemnización dependa de una estimación sin criterio común y ofrece al asegurado un argumento verificable cuando la oferta inicial no le cuadra.
El valor venal no es lo que pide tu coche en un anuncio: es lo que valía un minuto antes del siniestro, y las tablas marcan la diferencia.
En el día a día, el perito ajusta la tabla con el estado real del vehículo: conservación, equipamiento, historial de mantenimiento y uso previo. Dos coches iguales de matriculación y kilometraje pueden valorarse de forma distinta según su cuidado, y ese matiz es el que pondera el tribunal con el informe pericial delante.
Cómo se calcula la indemnización por pérdida total
En una pérdida total, la aseguradora paga el valor del vehículo en el momento del siniestro con los ajustes que figuren en la póliza: la franquicia contratada, si existe, y el valor de los restos cuando el asegurado decide quedarse con el coche siniestrado. El punto de partida es la valoración, y ahí la tabla actúa como suelo técnico de la negociación.
Estos son los factores que más mueven la cifra final:
- Antigüedad y fecha exacta de matriculación.
- Kilometraje registrado en el momento del siniestro.
- Versión, acabado y equipamiento de serie.
- Extras instalados y estado de conservación.
Cuando el coste de reparación supera el valor del vehículo, el expediente se resuelve como siniestro total y la indemnización sustituye a la reparación. Si el propietario no comparte la tasación, puede aportar su propia valoración pericial y contrastarla en la negociación. Los precios que aparecen en portales de segunda mano no bastan por sí solos para sostener esa discrepancia, según el criterio de GANVAM.
Qué conviene revisar antes de aceptar la oferta del seguro
La consolidación judicial de las tablas aporta un marco más previsible para todas las partes: el asegurado sabe sobre qué base se calcula su indemnización y la compañía trabaja con un criterio reconocido. La tecnología suma en el apoyo al cálculo, pero la valoración concreta sigue exigiendo el criterio del perito sobre el vehículo físico.
Antes de firmar la aceptación, conviene comprobar tres cosas: que la versión y el equipamiento recogidos en el informe coincidan con los del coche real, que el kilometraje sea el del cuentakilómetros en el momento del siniestro y que la franquicia aplicada sea la de la póliza en vigor. Pedir el desglose por escrito de la valoración simplifica cualquier reclamación posterior.
A partir de ahí, la evolución previsible apunta a un uso más frecuente de las tablas en la fase amistosa del expediente, antes de llegar a los tribunales. Las tablas se actualizan con periodicidad, así que conviene consultar los valores vigentes antes de aceptar una cifra definitiva.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: la cobertura de daños propios y la indemnización por pérdida total, con la valoración pericial como base del expediente y la gestión del siniestro incluida.
- A quién va dirigido: a cualquier conductor con póliza en vigor que afronte un siniestro total y, de forma especial, a quien tiene un coche con años y kilómetros, donde la valoración pesa más.
- Cuánto cuesta: la consulta de referencias de valoración no supone coste para el asegurado; el gasto aparece solo si se encarga un informe pericial independiente, que se presupuesta caso por caso.

