Tras tres décadas de historia moderna, durante las cuales ha ofrecido una gama de motorizaciones muy amplia, el Škoda Octavia incorpora una más: un sistema full hybrid que permite circular únicamente con propulsión eléctrica y que, a diferencia de los híbridos enchufables, no necesita recargarse mediante cable. Es el primer modelo de la marca checa en optar por este tipo de motor.
La nueva mecánica se añade a la variante mild hybrid que el Octavia ya ofrecía. En el esquema full hybrid, el motor eléctrico deja de limitarse a asistir al de combustión y es capaz de mover el coche por sí solo. La energía necesaria se obtiene de dos formas: se recupera en las frenadas y deceleraciones o, cuando hace falta, la genera el propio motor de gasolina.

Este sistema ocupa una posición intermedia en la oferta de la marca: por debajo de los híbridos enchufables (Superb y Kodiaq) y por encima de las versiones mild hybrid (Octavia, Superb y Kodiaq). Škoda destaca que el Octavia Hybrid combina un uso cotidiano cómodo y un consumo reducido con un planteamiento centrado en la sencillez y la facilidad de manejo.
Dos versiones, una misma técnica
El Octavia Hybridv va a comercializarse en dos versiones técnicamente idénticas, que solo se diferencian en la potencia del sistema: 100 kW (136 CV) o 125 kW (170 CV). Como en las versiones mild hybrid, la base es un motor de gasolina 1.5 TSI, que rinde 96 kW (131 CV) o 110 kW (150 CV) según el acabado.
A este propulsor se suman dos unidades eléctricas: un generador de 110 kW (150 CV) y un motor de tracción de 125 kW (170 CV). Completan el conjunto una batería NMC de 1,6 kWh y una nueva transmisión automática de una sola velocidad, la TQ250, desarrollada para un sistema híbrido serie-paralelo.

Funcionamiento en serie y en paralelo
La principal característica del sistema es que puede trabajar tanto como híbrido en serie como en paralelo. En modo serie, el motor de combustión no está conectado mecánicamente a las ruedas a través de la transmisión. El coche se comporta, en esencia, como un eléctrico: la propulsión corre exclusivamente a cargo del motor eléctrico y el de gasolina solo interviene, cuando es necesario, para accionar un generador que produce electricidad. El Octavia Hybrid prefiere este modo hasta unos 60 km/h.
Por encima de esa velocidad, el sistema pasa a modo paralelo. El motor de combustión se une a las ruedas mediante un embrague y la transmisión de una velocidad, y las potencias del propulsor térmico y del motor de tracción pueden sumarse según la demanda, mientras el generador puede producir electricidad al mismo tiempo. Cuando se requiere una aceleración más intensa, el motor eléctrico asume el papel principal, con una respuesta rápida.
El conductor no tiene que intervenir en el reparto entre ambos modos. La centralita lo gestiona de forma automática en función de la velocidad, la carga, la pendiente de la carretera y el estado de carga de la batería. Decide principalmente cuándo debe entrar en funcionamiento el motor de gasolina: por ejemplo, para generar electricidad cuando la batería se agota o cuando su uso resulta más eficiente desde el punto de vista energético.

También a velocidades elevadas, el Octavia Hybrid puede avanzar por inercia con el motor térmico apagado. Es la estrategia preferente en los modos Eco y Normal, en los que, al soltar el acelerador, el coche decelera de forma muy progresiva. En modo Sport se establece de antemano un nivel mayor de regeneración, con una retención más marcada. La frenada regenerativa se controla de manera automática, según las necesidades y con independencia de la posición del pedal de freno. El conductor solo puede influir en el comportamiento del sistema mediante la selección de los modos de conducción.
Equipamiento y diferencias con otras versiones
Más allá de la mecánica, el Octavia Hybrid presenta varias particularidades respecto al resto de la gama. De serie incorpora llantas de aleación Mensa de 17 pulgadas, el anagrama Hybrid y una pantalla de infoentretenimiento de 13 pulgadas. La batería se aloja bajo el suelo del maletero, por lo que esta versión no dispone de suelo con doble fondo ni de rueda de repuesto. Tampoco puede equiparse con la suspensión deportiva rebajada ni con el paquete off road
El Octavia Hybrid estará disponible en las carrocerías berlina y familiar. Cuenta con un depósito de combustible de 40 litros y con la batería situada bajo las plazas traseras. La berlina ofrece un maletero de 460 litros, ampliables hasta 1.400 con los asientos traseros abatidos. En el familiar, la capacidad de maletero que ofrece el modelo checo es de 485 litros, que llegan a 1.540 en la misma configuración.
Imágenes Škoda Octavia full hybrid
Fotos: Škoda






