La VinFast VF Wild ya es una realidad de producción. La primera pick-up del fabricante vietnamita se ha lanzado en Vietnam con una fórmula poco habitual en el segmento, la del eléctrico de autonomía extendida, y una cifra que resume su propuesta: alrededor de 1.000 km de autonomía total.
En la práctica, eso significa que las ruedas las mueve siempre un motor eléctrico y que el motor de gasolina se limita a generar electricidad cuando la batería baja. La configuración recurre a un único propulsor eléctrico de 218 CV y 280 Nm de par, con tracción a dos ruedas, alimentado por un paquete de 46,4 kWh con química LFP, o litio-ferrofosfato.
Esa química merece una glosa: las celdas LFP son las más económicas de producir y las que mejor resisten los ciclos de carga y descarga, aunque ofrecen menos energía por kilo que una NMC. La consecuencia para el conductor es un paquete más barato y longevo, a cambio de algo más de peso.
Un eléctrico que lleva su generador a bordo
La arquitectura EREV funciona así: el motor térmico no tracciona nunca. Su única misión es producir electricidad para el motor eléctrico cuando la batería se agota o cuando se le exige más de lo que el paquete puede entregar. Frente a un híbrido enchufable convencional, que puede mover las ruedas con el térmico, con el eléctrico o con ambos, aquí desaparece la transmisión mecánica hacia el eje.
A cambio, la energía pasa por dos conversiones antes de llegar al asfalto, lo que penaliza el consumo sostenido a alta velocidad. Es el compromiso de la fórmula en serie: tacto de eléctrico en cada arranque, con el térmico trabajando siempre en su rango de mayor eficiencia.
El EREV no renuncia al enchufe, pero tampoco depende de él: quien remolca o viaja lejos deja de consultar el mapa de cargadores.
VinFast no ha detallado la cilindrada, el número de cilindros ni la potencia del generador, un dato que en esta categoría importa: define cuánta electricidad puede producir el sistema en carretera y, por tanto, si la pick-up sostiene el ritmo cuesta arriba con la batería baja.
Ficha técnica esencial
- Motor: un único propulsor eléctrico de 218 CV y 280 Nm, con tracción a dos ruedas; el fabricante no especifica qué eje recibe la fuerza.
- Batería: 46,4 kWh con química LFP (litio-ferrofosfato).
- Autonomía: en torno a 250 km eléctricos en ciclo NEDC, que se quedarían en unos 215 km WLTP, y cerca de 1.000 km totales con el generador de gasolina.
- Carga: hasta 6,6 kW en corriente alterna (AC) y 90 kW en corriente continua (DC), con un 10-70% en 32 minutos.
- Precio: desde 860 millones de dongs, unos 29.100 euros, en Vietnam; 29.500 euros en plata. Sin planes de exportación comunicados.
Lo que cambia en el día a día de una pick-up

La carrocería mide 5.376 mm de largo, 2.069 mm de ancho y 1.873 mm de alto, con 3.258 mm de distancia entre ejes. La caja ronda los 1,5 metros y admite 750 kg de carga útil, cifras que la sitúan algo por debajo de una Ford Ranger o una Toyota Hilux en tamaño.
En el enchufe, admite 6,6 kW en corriente alterna y 90 kW en corriente continua. Con esa potencia DC, la ventana del 10 al 70% queda en 32 minutos. Conviene fijarse en el tramo: el fabricante anuncia hasta el 70% y no hasta el 80%, el estándar habitual de comparación entre eléctricos, porque los últimos puntos de una batería LFP son los que más tiempo consumen.
El interior apuesta por la sencillez: una pantalla táctil central de 10 pulgadas y ningún cuadro de instrumentos detrás del volante. El selector de transmisión vive en la columna de dirección, el habitáculo tiene suelo plano y la segunda fila de asientos es reclinable. Entre los sistemas figuran control de tracción, distribución electrónica de frenado y una función específica para reducir el riesgo de vuelco.
También hay función V2L, que permite alimentar herramientas o equipos desde la batería, un plus evidente en obra o en acampada. VinFast no ha publicado la potencia que puede entregar, así que la utilidad real del sistema queda pendiente de ese dato.
El escollo antes de pensar en Europa
El precio parte de 860 millones de dongs, unos 29.100 euros, en negro, rojo o blanco, y sube hasta unos 29.500 euros en plata. Son tarifas vietnamitas y el fabricante no ha comunicado planes de exportación para este modelo.
Tampoco se ha anunciado una variante con tracción total, un detalle relevante en una categoría ligada al uso fuera del asfalto. El contexto ayuda a leerlo: el Ford Ranger PHEV ya se comercializa en España con motor híbrido enchufable, una vía que VinFast podría seguir si decide desembarcar en Europa.
De momento, la marca tampoco está presente en todos los países europeos y en España no tiene red comercial, así que la VF Wild no se puede comprar aquí. Ese es el dato que separa el interés técnico de la compra real.
El próximo hito pasa por conocer las cifras WLTP definitivas y la potencia del generador, dos datos que determinarán si el argumento de los 1.000 km se sostiene con la pick-up cargada y en carretera abierta. Hasta entonces, la VF Wild demuestra que la autonomía extendida ha dejado de ser un experimento de laboratorio para instalarse en una categoría tan exigente como la de las pick-ups.

