Tesla presiona a la UE para aprobar su FSD en Europa: Países Bajos decide la votación

El país neerlandés ya autorizó el uso nacional del sistema y patrocina ahora la solicitud para extenderlo a los 27 Estados miembros. La votación, prevista en principio para este otoño, se ha retrasado y el siguiente momento posible no llegará antes de diciembre.

Países Bajos tiene en su mano que el FSD de Tesla se pueda usar legalmente en toda la Unión Europea, España incluida.

El sistema ya es legal a nivel nacional en Países Bajos y ese aval es hoy la base de todo. El país patrocina la solicitud para extenderlo a los 27 Estados miembros, así que la aprobación del Tesla FSD en Europa depende de una votación comunitaria en la que un solo Estado lleva la voz cantante.

Una votación que vale por 27 países

Para sacarla adelante, la compañía necesita el respaldo de al menos 15 países que representen el 65% de la población comunitaria, según la información oficial publicada en Países Bajos. Si lo consigue, la homologación permitiría el despliegue legal del sistema también en España.

Publicidad

La votación estaba prevista en principio para este otoño. Se ha retrasado y el siguiente momento posible no llegará antes de diciembre, según la agenda del comité europeo responsable.

Mientras se decide, una investigación periodística internacional ha reconstruido el proceso neerlandés con cientos de páginas de correos intercambiados desde 2024 entre la compañía y reguladores de siete países europeos.

El apellido Supervisado no es un matiz comercial: marca quién responde legalmente si el sistema se equivoca en una rotonda.

La factura de 365.000 euros que abrió la discusión

Los correos muestran a Tesla cuestionando el coste, la intensidad y algunos métodos de la evaluación. En abril de 2025, la compañía calificó de extremadamente alta una factura de 365.000 euros por permisos, trabajo técnico y otros servicios de cinco meses.

La firma reclamó el desglose de las horas, las tarifas y las cualificaciones de cada empleado. Una semana después, un trabajador del organismo se mostró dispuesto a estudiar cómo ajustar o reducir el esfuerzo necesario.

También pidió realizar a distancia determinadas comprobaciones, cuestionó la necesidad de algunas reuniones técnicas y solicitó autorización previa sobre ciertas pruebas. La respuesta del regulador llegó a destacar los objetivos compartidos o mutuos entre ambas partes.

Expertos consultados consideran que ese lenguaje y algunas concesiones generan dudas sobre la relación entre examinador y fabricante, aunque esos correos no demuestran por sí solos que se concediera una aprobación incorrecta. Las autoridades neerlandesas sostienen que la colaboración con el fabricante es normal y que no ha comprometido su independencia.

Publicidad

La respuesta oficial: 1,8 millones de kilómetros

El organismo encargado de la homologación en Países Bajos presenta una defensa considerable: más de 18 meses de evaluación, 3.000 horas de trabajo, más de 1.000 pruebas y datos procedentes de 1,8 millones de kilómetros.

Las comprobaciones se realizaron tanto en circuitos cerrados como en vías públicas, con tráfico urbano, distintos tipos de carretera y condiciones meteorológicas extremas. Sus especialistas verificaron la recopilación de datos y el análisis estadístico de la compañía.

Publicidad

Desde la aprobación nacional, casi 40.000 Tesla habrían recorrido 24 millones de kilómetros con el sistema sin incidentes relevantes, siempre según el propio regulador. Conviene precisar una cosa: sin incidentes relevantes no equivale a una estadística seria de siniestralidad, y los datos completos no se han publicado porque la empresa los considera información comercial confidencial.

Bocinas y frenazos no equivalen a vidas salvadas

El segundo frente polémico afecta a los datos con los que Tesla defiende la seguridad del sistema. La muestra de vehículos conducidos con él era demasiado pequeña para compararla con los cientos de millones de kilómetros recorridos a mano por los Tesla europeos.

La compañía recurrió entonces a comportamientos indirectos: frenazos fuertes, activación de la frenada de emergencia, aceleraciones y giros bruscos, uso reducido de los intermitentes e incluso bocinazos.

Siete investigadores de seguridad vial coinciden en un punto: ese estudio no aporta pruebas de que el sistema evite accidentes mortales. Una frenada violenta puede correlacionarse con una situación de peligro; un bocinazo o el menor uso del intermitente tienen una relación mucho más débil. La compañía atribuye a la tecnología hasta 32.000 vidas salvadas al año solo en Estados Unidos, una cifra que esos indicadores no sostienen.

Hay un detalle que no conviene perder de vista: Full Self-Driving sugiere un coche capaz de conducir sin ayuda humana, de ahí el apellido Supervisado (su ficha completa en Wikipedia). El conductor debe seguir pendiente, estar preparado para intervenir de inmediato y responde legalmente de lo que ocurra, aunque el sistema acelere, frene, gire y cambie de carril por sí solo, incluso fuera de la autopista.

Cómo te afecta si conduces en España

Francia ha decidido no esperar y comprobar por su cuenta las virtudes y los defectos del sistema antes de que exista una regulación comunitaria. Es un precedente que conviene seguir: si la votación europea vuelve a retrasarse, cada país puede moverse a su ritmo y el mercado comunitario termina fragmentado, con funciones legales en unas carreteras y prohibidas en otras.

Para el conductor español, el calendario importa más que la tecnología. Si se alcanza el umbral de 15 países y el 65% de la población, el sistema será desplegable también aquí sin una norma nacional específica. Pero la responsabilidad no cambia con la etiqueta: si ocurre algo, el seguro y la posible sanción miran al conductor, no al fabricante.

Queda por ver en qué fecha se reprograma la votación y cuál es el resultado. El siguiente hito no llegará antes de diciembre, y hasta entonces la decisión neerlandesa seguirá siendo el termómetro de todo lo que venga después en Europa.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: 365.000 euros fue la factura por permisos y trabajo técnico de cinco meses que la compañía consideró extremadamente alta, con 1,8 millones de kilómetros de pruebas como contraargumento oficial.
  • Consejo práctico: no confundas el nombre comercial con autonomía real; la responsabilidad legal sigue siendo del conductor, que debe estar listo para intervenir en cualquier momento.
  • Así te afecta: si la votación europea sale adelante, el sistema podrá utilizarse legalmente en España sin una norma nacional previa; la llave, de momento, la tiene Países Bajos.