La rebaja de la tasa de alcohol al volante que preparaba la DGT se queda, de momento, sin fecha. El adelanto electoral ha frenado la proposición de ley que iba a rebajar el límite legal de 0,5 a 0,2 gramos por litro en sangre.
El propio director de la DGT lo ha lamentado a las claras. Pere Navarro sostuvo durante la presentación de una campaña de concienciación que el asunto ‘estaba atado’ y que el trabajo ya estaba hecho. Con la convocatoria electoral en marcha, la tramitación parlamentaria se ha quedado sin recorrido y la norma, sin calendario.
No es un caso aislado. La reducción de la velocidad máxima que también se estudiaba queda en la misma situación: sin Parlamento que la tramite, toca esperar a que amaine el temporal electoral.
Qué ha dejado el adelanto electoral en el aire
La reforma que se queda en el limbo quería apretar de verdad el margen de alcohol permitido. Hoy, el límite general para conducir es de 0,5 gramos por litro en sangre, el equivalente a 0,25 miligramos por litro en aire espirado, como recuerda la DGT en su web. La proposición de ley que impulsaba el PSOE buscaba bajarlo hasta los 0,2 gramos por litro en sangre, un umbral mucho más severo.
El texto llevaba tiempo en tramitación y, según ha reconocido el propio director de Tráfico, el acuerdo estaba prácticamente cerrado. Faltaba el último paso: el visto bueno definitivo de las Cortes. Ese paso ya no llegará hasta que se conforme un nuevo Parlamento.
Sin la rebaja, el límite sigue en 0,5 gramos por litro: superarlo es una infracción muy grave, con 500 euros de multa y 6 puntos menos en el carnet.
De 0,5 a 0,2 gramos: qué cambia y a quién afecta
Conviene tener claro qué implica ese cambio. Pasar de 0,5 a 0,2 gramos por litro en sangre no es un ajuste de matiz: es dejar el margen por debajo de la mitad. Lo que hoy daría un positivo ajustado pasaría a ser un positivo claro, y un consumo moderado en una cena podría bastar para superar el umbral.
El endurecimiento se dirigía a la tasa general, la que se aplica a la mayoría de conductores. Para quienes ya tienen un listón más bajo, como los noveles y los profesionales, el mensaje es el contrario del que reclama la DGT: en lugar de relajarse, la tendencia apunta a apretar todavía más.
En la carretera, el cambio se notaría en los controles. Un conductor que hoy pasa el test de alcoholemia con un resultado de 0,3 o 0,4 gramos seguiría adelante; con el nuevo umbral, ese mismo resultado se convertiría en un positivo con multa y pérdida de puntos. La diferencia es grande para quien se fía solo de su percepción.
Qué pasa ahora y hasta cuándo
La pelota queda ahora en el tejado del próximo Parlamento. Hasta que se constituya y retome los trabajos, la rebaja de la tasa de alcohol no avanzará. El propio director de Tráfico ha dejado claro que el trabajo técnico estaba hecho y que solo faltaba el empujón político, así que el texto podría recuperarse sin empezar de cero cuando vuelva la actividad legislativa.
Mientras tanto, conviene no bajar la guardia. El límite vigente sigue siendo el de siempre y los controles de alcohol y drogas no se detienen por un adelanto electoral. La DGT y la Guardia Civil de Tráfico mantienen su vigilancia durante todo el año, con especial incidencia en las noches de fin de semana y en los puentes.
Para el conductor de a pie, el consejo es sencillo: no des nada por hecho hasta que la norma se publique en el BOE. Ningún endurecimiento ni rebaja se aplica sin su publicación oficial. Y si te paran y das positivo, el régimen sancionador que cuenta es el que ya está en vigor, no el que podría llegar.
La experiencia con este tipo de reformas invita a la prudencia. Una proposición de ley pasa por ponencia, comisión, pleno y Senado, y cualquier interrupción del calendario parlamentario la devuelve a la casilla de salida. Recuperarla exigirá volver a armar mayorías, aunque el trabajo previo ya esté hecho.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a todos los conductores, ya que la reforma tocaba la tasa general de alcohol al volante, no solo a colectivos concretos.
- Cifras a tener en cuenta: el límite vigente se mantiene en 0,5 gramos por litro en sangre; la propuesta quería bajarlo a 0,2. Superar el límite actual es una infracción muy grave: 500 euros de multa y 6 puntos menos.
- Consejo para evitarlo: si bebes, no conduzcas; tira de transporte público o de un conductor alternativo, y recuerda que ninguna rebaja se aplicará hasta su publicación en el BOE.

